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Entrevista al periodista

Daniel Serrano: "Votar otra vez el 10N es una burla sin sentido"

El hermano de Ismael Serrano lanza 'Cal viva', una novela en la que enfrenta a un padre y un hijo como ejemplos de las dos izquierdas

Daniel Serrano. Miriam Cos

Pocos saben que detrás de la letra de 'Papá, cuéntame otra vez', de Ismael Serrano, estaba el pequeño de la familia. Daniel Serrano (Madrid, 1971), periodista y vallecano de siempre, ha dado un paso más allá en su carrera para conformar su primera novela, 'Cal Viva', en la que pone, a través de la mirada de un padre y un hijo, las dos izquierdas de España sobre la mesa. Un recorrido por la Transición hasta llegar al 15M, hechos que el madrileño ha podido vivir de cerca durante su vida y que ahora lleva a la ficción con tintes de autobiografía.

"Se trata de un tema universal: la refutación de la autoridad paterna, la lucha entre lo nuevo y lo viejo. Todo eso me interesa, me ha interesado siempre. Pero, evidentemente, el origen del conflicto que plantea la novela está en esa sensación de choque generacional que en España cristaliza en la izquierda con la irrupción de Podemos y por la derecha con Ciudadanos. Y que luego se extiende a todas las formaciones políticas y, un poco, a todos los ámbitos sociales. La España del 15M y la crisis contra la España de la Transición que tomó las riendas del país con el fin del franquismo y controla, quizás hasta hoy, muchísimos resortes del poder", comenta el autor sobre su primer manuscrito.

Serrano compuso la letra de 'Papá, cuéntame otra vez'. Youtube

- ¿Qué hay entre el 23F y el 15M?

- El 23 F fue una fecha de gran conmoción después de la cual todo se estabiliza, después viene la victoria del PSOE, una gran época de bipartidismo, de placidez democrática y en el 15M todo eso se rompe por la crisis. Hay una crisis global y de valores que convierte lo que eran certezas en algo muy poco sólido y en eso estamos todavía, viendo hacia donde nos dirigimos. Tras una temporada en la que parecía que todo iba bien, que los que vinieran detrás y las generaciones que ahora viven lo iban a hacer mejor y resulta que no, está sucediendo otra cosa o no sabemos qué va a suceder. Entre estas dos fechas hay una época relativamente estable y después todo explota.

CAL VIVA

"Desconfíe de los consejos de quien tiene su pasado manchado de cal viva". Las palabras de un líder político desencadenan las voces interiores de un padre y un hijo que se hallan absolutamente distanciados. Son las voces de dos generaciones. Tristán Díaz Navas es un ex alto cargo socialista al que un ictus ha robado el habla y la movilidad. Ernesto, su hijo, es un periodista cuarentón en permanente crisis y atrapado en una tela de araña de sueños incumplidos. Llevan años sin hablarse. (Págs. 384 | P.V.P. 17,90€)

- ¿Cómo viviste el 15M?

- Lo viví, primero con sorpresa porque realmente es algo que había tenido unos precedentes de movilizaciones, pero pequeñitos, y de pronto, no se sabe muy bien cómo, la gente empezó a confluir, sobre todo en Madrid, y eso se convierte en una gran protesta que fue muy transversal y que esperanzó a mucha gente y, sobre todo, nos dio la impresión de que concluía algo que ya era casi aburrido, ese ping-pong del bipartidismo. Nos fue bien durante un tiempo, pero al final daba la impresión de que era lo mismo una y otra vez, de que el sistema estaba siempre en unos márgenes muy estrechos. Lo viví con mucha ilusión, participé de ese 15M y creo que fue uno de los grandes fenómenos políticos a partir del cual todo fue diferente.

- ¿Y crees que queda algo del mismo?

- Lo que queda y no se ha acabado de resolver es el malestar. Este surge por la crisis, nos hemos acostumbrado a ella y a la precariedad, pero yo no soy de los que opinan que la crisis ha terminado. La gente que está abajo no creo que haya tenido una mejora sustancial de sus circunstancias, con lo cual ese malestar tiene que tener una deriva política o una nueva expresión en algún momento. Fue el 15M, fueron partidos como Podemos y también Ciudadanos, creo que este también viene de una especie de cuestionamiento en el centro derecha de cómo hacer las cosas y creo que incluso, lo que está pasando en Barcelona va más allá del independentismo y también tiene que ver con el malestar. Al final hay algo que no funciona en el subconsciente de la sociedad y que se expresa en protestas y algún tipo de movimiento rupturista.

