L'Hemisfèric acoge el Clec Fashion Festival, una experiencia de 360 grados donde se dan cita diseñadores, peluqueros, maquilladores, fotógrafos, DJs y chefs valencianos.

El pistoletazo de salida fue la performance «El Iceberg de Greta» de las bailarinas Cristina Cabo y Sonia Murillo, un alegato en favor de la defensa del medio ambiente con claras referencias a la joven activista Greta Thunberg. La pasarela quedó inaugurada con el desfile del Colectivo Sostenible formado por estudiantes de la EASD y Barreira. Propuestas diversas, innovadoras y atrevidas, trajes reinventados, punto, colores pastel, tela vaquera y diseños inspirados en trajes de trabajo, todo bajo el paraguas de la sostenibilidad.

Acto seguido, Álvaro Mars presentó su colección de inspiración circense «Teatro Paradiso». En sus diseños predominaban los colores vivos, los maquillajes extravagantes que recordaban a payasos y acróbatas y los volúmenes conseguidos a partir de añadir cojines en la parte superior de sus diseños. La música que acompañaba el desfile ayudó a sentirse en una verdadera actuación de circo.

Cuatro profesionales abordaron la sostenibilidad y la economía circular en la moda, el estado actual de la educación en moda, una nueva masculinidad. En la charla sobre artesanía y tecnología, cinco profesionales del sector, entre los que se encontraba el sombrerero valenciano Betto García o Carmen de AITEX, debatieron sobre los pros y los contras de incluir la tecnología en el diseño y la confección de piezas de moda. «El valor de lo artesanal es que lo hacemos nosotros, mi equipo, con nuestras manos, y es sostenible, hacemos un producto responsable», afirmaba el sombrerero.

El turno de Dolores Cortés fue a primera hora de la tarde. La firma de trajes de baño que varias generaciones de mujeres llevaron y siguen llevando conquistaron la pasarela del Hemisfèric con una línea de diseños con estampados étnicos y colores llamativos, dejando siempre su merecido hueco al blanco y negro. El desfile, además de bañadores y bikinis, incluyó algunas prendas como un pareo y un pantalón con estampados veraniegos a todo color, coronando los looks con diademas y pendientes de flecos de colores. La diseñadora cerró su desfile con un vestido negro largo que bien podría llevarse en una fiesta nocturna en la playa.

Rompedor

Si hablamos de innovación hablamos de Yvan Andreu. El diseñador mezcló artesanía con tecnología presentando una colección rompedora en la que las luces led fueron protagonistas. Además, en la colección, con las líneas geométricas como hilo conductor, destacaron las telas reflectantes, los brillos y las pieles, creando superposiciones en lienzos blancos y negros. Diseños extravagantes mezclados con conjuntos más clásicos.

Gafas de sol, raso y el nombre «Siamo» escrito con brillantes en los pasadores del pelo fueron los ingredientes de la colección del dúo valenciano Siamo Studio. Para cerrar, un vestido de novia blanco con una larga cola y un extravagante velo cubriendo la cabeza de la modelo fue el elegido.