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Entrevista

Juan Tamariz: "Ver la cara de pasmado del público no tiene precio"

«Los magos ya no podemos trabajar con animales. Tenemos que tener mucho cuidado para que nadie crea que maltratamos una paloma»

Juan Tamariz: "Ver la cara de pasmado del público no tiene precio"

Juan Tamariz: "Ver la cara de pasmado del público no tiene precio"

P Cuando contactamos con su representante para hacer la entrevista, nos dijo que no le llamáramos antes de las 19 horas, ¿usted es un ser nocturno?

R Me duermo de día, sobre las ocho o las nueve de la mañana y no me despierto antes de las cinco de la tarde. Para estar seguro de que voy a estar bien despierto, siempre pido hacer las entrevistas a partir de las siete. Es algo común entre los artistas. Por la noche trabajo mejor, puedo escribir, pensar e imaginar sin tener que salir a comprar nada ni al dentista. Hace muchos años que lo hago así. Un gen familiar me impide dormir por las noches. Le pasaba a mi madre y ahora también le ocurre a mi hija y a mi nieta.

P Su mundo, el de la magia, ¿cómo está actualmente?

R Hay varias tendencias en el arte de la magia, como ocurre con la pintura o la música. De Asia, principalmente de Corea y China, viene magia que está basada en la tecnología, con gran colorido y belleza visual. Luego hay otra tendencia que busca emocionar al espectador, en la que importa poco cómo se hace y más buscar deseos profundos, como resucitar a un ser querido o volver el tiempo atrás. Es una magia más emocional, del alma. Estoy más metido en esta tendencia y publico libros sobre ello. El último ya se ha traducido al francés y el inglés y pronto aparecerá la versión en japonés.

P Usted incorpora el humor en sus actuaciones, ¿también le toca sufrir a los «ofendiditos»?

R Parte de mi trabajo es en España y parte fuera. Y sí que percibo, no sólo en España, que hay cierta tendencia hacia la censura social. La apertura de opinión y pensamiento debe ser grande. Luego hay temas que están candentes, lo noto mucho. Los magos, por ejemplo, ya no podemos trabajar con animales. Tenemos que tener mucho cuidado para que nadie crea que estamos maltratando a una paloma, un conejo o un perro. Cuando, en realidad, los amamos con locura.

P ¿La televisión de hoy en España tiene hueco para la magia?

R La televisión la dejé en 1993, después de 20 años. No es lo que más me llena. Me sirvió para dar a conocer un tipo de magia que no tenía visibilidad, la de cerca. Luego me he dedicado al teatro, los salones y otros lugares en los que estás con el público en persona. Pero la magia sí que tiene hueco en la televisión y se pueden hacer cosas muy interesantes. En el teatro también me apoyo en una pantalla, que recuerda a la luna de Méliès, para que todo se vea en primer plano.

P Hace menos de un mes le dieron en su ciudad, Madrid, un premio como reconocimiento a toda su carrera, ¿qué sintió?

R Esperaba que me dieran el premio al más guapo de Madrid pero me lo dieron por mago. Carmena fue muy amable. Aún así, no creo en los premios artísticos, es difícil decidir que uno es mejor que otro. ¿Beethoven era mejor que Bach? Acepto los premios encantando porque trabajo mucho y hago todo lo que puedo por la magia. El mayor premio es el que te das a ti mismo de gozar del arte, poder participar de él y recibir la retroalimentación de los espectadores con sus caras.

P ¿Se considera un referente?

R Generalmente los magos nos llevamos bien. Nos reunimos, nos queremos y nos ayudamos. A los 76 años siento que estoy en la mitad de la vida y los que tienen 20, 30 o 40 años me han visto en televisión, seminarios, libros? Dicen que han aprendido de mí y, en cierto modo, son mis seguidores. Lo importante es que les guste formar parte de este arte tan hermoso. En eso sí que considero que tengo algo de culpa.

P Ha confesado que tiene 76 años, ¿piensa en la retirada?

R Me retiraré de los teatros y las actuaciones dentro de 30 o 40 años. Me gusta actuar dónde sea, estoy dispuesto a acudir a cualquier local en el que encuentre público que se ilusione y venga a gozar del arte. Más que el telón o las luces, lo que me gusta es la reacción que se produce tras el primer juego de magia. La gente se queda pasmada, se miran unos a otros, aplauden y disfrutan. Esa sensación no hay quien la pague.

P Imagino que se lo habrán preguntado mucho pero no estaría mal que recordara algún truco para sobrellevar las campañas políticas que llegan...

R No tengo soluciones milagrosas a pesar de que me dedico a los milagros laicos. Gran parte de esta baranda política la miro con distanciamiento. Donde se cuece todo es en el nivel financiero, en la banca. Ahí es en el lugar en el que se decide si hay que invadir un país porque interesa su petróleo. Hay políticos que trabajan muy bien y que hacen su labor por los ciudadanos y hay otros que están más manejados y muestran los hilos de la marioneta que realmente son.

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