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Entrevista

Guillermo Quintás: "Hace falta una ley valenciana que regule la edición pública"

«El gasto anual en publicaciones públicas sobrepasa los 6 millones», sostiene

Guillermo Quintás: "Hace falta una ley valenciana que regule  la edición pública"

Guillermo Quintás: "Hace falta una ley valenciana que regule la edición pública"

P ¿Por qué hay tan poca transparencia en la edición oficial?

R Es una forma de autodefensa.

P ¿De quién?

R De las estructuras consolidadas en pequeños núcleos.

P Es un gran defensor de la edición pública, pero sostiene que si seguimos así, nos la cargamos.

R Desde el punto de vista de la demanda, ya nos la hemos cargado. Por eso hay almacenes por todos los lados.

P ¿Solución?

R Debe regularse. Un decreto ley ha regulado la edición del Estado, donde se ha introducido criterios que regulan los procesos de edición y su transparencia.

P ¿Cómo está regulada esa transparencia estatal?

R Una vez al año, en el mes de enero, ponen en la web una memoria del trabajo realizado.

P El criterio actual aplica la edición de aquellas obras que no son excesivamente comerciales.

R Ese es un argumento al que quiero hacer frente. Es posible que en algún caso se tenga que editar algo que sea necesario y no es comercial.

P ¿Por ejemplo, un estudio de los patos de l´Albufera?

R Un estudio que recoja un documento básico de la historia de Comunitat Valenciana, pues lo van a consultar personas con un nivel de especialización muy alta. Pero si es necesario y no tiene demanda, es una ecuación que nunca me ha funcionado. Porque lo que tiene demanda es necesario.

P ¿Quién decide la demanda??

R El usuario. Si se ha pensado en un proyecto que no tiene encaje con las necesidades sociales, no tiene demanda.

P El encaje mayoritario es publicar libros de amigos y conocidos.

R En muchos casos no hay una justificación editorial. Pero lo más importante es que no hay un proyecto editorial que contemple el volumen de gasto en edición en la Comunitat Valenciana.

P ¿Cuánto es?

R Los datos que tengo me permiten hablar de una muestra significativa de las editoriales, y pasa los 6 millones de euros al año.

P ¿Las instituciones que más gastan?

R Las universidades, seguida de la Diputación de València. Aquí tener editorial propia caracteriza a cualquier institución pública.

P ¿Quién fiscaliza a los servicios de publicaciones?

R No la opinión pública, porque estan bloqueados, y arrancar un dato es muy difícil, por tanto se supone que los organismos internos de las propias corporaciones o los claustros de las universidades, pero no es efectivo.

P ¿Dejando fuera a las universidades, cuál es el criterio para editar un libro?

R No hay criterio.

P ¿Qué propone?

R La administración envía todos los 1 de enero el presupuesto, así todas las editoriales que están funcionando y que quieran seguir recibiendo dinero, deben construir un proyecto de edición. No tiene sentido que los ayuntamientos hagan colecciones de investigación, que se hace en la universidad. Para empezar a corregir, primero hay que regular, con la obligación de ser transparentes.

P Su estudio demuestra que todas las editoriales públicas son deficitarias.

R El problema no es que sean deficitarias, sino los niveles en los que están.

P ¿Si fueran privadas estarían cerradas?

R Todas, aunque ese es un mal argumento para la edición pública, que debería tener un proyecto a largo plazo, revisable todos los años, y que prestara una gran atención a la demanda que está obteniendo.

P ¿Es partidario de concertar con editoriales privadas?

R No es necesario.

P ¿Cuál es el espacio reservado a las públicas?

R Eso deben decidirlo los gestores.

P ¿Su opinión?

R En la Comunitat Valenciana hay cinco universidades públicas, pues es muy fácil que se pueda encontrar cinco Introducción a la Estadística, pero ningún buen curso de estadística.

P Pide un imposible, ¡colaboración universitaria!

R Esa es una función del editor, buscar esa articulación de distintas universidades en torno a un proyecto.

P Propone realizar un diagnóstico completo del sector para salvarlo.

R Evidente. Por ejemplo, no tiene sentido una editorial que solo esté formada por el cap. Y que encima contesta que no responde a la cifra de ventas.

P ¿Cómo funciona en Europa?

R Se está corrigiendo ese proceso de aislamiento y buscando la concertación de las distintas editoriales. Están tratando de romper el insularismo.

P Hablemos de las universidades.

R El investigador ya tiene hecho su camino hace mucho tiempo. De hecho las investigaciones avanzadas las editan las grandes corporaciones. Pero no todo lo que se investiga es publicable. Hay que decir no a muchas cosas. En las campañas a rector se discute muy poco los proyectos para las ediciones universitarias.

P ¿Qué se hace con los libros almacenados?

R Es terrible que cada uno almacene los suyos. Es el reconocimiento que la actual estructura o se cambia, o nos ahorramos el dinero.¿Quién garantiza que las personas que nos gobiernan ahora, en las universidades o en las instituciones, no dejarán almacenes llenos?

P ¿Alguna reacción a su estudio?

R Hace falta una ley valenciana que regule la edición oficial que obligue a que sea transparente.

P ¿Ha hablado con alguien del legislativo?

R No, hice el estudio porque me lo pidió Texturas.

P ¿ Qué nivel de venta razonable debe tener un libro editado con dinero de todos?

R Un 30 % o 40 %. La mayor parte de la empresas a las que me refiero en el estudio no facilitan las ventas.

P ¿Sabe ya cuántas editoriales públicas hay?

R El número es infinito, tanto como entidades.

P Pues hay 542 ayuntamientos valencianos.

R Esa es otra. Editan libros que no salen de los límites municipales. No tener regulado el sector es horrible, porque es la primera industria cultural de este país.

P Dígame una editorial buena.

R El Instituto de Estudios Políticos o el CIS estan acertando.

P ¿El peor ejemplo?

R El que, además de no hacer lo que debe, no te dice lo que hace.

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