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Entrevista

Concha Velasco: "Actuar es mi pasión, ¿por qué voy a dejarlo ahora?"

«Chica Berlanga hasta la muerte», así se define, Concha Velasco confiesa que lo que más le preocupa es «defraudar» a los espectadores

Concha Velasco: "Actuar es mi pasión, ¿por qué voy a dejarlo ahora?"

Concha Velasco: "Actuar es mi pasión, ¿por qué voy a dejarlo ahora?"

Bromea con que el éxito le rejuvenece y por eso se resiste a dejar de trabajar. Concha Velasco, a sus «casi» 80 años, derrocha entusiasmo e ilusión por su trabajo. La próxima semana viajará a València para actuar en Utiel y Torrent.

P ¿No se cansa de actuar, de coger el AVE, de probar, de aguantar a los periodistas...?

R No me canso, no. Mi vida es esta. Esta es mi pasión. No quiero hacer otra cosa en la vida. No sé si le dije a mi madre cuando vivíamos en Marruecos la frase de 'Mamá, quiero ser artista', pero sí sé que desde los diez años empecé a aprender ballet clásico y flamenco en el Conservatorio y sí que decidí que, como dijo Santa Teresa, ya que estamos aquí vamos a hacerlo bien. Esta es mi pasión y no he querido ser otra cosa. ¿Por qué voy a dejarlo ahora? mientras me funcione la cabeza aquí estaré. Hemos estado en Mérida y he tenido un éxito tremendo. Con Metamorfosis he batido mi récord. Mientras me pueda manejar porque tengo muy buena cabeza ¿por qué dejarlo? Lo de viajar me cuesta un poco más. En avión, no por miedo sino por el engorro de la maleta, ya no subo; y en el AVE, lo de las escaleras, los controles... Prefiero viajar en coche. Con mi vida estoy encantada y feliz

P ¿Sabe que su nombre impone mucho?

R Sí, lo sé, pero los que trabajan conmigo saben que no es así. Soy muy exigente, siempre llego al teatro dos horas antes, siempre quiero que esté todo perfecto... A mí me da igual actuar en Torrent, en Utiel o en Madrid. Sé que soy un poquito pesada, pero quiero que todo esté bien. Esta no es una obra fácil. Sé que en el teatro soy pesada pero luego soy una buena compañera y todo el mundo me tiene mucho cariño. Pero es que yo vivo de los espectadores y no hay nada más generoso que un espectador que compra su entrada con anticipación y no sabe cómo va a salir la función. Yo vivo del espectador y ellos son lo más importante para mí.

P Acaba de renovar por «Cine de Barrio». Por usted no pasan los años.

R Bueno, es que nunca lo dejé. Se dijeron muchas cosas pero no fue así. Me llamó la directora general de televisión y me dijo que no hiciera caso de esas cosas. No es que haya renovado, es que sigo. Nunca me dijo nadie que me iba, algún día por mi edad y porque nadie es propietario de nada... sé que llegará ese día.

P ¿En «El Funeral» se ríe de sí misma?

R Para nada. El Funeral es una función y sí que tiene cosas mías pero nada más. Lucrecia Conti es como yo me quería llamar cuando era bailarina pero esa no soy yo. Ella es una actriz que ha hecho su fortuna viviendo de otras cosas, que tiene unas nietas que son malas y codiciosas y en cambio yo tengo una familia maravillosa que me adora. No tenemos nada que ver.

P Pues entonces dígame, ¿en qué coincide Concha Velasco con Lucrecia Conti?

R En que es el personaje más difícil de todos los que he interpretado en mi carrera. Cuando estaba haciendo Reina Juana, le pedí a Manuel (su hijo) que me escribiera una función de risa y cuando la tenía se la presentamos a Jesús Simarro. Yo le dije: 'qué mejor que para ir cerrando tu carrera, ver tu propio fallecimiento', ¿Quién no ha tenido curiosidad por saber cómo sería su propio funeral? Puede tener algo de mí, algo pero... Siempre he dicho que en la otra vida quiero ser fantasma y abuela, abuela ya soy, lo otro...

P ¿Cuándo se mira al espejo qué piensa?

R Veo a una señora mayor pero que, como no me he operado, me reconozco. Tengo pocas arrugas y a veces, cuando hago determinados personajes, me las tienen que poner. Tengo arrugas en el cuello y en las manos y por eso utilizo bufandas y me pongo muchas sortijas.

P ¿Y cuándo cierra los ojos y repasa su vida?

R Estoy y me siento muy contenta. He hecho muy buenos papeles. Ahora estoy feliz con mi papel en «Las chicas del cable» pero he hecho tantas y tantas cosas que no podría detenerme en una.

P ¿Cuánto se quiere a sí misma una de las actrices más queridas?

R Ese es uno de los mayores orgullos. Me preocupa mucho defraudar. Intento no decir cosas que molesten, no por miedo a exteriorizar mis ideas, sino porque no quiero molestar. Eso lo aprendí cuando estaba en el hospital y me dije a mi misma que nunca más opinaría porque aprendí que no somos el ombligo del mundo. Tengo derecho a tener mis ideas pero no tengo por qué decirlas.

P Su mejor definición, sería decir que es una actriz completa.

R Pues sí, pero es verdad. No es que yo sea la mejor, ahí está Nuria Espert, Lola Herrera, Julia Gutiérrez Caba... pero como desde los diez años bailé. Pepe Sacristán y yo tenemos una carrera muy parecida, seguimos en activo, hemos sabido envejecer dignamente y hacer papeles que se corresponden con nuestra edad.

P Dicen que es muy disciplinada y que tiene una memoria prodigiosa.

R Cierto. Eso se consigue a base de estudios. Me levanto a las cuatro de la mañana y me aprendo dos páginas diarias. Te diré que tengo entre manos una nueva obra para cuando acabe El Funeral y es maravillosa. La verdad es que estoy enamorada de ella y ya me la estoy estudiando. Creo que será con la que me retire ya que no estoy bien de salud. Hace nada me hicieron cuatro operaciones en dos meses y no me quejo porque la gente se muere y yo estoy viva. ¿Sabes que voy a hacer 80 años?

P No me puedo resistir... ¿Dónde guarda tanto premio?

R Pues como hace ocho meses que he cambiado de casa, los más queridos los tengo aquí conmigo, a mano.

P ¿Siente que le ha faltado algo por hacer?

R Pues no, para qué te voy a engañar. No pensaba volver a Mérida y mira que bien me ha ido.

P ¿Nunca le tentó Almodóvar?

R Me tentó pero yo no soy de Almodóvar, yo soy de Berlanga. Yo soy chica Berlanga, de Berlanga hasta la muerte. Era mi ídolo y conseguí que me contratara. Almodóvar me encanta pero una vez me ofreció una cosa, le dije que no y nunca más me volvió a llamar. Berlanga era otra cosa, era Berlanga y se acabó.

P ¿Su vida ha sido de película. ¿se atrevería a llevarla al cine?

R La voy a llevar pero no te lo puedo contar. Ya está en marcha. Yo tengo una vida muy de película en la que no solo vamos a hablar de si me he acostado con sotanito o fulanito, mi vida ha sido muy divertida y musical. Mi vida es contar la historia de España porque yo nací en el 39. Contaré lo mío. La productora está impresionada con mi vida.

P Una vida de «chica ye-yé».

R No puedo hablar pero la productora está fascinada.

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