Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Ópera

Un Verdi desconocido pero... '¡Qué música!'

Abbado dirigirá «Los bandidos», una de las primeras obras del maestro italiano «Es una ópera potente, dramática e innovadora»

Un Verdi desconocido pero... '¡Qué música!'

Entre 1846 y 1847 Giuseppe Verdi escribió la ópera I masnadieri, basada en el drama teatral de Schiller Los bandidos, y lo hizo casi al mismo tiempo que componía Macbeth, inspirado por la obra del mismo título de Shakespeare. Pero I masnadieri no logró el éxito que sí cosechó el compositor italiano con Macbeth.

¿A qué se debió esta diferencia en la popularidad de dos obras contemporáneas y compuestas por el mismo autor genial? Roberto Abbado, que estrenará el próximo miércoles en Les Arts la versión de «Los bandidos» que han coproducido el Teatro San Carlo di Napoli y a La Fenice di Venezia, lo tiene claro. «El problema de esta ópera no es la música sino la dramaturgia. Son escenas fulminantes, como si fueran flashes. Es difícil de seguir porque no cuenta la historia de manera simple y clara», explicó Abbado, para rematar a continuación: «Pero la música... ¡Qué música que tiene!».

El director italiano -que dirigirá a la Orquesta de la Comunitat Valenciana (OCV) en su antepenúltimo trabajo como responsable titular de la misma-, presentó ayer esta ópera junto a sus cuatro protagonistas: Stefano Secco (Carlo) y Roberta Mantegna (Amalia), que debutan en València, así como el reencuentro de dos voces ya conocidas por el público del coliseo: Michele Pertusi (Massimiliano) y Artur Ruci?ski (Francesco). También se encontraba allí Allex Aguilera, quien ha adaptado «con libertad» la dirección de escena original -un lugar de aspecto industrial, roto, cubierto de tierra y ojas secas-, de Gabriele Lavia.

Tal como explicó Abbado, I masnadieri fue el primer encargo internacional de Verdi, concretamente para el Her Majesty's Theatre de Londres, y la escribió en colaboración con Andrea Maffei. Este milanés fue uno de los intelectuales italianos más importantes de la época y fue traductor de referencia de la obra de Schiller, la última figura importante del «Sturm und Drang» alemán (la tormenta e ímpetu) y uno de los padres de ese romanticismo que en Italia germinó políticamente con el Risorgimento del que Verdi fue, quizá, la figura artística principal.

Componer Los bandidos no fue una tarea fácil, tal como señaló Abbado, pues había que adaptar a la ópera una obra teatral «larga y majestuosa» cuya representación solía durar cuatro horas. De ahí que, para reducirlo a un libreto de dos horas y media, Verdi y Maffei eligieran ese formato de «escenas fulminantes» que quizá lastra la representación.

«Pero la música me fascina -subrayó ayer el director italiano-, porque es muy potente, dramática e innovadora». Abbado calificó ayer la partitura de «impresionante» y destacó su gran riqueza de sentimientos, «que oscila desde la ternura hasta la violencia». En la presentación de ayer, después de que los cuatro intérpretes coincidieran en destacar (por distintas razones) la dificultad que implica dar voz a sus personajes, el director no dudó en calificar Los bandidos como una obra musical «que exige todo» tanto a los roles protagonistas como a los primarios. No en vano, en el título Verdi dio protagonismo a los «bandidos» -es decir, al coro-, que acompañan a los hermanos que encabezan la trama. Por lo tanto, una ópera exigente, «pero -añadió Abbado-, no hay una sola ópera de Verdi que sea fácil de cantar».

«Vamos tarde»

Durante la presentación, su primera como nuevo director artístico del Palau, Jesús Iglesias Noriega, prefirió sentarse junto a los medios de comunicación y no junto a Roberto Abbado. Según explicó, lo hizo por respeto al relevante papel que juega todo el elenco protagonista en esta obra, «de las menos conocidas de Verdi», y, por lo tanto, había que «cederles» el protagonismo en la mesa.

Esto no le evitó contestar las preguntas sobre la próxima temporada de Les Arts - «vamos muy tarde pero estamos trabajando a toda velocidad», afirmó-, ni sobre la futura dirección musical de la Orquesta, habida cuenta de que Abbado termina su contrato cuando «Lucía de Lammemmor» baje definitivamente el telón.

«No habrá director musical en la próxima temporada porque no hay tiempo», insistió Iglesias Noriega, y «hay que analiza cuestiones «complejas» como el trabajo de la orquesta, que «condicionará el perfil»del sucesor de Abbado. «Estamos trabajando y es importante hacer el trabajo bien hecho», remarcó.

Sobre el director italiano que estaba sentado frente a él, el responsable artístico de Les Arts expresó su deseo de que continúe vinculado al coliseo operístico valenciano cuando termine su contrato, por lo que apuntó a la posibilidad de que vuelva para dirigir nuevos espectáculos.

«Nunca me gusta que las cosas tengan un fin, es importante que el maestro continúe la relación con el Palau de les Arts, como director invitado en algún título que hablemos», dijo Iglesias Noriega. «Pero ya hablaremos de proyectos de futuro y de con qué título para que el maestro regrese», expresó.

«Me hubiera gustado dirigir Parsifal en València -había dicho Abbado pocos minutos antes-, porque estoy seguro de que en el futuro la van a programar». «Pero no conmigo», puntualizó el director italiano al instante.

Abbado se mostró «contento» con las obras que ha dirigido en Les Arts durante los cuatro años que ha sido su director musical, una experiencia que calificó de «muy bonita», aunque, reconoció, «no siempre fue fácil». «Estoy seguro de que no ha sido fácil», añadió a continuación Iglesias Noriega.

Sobre el público valenciano, Abbado lo calificó de «culto» y «con curiosidad de conocer». «Son personas que viajan mucho para ver ópera en España y en el extranjero», resaltó. Dijo esto al ser preguntado por la polémica que acompañó la anterior representación en Les Arts, la de «La flauta mágica» producida por Graham Vick y abucheada por parte del público en su estreno.

El director recordó que ha trabajado varias veces con Vick, al que calificó de «artista impresionante» y «el 'partner' ideal». «Nunca he encontrado a alguien capaz de leer un texto con tanta profundidad y tanta lógica. Es un genio del teatro, pero lo bonito de la ópera es que nunca se sabe, no siempre funciona».

Compartir el artículo

stats