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Entrevista

Shuarma: "La ingenuidad está infravalorada pero es importantísima en el mundo del arte"

La banda barcelonesa recala el sábado en La Rambleta dentro de la gira «La primera luz del día»

Shuarma: "La ingenuidad está infravalorada pero es importantísima en el mundo del arte"

Shuarma: "La ingenuidad está infravalorada pero es importantísima en el mundo del arte"

¿Son ustedes de los que están esperando a que acabe el verano para que también se acaben los festivales y empezar a tocar en salas y auditorios?

La verdad es que no, porque disfrutamos de los distintos formatos. Nos encanta tocar en festivales, en salas de conciertos, en tejados y en estos conciertos que hacen ahora en lugares extraños. Disfrutamos en cada lugar porque en cada uno hacemos un concierto distinto. No es igual tocar ante mil personas que ante 20.000.

¿Están bien vistos unos «neomelódicos» con brotes místicos como Los Elefantes en este tipo de macroeventos?

La música melódica no está mal vista, pero sí está olvidada en este momento. Al final lo bonito de la música es que cada uno tenga su oportunidad, no hay nada bien o mal hecho. Nuestra herencia es la que es, y además de la melódica está el rock anglosajón, por ejemplo. Nos gusta mirar atrás y ver qué ha hecho que sonemos así.

En Les Arts de 2018, cuando Elefantes versionearon «Te quiero» de Perales y el público coreaba el estribillo, hubo ahí una comunión intergeneracional muy chula.

A lo mejor Perales, no es que no esté de moda, sino que además está mal visto. Pero luego coges una canción suya y le das una visión actual, a la gente le gusta y empieza a preguntar por él.

En «Caleidoscopio» habláis de luz, de volar, de sueños, de darse la mano, de ser un niño que no deja de hablar. ¿La ingenuidad está infravalorada?

Totalmente. Tenemos tendencia a pensar demasiado en cosas superficiales, mientras que lo de mirarse hacia adentro no lo practicamos. Perdemos mucho tiempo analizando algunas cosas, y la parte subconsciente, que es la que trabajan los niños, es importantísima. Hay una parte, la de la libertad, de no tener prejuicios, que es muy valiosa. Para mí es muy positivo que las letras sean sencillas porque es más importante sentir y provocarle emociones al oyente para que sienta algo. Esa parte de ingenuidad es importantísima en el mundo del arte.

¿Lo importante es provocar emociones positivas o cualquier emoción, aunque sea mala?

Lo importante es que haya emociones, sin entrar a juzgar que sean buenas o malas. Es bueno estar en contacto con la emociones, y no solo las buenas y las positivas. Las malas y las jodidas es importante sacarlas y estar en contacto con ellas. Hay músicos adolescentes que tienen esa rabia y su discurso me parece importantísimo.

¿A usted le ha atemperado la edad o siempre ha sido así?

Imagino que ha sido la edad. Cuando empecé a escribir canciones eran muy distintas, porque no eres el mismo a los 17 que a los 47. Pero siempre he intentado ser muy transparente a la hora de escribir, porque siempre he pensado que hay que ser honesto con uno mismo.

¿Eran mejores Los Elefantes de antes del parón de 2012 o estos de ahora?

Creo que hemos evolucionado. Pero no sé si somos mejores o peores. Aquellos Elefantes eran lo que eran y ahora estamos en un momento distinto. Probablemente hemos ganado en madurez y campo de visión, pero también hemos perdido en impertinencia.

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