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Bailes

Bailes

Eso de bailar se ha puesto tan de moda que quien no se apunta al baile parece condenado al ostracismo y la repulsa general. El mundo baila, y hasta quienes somos unos manazas con los pies tenemos que ajustarnos su ritmo, como en ese baile de presidentes habido en el Gobierno al son de una orquesta multicolor. Otra pareja de baile que nos hace bailar como ellos quieren, mal que nos pese, la forman Joan Ribó y Giuseppe Grezzi. La danza de eliminar lugares urbanos de aparcamiento les subyuga, y con la escusa de carriles bici y peatonalizar calles, nos obliga a inventar el coche hinchable que deshinchar y subirlo a casa en el ascensor.

Bailar es ahora cosa de veteranos de la pista. Los mayores tienen muchos lugares de darle al bailoteo donde muestran sus habilidades, incluso en coreografías colectivas en perfecto sincronismo. Hay salones de baile como Looping, Bounty Saler, Tango, Canal, Golden`s y otros en plan salsero, donde los maduros se dan al baile y al ligue fraudulento pretendido con minifalderas tardías. Y hay grandes concentraciones de baile, como ese Jubiocio, de Benicalap, donde actúa el trío Brillantina, o séase, Manoli Alba y Rosa Montañés y Carles Chova, porque la familia que canta unida permanece unida. Últimamente, Emilio Solo se apunta también a animar éste lugar con sus «rosas rojas», y ayer estuvo toda una leyenda de la copla, la veterana de Algemesí Julita Díaz, que no bailó, pero cantó...

Solo faltaba ese programa televisivo de La 1, «Bailando con las estrellas», para engancharse más al baile, si bien va siendo más un espacio de los llamados «del corazón» que de la propia danza. David Bustamante, ex señor Echevarría, se ha liado sentimentalmente con su pareja de baile en este concurso, la guapa Yana Oliva, y se les ve incluso felices. También la llamada Patry Jordan, a la que nadie conoce, está conviviendo según parece con su pareja de baile, Rubén Salvador. Y hasta semeja que el estilista Pelayo Díaz despierta amores en su pareja bailonga, la valenciana Inés Miñana, que se muestra sumamente cariñosa y afectiva con el refinado chico.

Y un bailaor de fama mundial, Joaquín Cortés, con algún quilito de más, aprovechó su presencia en dicho programa, donde ejerce de jurado a sueldo, para anunciar feliz que iba a ser papá, en presencia de su actual pareja y cómplice en ello, Mónica Moreno, y en directo total. Cortés ya tiene un hijo, no reconocido, de uno de sus amoríos, Katie Asumu, al que el juez dictó que era suyo en 2009, y al que pasa 600 euros mensuales. Conquistador empedernido, al bueno de Joaquín se le han conocido romances con Naomi Campbell, Amparo Larrañaga y Goya Toledo, entre muchas otras. Y algunos, ¡ay!, no se comen una rosca...

También es un bailaor consumado José Porcel, que del 20 al 24 de éste mes estará en el escenario del Talía, con el reto de permanecer él solo, con sus cantaores, en escena durante toda su actuación. Profesional de alto nivel, Porcel, buen amigo, me dijo que pierde en cada actuación alrededor de tres kilos. Más ha perdido el cantante valenciano Francisco, que tras su expulsión de «Supervivientes» dice haber rebajado 25 kilos de peso. Y eso, sin bailar.

Buen baile teatral el que la compañía valenciana La Teta Calva ofrece a partir de éste miércoles en el teatre Talía. Bajo la dirección de Xavo Giménez, y la interpretación del propio Xavo, Carles Sanjaime y Verónica Andrés, se presenta ¿Qué pasó Michael Jackson?, donde el King of the Pop es piedra de toque para profundizar sobre el ansia del éxito. Se dice que no es una obra sobre Michael Jackson vivo, sino del Michael muerto que sonríe. ¡Caramba, menudo baile! Tras el estreno, habrá coloquio del público con los actores y María Cárdenas. Veremos que tal bailan...

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