30% DTO ANUAL 24,49€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Barroco sin riesgos

Obras de Händel y Rameau

palau de les arts (valencia)

Intérpretes: Orquesta de la Comunitat Valenciana. Director: Fabio Biondi.

Baza segura la apostada por el maestro siciliano Fabio Biondi, cuya trayectoria en los arriesgados territorios del barroco europeo le avalan ante el atril, garantizando éxitos como el conseguido ante un Auditori repleto que recompensó, con ovaciones y bravi, sus versiones de Händel y Rameau. El primero, archiconocido, y el segundo menos, pero no por ello menos valioso.

Biondi armó una suite orquestal de la ópera «Les Boréades», de Rameau, con 16 fragmentos combinados con maña, pericia y sentido musical, desplegando una magistral paleta de colores, propias del maestro francés, responsable fundamental de los avances armónicos de su tiempo. Los profesores de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, seleccionados para la ocasión como grupo de cámara, mostraron su siempre notable filigrana instrumental y supieron adaptarse, en lo posible, a un estilo que no es el suyo habitual en el foso, gracias a la habilidad camaleónica del maestro quien dirigió violín en mano, ordenando el fraseo y señalando las entradas inequívocamente, aunque, quizás su posición escorada no siempre permitió una perfecta escucha de sus intervenciones. Dicho esto, no hubo un ápice de monotonía, especialmente en Rameau, y cada minueto y cada gavota recorrieron el escenario del Auditori, con magia y dinámicas propias.

Junto a su «Music for Royal Fireworks», la «Water Music» constituye un standard en el amplísimo catálogo de Händel. Biondi optó por una selección de las tres suites que conforman la obra y a las cuerdas y viento originales, añadió el clave donde apoyar el bajo continuo y una tiorba (o laúd). Ambos prácticamente inaudibles ante la sonoridad del conjunto pero que, sin duda, daban un toque plástico al conjunto. Evidentemente, con timbres de unos instrumentos de la época (o copia), el resultado es siempre más leal con ese repertorio. Biondi, conocedor experto de esas músicas pretéritas y fundador de esa maravilla que es la Europa Galante, bien lo sabe. Pero es lo que hay. Por supuesto que momentos como el sublime dúo de oboes y fagot o las florituras del flautín, ya justificaban haber asistido al concierto. ¡Y pensar que esas músicas tienen más de 250 años!

Compartir el artículo

stats