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Danza

Lorenza Di Calogero: "Mi gran inspiración son los animales y cómo se mueven"

Acaba de ser reconocida como la mejor bailarina en los Premios de las Artes Escénicas Valencianas

Lorenza Di Calogero: "Mi gran inspiración son los animales y cómo se mueven"

La bailarina italiana Lorenza Di Calogero está en racha. Esta misma semana recibió el galardón a la mejor bailarina en los Premios de las Artes Escénicas Valencianas 2019 por su interpretación en «Animal de sèquia» de Sol Picó. Mañana abre en el Centre del Carme el sexto «Encuentro Internacional de Videodanza y Videoperformance», que programa el Circuito Bucles, con una propuesta personal de danza al más puro estilo expresionista.

Asegura a Levante-EMV que cuando escuchó su nombre en el Teatro Principal de Alicante en la gala de los II Premios de Artes Escénicas Valencianas «fue muy extraño, porque cómo me quedé atrapada entre la terminal 1 y 2 en el aeropuerto de Barcelona, no podía ir en persona a la gala, y cuando vi la gala por internet, no me lo podía creer, pero fue muy divertido ver a Juan Carlos Verdú recogiendo el premio», recuerda.

Asegura que para ella «la danza es mi modo de expresar, de respirar, sentir y vivir; de sentirme viva y que da sentido a mi existencia. Me llena el alma, me cura el cuerpo y me deja expresar mis emociones».

Por eso, «siempre antes de bailar, me pongo muy nerviosa e intento aislarme para vaciar mi mente y llenarme de energía. Después en el escenario, me siento en casa, en mi lugar».

No cree tajantemente que la danza sea la «hermana pequeña» de las artes escénicas como insisten algunos. «Depende un poco de en que espectáculo estas bailando, yo creo que 'Animal de Sèquia' de Sol Picó ha llegado a un gran público, pero muchas veces cuando presento mis cosas más alternativas, el público son las personas que te conocen o son amantes de la danza. Ahí, sí es la gran desconocida». Sin embargo, sí cree que falte respaldo a la disciplina: «Por supuesto, sin duda».

Sobre su propuesta para Bucles, asegura que «se trata de una sorpresa, porque puede ser que baile un improvisación o puede que baile algo ya coreografiado. Lo que sí puedo decir es que bailo acompañada del músico Dani Benedito».

Y entre esa improvisación y premeditación está la musa. «Mi gran inspiración es la naturaleza, los animales y cómo se mueven, los sentidos, los sentimientos y las vivencias. Busco en mi interior para sacarlo fuera bailando. Y si es un encargo, intento investigar sobre el tema que tengo que bailar».

Y el trabajo constante: «Depende del que proyecto en el que esté metida, pero estoy más o menos cinco horas ensayando; depende también de si tengo espacio para ensayar o lo tengo buscar en el parque, en la playa, en casa o dónde sea».

Físicamente es un trabajo duro. «Voy a clase de clásico y doy clases de danza contemporánea, puntualmente hago yoga y siempre voy en bici a todo los lados. También me estiro constantemente».

La forma de cuidarse también pasa por una alimentación equilibrada. «Como mucha fruta, sobre todo naranjas y plátanos y también zanahorias. Como cada día mi bocadillo de fresas y ensalada, frutos secos, ... También mucho café, granizado de limón y algo dulce. No como nunca ni carne ni pescado ¡por más de 35 años! En realidad nunca he querido comerlos», explica.

En cuanto a sus próximos proyectos, avanza que está trabajando en la nueva creación de Sol Picó y Susanna Barranco, «Red Room», que se estrenará el 6 de diciembre en Temporada Alta de Girona. Además, participará en la nueva creación de Ananda Dansa. A esta agenda añade que «me gustaría poder actuar en la última pieza que están creando Juan Carlos Verdú y Dani Benedito, 'Taishokan'». Y «tengo otros dos proyectos en el aire pero aún no puedo hablar de ello hasta que no haya confirmación, y cómo siempre sigo dando clases de danza en la UPV y en la Sala Saltamontes», concluye.

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