15 de septiembre de 2018
15.09.2018
Crónica del concierto

Love of Lesbian, desde los tiempos del Wah Wah

La banda barcelonesa ofrece un emotivo concierto en el primero de sus dos llenos en Les Arts

15.09.2018 | 17:39
Love of Lesbian, desde los tiempos del Wah Wah

Se les vio muy emocionados el viernes por la noche a los miembros de Love of Lesbian. No era para menos. Estaba a reventar la sala Martí i Soler del Palau de les Arts (no la sala principal, ojo, que allí sólo se hace ópera, no vaya a ser que se nos desmaye una Walkiria). Y lo volverá a estar hoy en el segundo concierto de la banda barcelonesa en València para celebrar sus 20 años de carrera. Se acordó su cantante Santi Balmes de cómo hace ya muchos años no veían nada claro su futuro y fue precisamente un concierto en la sala Wah Wah de esta ciudad la que les animó a mantener el rumbo. Podríamos ponernos distópicos e imaginar qué hubiera pasado si aquella noche del Wah Wah hubiese caído la de Dios y nadie hubiese ido a aquel concierto para recitar las canciones de los LOL. ¿Un mundo sin Love of Lesbian? ¿Se imaginan? Ay ...

Visto lo visto en el concierto del viernes uno puede imaginar que, en ese caso, la vida de muchos hubiera sido muy diferente a la que es. Hay quien ha invertido muchas horas de su joven o no tan joven existencia no en cultivar un huerto ni en escribir un libro ni en hacer el bien ni en hacer el mal, sino en memorizar las intrincadas letras de Balmes. El propio compositor volvió ayer a reconocer ante su público que este hecho le parece "milagroso", algo por lo que también se sintió muy agradecido. No agradeció tanto la impuntualidad del público, que obligó a la banda a aparecer por el pasillo central del auditorio con 20 minutos de retraso. Al final dijo que, como castigo, en vez de hacer tres canciones en los bises iban a hacer dos. Después dijo que era coña.

Fueron, en todo caso, dos horas de concierto muy agradecido para los fans, algo que tampoco es demasiado problema cuando las más de mil personas que han pagado por verte demuestran todas ellas que son fans, de esos que sueltan un unánime "ooooh" con sólo escuchar dos notas de la canción que acaba de comenzar. Hubo clásicos populares, claro. No falto esa "canción creída y diva", como la definió Balmes, que es el "Club de fans de John Boy", ni "1999", ni "Belice", ni "Me amo", ni "Planeador" para cerrar el concierto. El cantante se paseó entre la audiencia para cantar "Domingo astromántico" y Manolo García (sin duda padre espiritual de esta banda tan aficionado a retorcer estilos y palabras) salió a cantar "Incendios en la nieve" y a transformar el auditorio en un polideportivo haciendo cantar al público "lo lo lo lo" durante un buen rato.

Y hablando de colaboraciones, salió a cantar "La noche eterna" Soledad Velez. Lo hizo bien, pero sin menos descarga lumínica en el escenario y más voz en el micrófono de la música chilena afincada en València también nos hubiéramos conformado.

Pues eso, que no faltaron los clásicos, ni el momento "ola mexicana", ni alguna versión pasajera en plan "yo iba a EGB". Pero también hubo guiños a los verdaderos "connaisseur" del asunto para los que cayeron temas poco habituales en el repertorio "lesbiano" como "Contraespionaje", "La niña imantada" o esa "Carta a todas tus catástrofes" con la que abrieron el recital.

Buen concierto, para qué nos vamos a engañar. Pero, ¿se acuerdan de "Amadeus" y de aquel Emperador José II , interpretado por el magnífico Jeffrey Jones, bostezando un par o tres de veces mientras veía una ópera de Mozart? ¿Y de cómo después le decía al escandalizado genio que la obra le había gustado pero pensaba que tenía "demasiadas notas"? Pues no puedo evitar sentirme así de imperial cada vez que voy a concierto de Love of Lesbian (creo que ya son tres con el de ayer). Para mí ya no fueron tantas las notas como los versos, demasiados versos por todos los lados y que todo el mundo excepto yo se sabe de memoria. Y también un par de bostezos o tres durante el concierto, sobre todo en la parte "valle" en la que predominan los medios tiempos. Pero, a diferencia de lo que pasaba con el monarca austriaco, que yo bostece o considere que las canciones de Love of Lesbian tienen demasiados versos es la cosa menos importante del mundo. A diferencia de lo que le pasó a Mozart tras los bostezos de José II, visto lo visto ayer el futuro de Love of Lesbian parece asegurado.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Restaurantes en Valencia

Los mejores restaurantes en Valencia

Descubre los mejores restaurantes de tu zona: Gandía, Torrent, Sagunt... y disfruta de la cocina valenciana.
Todos los restaurantes de Valencia

 

Heráldica

Los mejores restaurantes en Valencia

¿Conoces la historia y los orígenes de tu apellido? Visita nuestro canal de Heráldica y descarga tu lámina. Si no encuentras tu apellido, pídelo gratis.