- ¿La izquierda política sigue existiendo?

- Yo creo que sí. Es complicado, pero creo que Pablo Iglesias y Podemos intentaron hacer un discurso más transversal, un discurso más del populismo al estilo latinoamericano, al estilo del peronismo argentino, que es algo que Iñigo Errejón sigue haciendo y creo que al final, inevitablemente, las categorías de izquierda y derecha, aunque ya no sean exactamente lo mismo que en el siglo XX siguen estando ahí. No deja de ser la diferencia entre quienes creen que la igualdad tiene que ser la divisa fundamental, que es la izquierda, y quienes creen que en el mundo cada cual se tiene que buscar la vida, que es la derecha. Son las dos grandes concepciones que sigue habiendo y por eso para mí izquierda y derecha siguen siendo categorías que funcionan. Eso sí, con sus cambios.

- ¿Por qué elegiste a Pablo Iglesias y a Cebrián para presentar tu libro en Madrid?

- No hubiera presentado el libro solo con uno o con otro, yo creo que funcionaba porque estaban ambos personajes. Ambos representan, en cierto modo, lo que cuenta el libro. Es la generación que viene después de la Transición y la generación victoriosa de la Transición. Me parecía que ambos son dos inteligencias notables, han sido caricaturizados y demonizados hasta cierto exceso y simplemente le envié el libro a uno y otro y a los dos les apeteció participar.

- Dicen que tu libro es el favorito de Pablo Iglesias, ¿cuál sería tu político favorito?

- No lo sé... decir mi político favorito... (risas). No soy muy fetichista de los liderazgos. Iglesias me parece una persona evidentemente inteligente, me parece que tiene inteligencia política, pero también te lo podría decir de Pablo Casado con el cual no comulgo. En todo caso, eso de que es su libro favorito nunca he sabido si nos va bien... (risas). No, a mi me parece perfecto que a Pablo Iglesias le guste el libro, y también a Cebrián, pero me gusta hacer hincapié que no es un libro de partido, es literatura en la cual se puede ver reflejada cualquier sensibilidad y además es un libro escrito para comprender a la gente de la Transición y dibujarles del modo más aproximado posible. Puede que sea su libro favorito, pero a quien no le guste Pablo Iglesias también puede leerlo (risas).

"Desde Moncloa se ha hecho un cálculo equivocado, se ha querido jugar a la ruleta rusa soñando con una mayoría absoluta y estas elecciones van a tener otra cosa"

Daniel Serrano - Periodista

- ¿Cuál ha sido la herencia concreta de la Transición?

- En parte cierta herencia de la Transición, o igual viene de más atrás, es el miedo a la ruptura. La Transición se hace como se puede, se pacta y se decide no juzgar al Franquismo, no pedir cuentas a la dictadura, pero eso conlleva a un modo de hacer las cosas que tiene mucho que ver con el miedo. Muchas veces, en España, somos muy de revueltas e insurrecciones de un día, pero no llegamos a más. El 15M tiene un poco de eso, parece que todo va a cambiar, pero nos paramos en un momento dado. Ahora estamos en ese momento en el cual hemos hecho el 15M, una renovación del puzzle político, pero no sabemos bien si eso funciona, qué está pasando e incluso le damos una vuelta pensando en volver atrás. Creo que si tuviéramos que decir el legado, sería la democracia en sentido positivo y un exceso de prudencia en el negativo.

Exceso circense

- ¿Crees que ese exceso de prudencia se ha reflejado en la exhumación de Franco?

