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La familia Pinazo estudia crear una fundación para conservar el legado del pintor

La entidad, con patronato público o privado, aglutinaría la obra del artista y sus dos hijos, Ignacio y José - Los herederos destacan el respaldo del Año Pinazo para ponerla en marcha

La familia Pinazo estudia crear una fundación para conservar el legado del pintor

La familia Pinazo estudia crear una fundación para conservar el legado del pintor

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begoña jorques | valencia

El Año Pinazo ha dado un espaldarazo de fama al pintor valenciano, justo esa popularidad de la que él mismo huía; la que le llevó a dejar la Corte en Madrid para volver a su tierra.

Tras las distintas actividades conmemorativas por el centenario de su muerte, entre las que se han encontrado exposiciones en los principales museos de la ciudad —Bellas Artes, Institut Valencià d'Art Modern (IVAM), Museu Valencià de la Il.lustració i de la Modernitat (MuVIM), Fundación Bancaja o Almudín—, toca poner las cosas en orden. Y no solo es preparar el regreso de las obras prestadas a estos espacios a la casa-museo del artista en Godella, lugar a la que pertenecen muchas de ellas.

Según explica a Levante-EMV, José Ignacio Casar Pinazo, bisnieto del pintor y director del Museo de Bellas Artes, la familia estudia crear un fundación para conservar y difundir el legado de Ignacio Pinazo Camarlench, así como el de sus hijos, también artistas, Ignacio y José.

Aunque el máximo responsable del museo conocido como San Pío V señala que este es un tema que ya abordó su madre, Esperanza Pinazo (nieta del pintor y la principal defensora de su obra), es ahora, con el tirón del Año Pinazo, cuando la idea ha comenzado a tener más fuerzas. Eso sí, por ahora en el seno familiar. «Se encuentra en un estado embrionario», matiza Casar Pinazo.

De lo que no le cabe duda al bisnieto del artista es que el futuro de su legado pasa por una fundación. «Es un tema pendiente, al que estamos dándole forma», avanza. Y el trabajo realizado con el centenario se les antoja una oportunidad única para, por fin, darle el empujón final. «Es una cuestión de gestión a medio plazo», asevera, al tiempo que explica que se trata de articular «un instrumento jurídico» para preservar la obra del pintor.

Casar Pinazo recuerda, no obstante, que «lo primero es tomar una decisión en el seno de la familia y después buscar un patronato, que puede ser público o privado».

En este sentido, incide en que, al no haber aún un planteamiento definitivo, «ni siquiera estatutos», aún no ha habido conversaciones con instituciones o entidades al respecto.

«La cuestión es que sabemos que tenemos que hacer algo», apunta Casar Pinazo quien aduce la necesidad de esta fundación, entre otros motivos, a cuestiones de presencia y relaciones con otras entidades.

Actualmente José Ignacio Casar Pinazo y su hermano Eugenio son los máximos responsables del legado del pintor y que un día heredarán los hijos de ambos. En total, son cerca de 3.000 dibujos, 100 cuadernos y 400 óleos los que componen la obra completa de Pinazo Camarlench y que —sumados a los trabajos de sus dos hijos— formarían parte de la institución llamada a defender la firma de la familia de artistas.

Sobre la presidencia de la futurible fundación, el director del Museo de Bellas Artes dice, entre risas, que «no me lo planteo por ahora».

Internacionalización del Año

Los esfuerzos invertidos en el desarrollo del Año Pinazo no se enfocan únicamente a la creación de la fundación. O al menos, esa es la idea del también director del museo de la calle San Pío V. Su intención es «prolongar» el centenario en exposiciones fuera de la Comunitat Valenciana.

De hecho, ya están trabajando en muestras en Madrid y Barcelona. Tampoco cierra las puertas a exhibiciones internacionales.

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