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Ópera

El tenor Manuel Gómez Ruiz lleva a Schumann hasta los Horts de Picanya

El festival que se celebra en Villa Rosita abre su segunda edición con el ciclo de canciones "Amor de poeta" que compuso el músico alemán en 1848

El tenor Manuel Gómez Ruiz lleva a Schumann hasta los Horts de Picanya

Siete años tardó Robert Schumann en obtener el permiso legal para contraer matrimonio con la pianista y compositora Clara Wieck, a la que conoció cuando él tenía 20 y ella 11. El padre de Clara, el maestro de piano Friedrich Wieck, reconocía el talento musical de su alumno Robert pero prefería para su hija un mejor partido. Finalmente fue un juez quien dictaminó que Schumann era solvente económica y moralmente y que podía casarse con Clara.

Esta historia la recordaba ayer el tenor canario Manuel Gómez Ruiz, que el próximo martes abrirá el Festival dels Horts que se celebra en Villa Rosita de Picanya interpretando Dichterliebe, opus 48, el ciclo que compuso el músico sajón en 1848 sobre 16 textos del poeta Heinrich Heine y que está considerado como uno de los hitos de la canción del romanticismo alemán. Gómez Ruiz estará acompañado por el pianista y director del festival, Antonio Galera. El recital, que dará comienzo a las 20.00 horas, incluirá el Cuarteto con piano en mi bemol mayor, Op. 47, también de Schumann.

Este Amor de poeta (su traducción al castellano) tiene, según apuntaba Gómez Ruiz, «más complejidad interpretativa que técnica, porque tiene muchos matices». «No es una historia sino varios escenarios y formas de manifestar el amor, el propio de la época de Schumann y Heine, el amor romántico y no correspondido, como el que debió sentir Schumann cuando estuvo siete años sin poder casarse con Clara».

A Heine, por cierto, aún le fue peor que a Schumann en la cuestión amorosa. El poeta cayó rendido por su prima Amelie, pero ella prefirió casarse con un adinerado comerciante antes que con un literato bullanguero como Heinrich, que además había renunciado a la vida regalada que le ofrecía su familia de empresarios y banqueros. Al menos este desengaño dio origen a su Buch der Lieder ( Libro de canciones) que no solo inspiró a Schumann sino también a otros compositores notables como Franz Schubert y Hugo Wolf.

«Este ciclo de Schumann sigue siendo una de las obras cumbres del repertorio liedístico y de la canción de concierto», destacaba ayer Gómez Ruiz, que desde que en 2007 debutó con el estreno berlinés de La Revoltosa, producida por la Komische Oper Berlin, ha cantado en numerosas salas europeas, como el Auditorio di Roma o la Konzerthaus de Berlín. La del martes en el Festival dels Horts será su primera interpretación del Amor de poeta de Schumann y, además, la primera vez que actua en València.

«El Dichterliebe -indica el tenor gran canario- sigue siendo apreciado tanto por la calidad de los poemas como porque musicalmente es una joya. Es muy rompedor armónicamente, en las formas de hacer la canción, hay de repente solos de pianos que es algo totalmente novedoso». «Si vemos desde el primer ciclo de canciones como tal, que es el es An die ferne Geliebte de Beethoven (1816), hasta éste la evolución es bestial, tanto de la forma, como de cómo tratar la palabra», subraya Gómez Ruiz.

Pero más moderno que la música es, para el cantante la temática de Amor de poeta. «Es moderno porque sigue despertando sentimientos que todos aún tenemos -asegura-. Todos hemos conocido la espera, todos hemos conocido el amor, todos hemos estado esperando y hemos perdido la esperanza». Al preguntarle si de alguna forma se siente identificado con la obra de Schumann, Gómez Ruiz, como imbuido por Flaubert, no lo duda: «Soy yo. La diferencia entre cantar esto y una ópera es que en la ópera soy un personaje, aunque también me baso en experiencias propias para poder interpretar, y aquí soy Manuel Gómez que se abre totalmente».

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