- El otro día lo que vimos fue un cierto exceso circense. Están los que dicen que había que haberlo sacado de noche sin homenajes... no lo sé. Desde luego, 22 cámaras de la televisión pública al servicio de la exhumación del dictador... se podría haber hecho de otro modo, es espectacularizarlo a un extremo ridículo. Al final, en lo que se resumió todo, más allá de que hubiera gente emocionada y de que Franco tenía que salir de allí y de que hay gente que se sintió reparada, fue el helicóptero, los frikis en Mingorrubio.. se pareció más a algo 'berlanguiano' que a algo realmente reparador y hecho de un modo decente.

"Vivimos en un surrealismo en el que los cálculos estratégicos a corto plazo sirven de poco. Lo peor que se puede hacer es afrontar ciertas controversias políticas con miedo"

- ¿España políticamente hablando no es un poco 'berlanguiana'?

- Somos 'berlanguianos' absolutamente, y 'valleinclanescos' y esperpénticos. ¡Ojo! Para bien y para mal. Yo tengo con España mis sentimientos encontrados. Me encanta mi país porque hace buen tiempo, se come muy bien, somos felices en cuanto a amistades y relaciones familiares y luego veo las tertulias y me vuelvo antiespañol. Es la contradicción en la que vivimos, en el fondo nos gusta el país, pero también nos saca de quicio.

- ¿Qué crees que va a pasar en el 10N y qué quieres que pase?

- Lo que creo es que la cosa no pinta bien para la izquierda. Desde Moncloa se ha hecho un cálculo equivocado, se ha querido jugar a la ruleta rusa soñando con una mayoría absoluta y van a tener otra cosa. Lo que me gustaría es no tener que votar otra vez, yo ya voté una vez, dije lo que tenía que decir, y la lógica es que hubiera habido un Gobierno de coalición, como en todos los sitios. Nos hemos metido en unas discusiones un tanto absurdas y, sinceramente, votar otra vez es una burla sin sentido.

- Después de la Transición, del 15M, ¿tenemos que tener miedo a VOX?

- El miedo deriva en una especie de parálisis. El miedo no es buen consejero. En las anteriores elecciones se votó en gran parte por miedo y el PSOE tuvo muy buen resultado. Ahora eso se ha desactivado y VOX tendrá mejores resultados en estas elecciones. Vivimos en un surrealismo y una montaña rusa en la que los cálculos estratégicos a corto plazo sirven de poco. Lo peor que se puede hacer es afrontar ciertas controversias políticas con miedo. Hay que echarle valentía a la política sea lo que sea que se ponga por delante. Las cosas hay que pelearlas de cara.

- ¿Crees que la sentencia del procés va ayudar a la izquierda el 10N o no?

- La izquierda tiene ahí una papeleta muy difícil, sobre todo con el asunto de Cataluña y la independencia y con una sentencia que condena a cárcel a unos tipos de los que no se sabe muy bien si han cometido un delito tan grave. El debate territorial no viene bien a la izquierda en el sentido de que acaba agitando cierto sentimiento nacionalista español que acaba en un voto a la derecha. Esto lo sabía Sánchez antes de convocar elecciones, no puede sorprenderse de que VOX ahora suba en las encuestas.

- 'Cal viva' por la frase que dijo Iglesias sobre el caso de Lasa y Zabala, ¿cuántas cosas crees que han pasado durante la Transición y desconocemos?

- Saberse se sabe casi todo, lo que pasa es que quizás haya muchas historias que contar de la Transición, el franquismo y el postfranquismo. Hace poco leí un libro sobre un caso de finales del franquismo, el de Cipriano Martos, un militante del partido comunista, que es arrestado, acaba en una comisaría, y sale de ella con las tripas abrasadas y muere porque ingiere el contenido de un coctel molotov. ¿Le obligaron, fue él mismo para evitar la tortura? Sea como sea, es una historia tremenda que yo desconocía. Cuando se habla de memoria histórica también es contar todo esto, no solo es sacar los huesos de Franco del Valle de los Caídos. Se trata de contar lo de que Billy el Niño sigue tomando gin tonics en el Richelieu de Madrid. Ahí no hay 22 cámaras retransmitiendo esas oscuridades.

- Cómo definirías el libro en tres palabras.

- Es memoria, amor y futuro. ¿Amor por qué? También hay una parte en la que se habla de amor, del amor que circula entre padres e hijos, que es una especie de llama que puede debilitarse pero finalmente nunca puede apagarse.

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