Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista

César Brandon: "No quería que mi carrera literaria pasase por la televisión"

«La poesía no se puede limitar a Instagram, los libros seguirán ahí»

César Brandon: "No quería que mi carrera literaria pasase por la televisión"

P Presenta su nuevo libro, «Akeva». ¿Cómo lo definiría?

R Me gusta definirlo como un libro tranquilo. Es un libro que nace de los dos anteriores y de alguna forma, viene a contar una historia personal, aunque sea contada por una niña. Y, aunque en el título diga lo contrario, también lo definiría como un libro un poco relevante para los tiempos que corren.

P ¿En quién se inspiró para crear el personaje de la protagonista?

R En mí al noventa por ciento. Y el otro diez, en historias de personas que conozco, mujeres de mi familia, amigas que me han contado ciertas historias que me han ocurrido... De ahí viene en gran parte la inspiración de este personaje.

P A lo largo del libro habla de una nación que no quiere avanzar. ¿Es un retrato de la vida de su país natal, Guinea Ecuatorial?

R Sí, pero no solo de Guinea, sino un poco de todos los países que conozco, que tampoco son tantos, son dos, Guinea y España, porque vivo ya aquí ocho años. Y sí, de alguna forma es ese retrato de una tierra que puede llegar a ser mucho y no acaba de darse cuenta.

P Algo que llama la atención al leer el libro es que los relatos están desordenados en el tiempo. ¿Por qué?

R Porque quería transmitir al lector, y que de alguna manera se de cuenta al final, que no está leyendo el libro al tiempo que lo está escribiendo la protagonista, sino que lo está hojeando. Es como si se lo hubiera encontrado y entonces está cotilleando. Es el cuaderno de otra persona y, como en todas las cosas que no son nuestras, vas y vienes.

P Ganó «Got Talent» el año pasado, en la edición de 2018. ¿Qué supuso para usted?

R ¿Fue el año pasado? Parece que fue hace cinco años (risas). A nivel profesional, como escritor, impulsó mi carrera de una forma impresionante. Era una ventana en la que aparecía, aunque solo fuera durante tres minutos, en la casa de millones y millones de personas. Era casi como un intruso entrando a contar historias. Esto es lo principal que supuso para mí, al menos en el lado bueno. Ese impulso, hacer que la gente me conociese y conociese mis historias. Conseguir que supieran que estoy escribiendo libros y que se acercasen a las librerías. Y también supuso muchísimo crecimiento, porque pasaron mil historias después de lo del programa. Un día estás arriba, otro día te sientes «la última mierda».

P Dice que eso es la parte buena, ¿hay una parte mala?

R Sí. Si no estás preparado para ciertas cosas, sobre todo cosas que no buscas, acabas, de alguna forma, cayendo en situaciones que no te esperabas. Para mí supuso prácticamente un año entero de depresión que fue brutal.

P ¿Qué opina de los «talent shows»?

R Son muy «guays», me parece genial la función que hacen. Estoy viendo la temporada nueva de «Got Talent» y justo ayer salieron unas chicas bailando que intentaban mostrar un mensaje de un niño que tenía una enfermedad. Al fin y al cabo estos programas nos pueden servir para eso, para impulsar mensajes y que la gente se entere de muchísimas cosas que están pasando. A mí me encanta el programa, las dos ediciones antes de participar ya lo veía, y me preguntaba: «Oye, ¿y si estuviese ahí, qué pasaría?». Y también como entretenimiento, me parece bastante bonito.

P Pero también hay una cara B. Puede haber muy buenos artistas, incluso mejores que los que vemos en estos programas que, por no tener ese impulso nunca se dan a conocer...

R Claro. Escribiendo hay gente que me da diez mil vueltas, pero la realidad es que, a día de hoy, yo vendo más libros y me conoce más gente por haber participado en un programa de televisión. Pero no podemos echarle la culpa al programa. Si tenemos que buscar culpables de que ciertos talentos no se den a conocer por no querer participar en medios «mainstream»... Eso tiene más que ver con la sociedad en la que vivimos, el sistema político, las cosas que se impulsan desde el mundo de la cultura. Pero desde luego, hay personas muy buenas en todos los campos y, simplemente por no tener esta ventana, o no quererla, no se conocen. A mí me pasaba, yo no quería que mi carrera literaria pasase por la televisión, me daba mucho miedo, pero al final me pudieron más las ganas de poder contar historias y de que la gente tuviese mi libro en su casa.

P A raíz del programa, sus seguidores en Instagram se han multiplicado. ¿Que suponen las redes sociales para usted?

R Ahora se han convertido en un trabajo, porque es lo que me sirve para interactuar con la gente e informar de lo que hago. Pero al mismo tiempo es algo que me agobia mucho. Si no estuviese escribiendo ahora mismo lo dejaría. Lo he intentado, pero la editorial me ha dicho que no (risas). Las redes sociales, como la televisión, son una ventana, y es la oportunidad que muchos jóvenes escritores han encontrado para dar a conocer su trabajo. En algunos casos eso al final se transforma en libros. Pero la narrativa o la poesía no se pueden limitar a Instagram, los libros siempre seguirán ahí.

P Tres libros en dos años. Con este ritmo, ¿habrá uno nuevo pronto?

R Habrá uno nuevo pronto, sí. Estoy acabándolo. Todavía no puedo desvelar más.

Compartir el artículo

stats