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Plenilunio

Plenilunio

Hemos vivido una semana de plenilunio y la luna llena influye sin duda, especialmente en los lunáticos, que los hay y muy notorios. Coincidió ayer con el 50 aniversario de la fecha en que el primer hombre puso el pie, ambos, sobre el polvo lunar, con Neil Armstrong como protagonista. El astronauta bajó, pero hoy día aún hay muchos y muchas que siguen estando en la luna, espacialmente políticos y similares. Hay que aclarar que ese Armstrong de la luna no era el trompetista y cantor de jazz famoso. Que igual algunos piensan que sí.

Jazz de alto nivel bajo la luna llena de los Jardines del Palau. La banda valenciana Allegro Big Band dio un completo recital de plenilunio, con temas como «El río de la luna» (Moon River), «Llévame a la luna» (Fly me to the Moon) o «Serenata a la luz de la luna» (Moonlight Serenade). Entre tanta luna, una estrella brillaba con la misma intensidad, porque Aisha Bordás estuvo sembrada y mostró sus grandes cualidades como intérprete magnífica de jazz, swing y standard norteamericanos, luciendo un variado vestuario años 20 que ella realzaba con su estilo.

La dirección de Rafa Ferrer, impecable, y el recorrido musical bajo la luna fascinó al público, fueran o no lunáticos del jazz. Aisha Bordás bordó un «Summertime» (Tiempo de verano) y todo lo demás, rematando con el inevitable «New York, New York» y con «Can't Take Off My Eyes Off You». La banda, contó con grandes solistas, porque ya se sabe que el metal es privilegio de los músicos valencianos. Y no el «vil metal», precisamente.

Luna llena sobre Almussafes el pasado jueves, y Carlos Luna llena el escenario de las variedades que allí se daban. El transformista cántabro reside en Benidorm, pero acude al influjo de los bolos bajo la luz de la luna. Alternó con Carles Chova y Emilio Solo y sus Roqueros, que no tienen lunares en sus actuaciones.

El teatro Olympia ha estado varias semanas en el lado oscuro de la luna, ya que la temporada que termina ha debido cancelar programaciones por el accidente y posterior muerte de Arturo Fernández, el ictus sufrido por Jorge Javier Vázquez y éste último fin de semana por problemas de salud de Paz Padilla, cuya enfermedad, como puede parecer, no era de anemia en la taquilla anticipada, que tenía suficientes glóbulos rojos, pero si la luna dijera todo lo que sabe, muchas «estrellas» se apagarían€

Antes de finalizar temporada, Talía y Olympia apuran programación. Mientras que en el Talía el cuarteto vocal «Melomans», lunáticos de la música, hace sus cantes, Goyo Jiménez, que no es lunático integral, presenta el miércoles su espectáculo en el que recoge lo mejor de sus cinco últimos montajes. Lo ha titulado «Confusio». Y Confucio dijo: «Si un dedo apunta a la luna, el necio mira la punta del dedo».

Ambos teatros finalizan temporada el 4 de agosto, pero en Olympia aún se verá la semana próxima «Spirit of Spain», un espectáculo de danza en el que 15 artistas interpretan conocidos temas de Rodrigo, Albéniz o Bizet, entre muchos otros, con dirección artística de Pascu Ortí y musical de Jorge Ahijado, que no es ahijado ni hijo de la luna, como en la canción de Mecano.

El influjo de la luna se dejó notar en La Gran Nit de Juliol, especialmente en el concierto que la 97.7, Radio Levante, ofreció en la Plaça del Ajuntament. Una Dj. valenciana, Ley, otro murciano, Don Flúor, más Gener Grup y La Habitación Roja, llevaron al público hasta el entusiasmo disfrutando su música «a la luna de Valencia». El plenilunio dejará paso al cuarto menguante, fase lunar muy parecida a la economía de gran parte de los españoles.

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