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Opinión

Lady Gaga llora mejor que «Roma»

Lady Gaga y Cooper. Reuters/Mike Blake

Cuando John Carlin se atrevió el domingo a escribir que «Roma» era un «coñazo», tras la valentía habitual del periodista británico supe que no sería la película triunfadora de los Oscar. Expuso sin ataduras el punto de vista cinéfilo anglosajón, acostumbrado al cine con protagonistas activos y películas más sencillas con principio y fin. Con la obra de Alfonso Cuarón me declaro tercerista. Tuve tres intentos «interruptus» antes de completar las dos horas y cuarto. La mayoría de los fans de «Roma» que conozco son, o han sido, marxistas y observan una clara lucha de clases en el argumento del cineasta mexicano, además de la belleza fotográfica. Mientras que sus detractores, con Carlin como portavoz autorizado pues vivió en la Colonia Roma de Ciudad de México, detestan que no pasen cosas en las tres cuartas partes del film. Dejando la discusión teórica, «Roma» no podía ganar por una razón básica, la mayoría de las celebridades de Hollywood tiene trabajadoras domésticas mexicanas.

La gala de entrega de los Oscar resulta un magnífico termómetro de la industria estadounidense, en plena reconversión por el cine en «streaming». «Green Book» funciona mejor como película taquillera, pues la Academia no iba a dejar a Netflix el lujo de promocionar su primera estatuilla. En el filme dirigido por Peter Farrelly pasas cosas cada cinco minutos. Además, con la historia del pianista negro que acompañado de su chófer y guardaespaldas debe enfrentarse al racismo mientras realizar una gira por el sur de Estados Unidos en la década de los 60, la progresía norteamericana mata su mala conciencia. «Bohemian Rhapsody» era premio seguro, porque el biopic de Freddie Mercury da mucho juego. «La favorita» acompaña a «Roma» en el capítulo de las decepciones en una entrega de premios que cada día recuerda más a la noche de la Super Bowl, donde se habla más de la interpretación musical del descanso que del ganador de la final de fútbol americano. Por eso Lady Gaga fue la estrella de los Oscar con su espléndida interpretación de «Shallow» junto con Bradley Cooper, la canción original de Ha nacido una estrella, la película que ambos protagonizan. Ahí está la clave oculta.

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