Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El torero de Foios

El calvario de El Soro

El espada valenciano puede perder su pierna izquierda y asegura que está «preparado para todo»

El calvario de El Soro

El torero valenciano Vicente Ruiz, «El Soro», está pasando una de las semanas más duras de su vida. La infección crónica que padece en la prótesis que lleva el diestro en su rodilla izquierda no ha remitido tras 5 meses suministrándole antibióticos. La ortopedia perjudicada es una reconstrucción de la estructura ósea de su pierna izquierda, desde la cadera al tobillo, revestida con músculos, tendones y piel del propio torero. La prótesis fue la solución a más de 10 años de muletas y sillas de ruedas debido a la grave lesión de ligamentos sufrida en Benidorm en 1994 que derivó en otros problemas como pequeños tumores y un virus de quirófano.

«Los doctores me dicen que, hasta que mi cuerpo aguante, es mejor que esté tomándome medicamentos antes que pasar por el quirófano», explica a El Soro desde su domicilio familiar de Foios a Levante-EMV y deja claro que «este toro no va a poder conmigo porque estoy con la espada montada para darle una estocada a un marrajo, manso y descastado que me está haciendo pasar un calvario. El mundo del toro me da la vida».

Pedro Cavadas, el galeno que implantó al torero en 2013 la prótesis de titanio para deportistas de élite con el objetivo de volver a torear, se ha hecho cargo de la situación y mañana por la tarde a las 17.45 atenderá a El Soro para volver a hacer un diagnóstico: «Muchos médicos no saben lo que hacer pero yo me aferro a Cavadas porque ya obró un milagro con mi rodilla y sé que lo puede volver a hacer. Los doctores tienen miedo a abrir la pierna en una cirugía larga y que no cierre por la cantidad de operaciones que llevo», manifiesta el diestro con 37 cirugías en la rodilla y 12 cornadas en la misma pierna izquierda.

En esa articulación «tengo poco riego» debido a los percances y gracias al « scalextric realizado con unos bypass» circula la sangre. «Estoy preparado para lo que venga, me gusta la vida y quiero seguir mucho tiempo al lado de mis amigos», manifiesta el torero. Por otro lado, el espada valenciano sigue sometiéndose a pruebas médicas en el Hospital Clínico para ver el alcance de su infección.

Le preguntamos a El Soro por su ánimo y responde que se derrumba a ratos porque lleva un gotero a diario y el antibiótico que le ponen «es una auténtica bomba, me deja sin fuerzas» pero la gente del toro ha salido al quite y ha arropado al espada con vídeos de apoyo: «Estoy muy agradecido, el móvil no para de sonar y esos gestos me llenan de fuerza. Incluso, David Mora me ha ofrecido un médico que le recuperó de su grave cornada en Las Ventas y el rejoneador Andy Cartagena también me ha propuesto otro doctor especialista en cirugía ortopédica y traumatología que le ayudó a él en su lesión de rodilla». Desde Curro Romero, Ángel Teruel, Paco Camino, Ponce, Padilla, Ureña, Morante o Talavante junto a responsables políticos y gente de la cultura como Matías Prats, Luis del Olmo o Pedro Piqueras han mostrado su sensibilidad al torero de Foios: «Se ponen a mi disposición y me dicen que les llame para lo que necesite y eso es un verdadero orgullo».

Con Eva, la pareja del torero de Foios, hablamos sobre la cuestión de la amputación de la pierna: «Desgraciadamente, es una opción real porque el objetivo es que la infección no se extienda. Además, solo se mantiene de pie una o dos horas al día y los antibióticos son cada vez más duros. Tiene un estómago muy fuerte porque está pasando un tratamiento tan exigente que se ha desmayado ya dos veces».

Fuentes médicas que han atendido al torero de Foios explican a este periódico que la amputación es una solución para el problema que tiene: «El material protésico de su rodilla está infectado. Los antibióticos actúan en la prótesis pero dentro de ella hay otra capa bacteriana que es muy difícil que desaparezca, sería como un milagro». La extracción del miembro no es la única solución pero «sería la más favorable para que su vida no corriera peligro».

La compleja prótesis de El Soro empezó a dar problemas en el pasado mes de septiembre donde se pasó 22 días ingresado en el Hospital Clínico. Los médicos explican que «le dimos el alta porque mejoró su inmunidad pero la infección seguía latente y cuando tiene una bajada de defensas, como ahora le ha pasado, vuelve el problema». En abril también estuvo ingresado en ese mismo centro hospitalario tras sufrir dos infartos y tres anginas de pecho, una fecha en la que el torero cree que le entró la infección de la rodilla cuando le hicieron un cateterismo por la ingle izquierda. El Soro es mucho Soro y su fuerza es un ejemplo.

Compartir el artículo

stats