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Entrevista

Raquel Ejerique: "No voy a complacer a ningún partido"

«Una de las primeras medidas es conformar una redacción especializada para sacar temas propios, para que seamos un referente en la C. Valenciana»

Raquel Ejerique: "No voy a complacer a ningún partido"

Con muchos años de oficio en València y en Madrid, Raquel Ejerique destapó el caso Cifuentes y el caso Montón. Dos investigaciones que provocaron la dimisión de la presidenta madrileña del PP y la ministra de Sanidad del PSOE. Está demostrado que el piano calma el estrés, multiplica la concentración y mejora el carácter. Es pianista, está confinada en Madrid y embarazada. Desde mañana dirige la redacción de À Punt.

P ¿La primera decisión?

R Primero tengo que conocer para cambiar, que al final es la mejor manera de avanzar.

P Estos días habrá recogido información, ¿no?

R La idea principal es convertirnos en un medio que marque la agenda y que no vaya detrás de las convocatorias oficiales. Una de las primeras medidas es conformar una redacción especializada, que tengan sus fuentes para sacar temas propios.

P En el video que envió a la redacción ya habló de eso, además de más coordinación entre radio, televisión y web; y tener más visibilidad. Entiendo que hasta ahora no se había hecho.

R Aunque lo he seguido, me resulta difícil valorar como se hacen las cosas. Es cierto que la organización no está especializada y es el primer cambio.

P Va a dirigir la redacción valenciana más grande, pero seguramente la más acomodada.

R A la gente que hacemos periodismo nos deben dar las oportunidades y las herramientas para estar motivados. Mi trabajo será que esa motivación aflore. Estoy segura que la gran mayoría tiene ganas de cambio, como se demostró en la votación donde me apoyó el 70%. Me sorprendió mucho ese apoyo sin conocerme. Eso es un síntoma que ese acomodamiento es tan no real.

P ¿Esa motivación es la que le hace venir a À Punt?

R Hace bastante tiempo que mi motivación es el servicio público, y salió la oportunidad de una plaza donde hay tanto por hacer, y en mi tierra, para organizar equipos y poner las bases para que la gente trabaje en mejores condiciones.

P Tendrá muy poco margen para formar equipo, porque la ley obliga a elegir por oposición a los responsables de área.

R Hay unas oposiciones previstas donde se van a volver a tirar las cartas al aire. Mi misión ahora es llegar y conocer al equipo que existe. Es una dificultad añadida, pero estoy convencida que hay mucha gente que está dispuesta a sumarse a un proyecto en el que se haga más periodismo para que seamos un referente en la Comunitat Valenciana.

P ¿Sabía que no podía formar equipo?

R Conozco los resortes de las empresas públicas, mucho más estrictas y garantistas. Deberé tener más paciencia, porque he trabajado en lugares donde hay más versatilidad y los cambios se suceden. Deberé adaptarme sin caer en la complacencia de que todo debe ser lento, pero sin perder de vista que esto no debe eternizar los cambios.

P ¿Miedo a una gran factoría de periodismo funcionarial?

R Funcionarismo no tiene porque ser malo necesariamente. Ser empleado público no tiene porque ser sinónimo de persona que no trabaja, es más bien lo contrario. Gracias a muchos funcionarios hemos conocido grandes casos de corrupción que jamás hubiera desvelado gente contratada precariamente.

P Los informativos de Canal 9 dieron una clase práctica de manipulación, y muchos de aquellos responsables se los va a encontrar ahora.

R La manipulación es un vicio terrible que surge en quién tiene poder para ordenarla. No voy a complacer a ningún partido político, ni en el gobierno ni la oposición. Mi intención no es solo no ceder a las manipulaciones, nuestra obligación como periodistas es denunciar las presiones. En este proyecto, y por lo que conozco a Alfred Costa [director general] no cabe la manipulación.

P ¿Los informativos serán más cortos?

R Hay que combinar servicio público y la información con la audiencia. No vale hacer una información muy buena si después la gente no la ve. Habrá que introducir los contenidos necesarios para que todos se sientan representados. No podemos vivir de espaldas a lo que nos demande la sociedad.

P ¿Qué papel le reserva a la radio de À Punt?

R El gran reto es la redacción transmedia. En mi proyecto proponía «una sola veu, tres altaveus». Cada medio tiene su público, su horario, sus capacidades y su función. La web debe ser un medio nativo, no un repositorio de contenidos viejos, con la última hora e informaciones propias. Ningún soporte manda sobre los otros, todos tendrán su importancia y su personalidad.

P Las televisiones ayudan a ganar elecciones y los periódicos a derribar gobiernos. ¿Cómo se plantea la relación con los periódicos?

R El periodismo mejora la sociedad en la que vivimos. Debemos citarnos y colaborar entre nosotros. WikiLeaks inauguró el trabajo entre varios medios que firman a la vez. Se hace en todo en mundo, se unen cuatro o cinco medios e investigan sobre algo. La situación de precariedad y crisis que se avecina en los medios lo va a acelerar. Somos un colectivo que ayudamos a mejorar la salud democrática de nuestra Comunitat, y haríamos bien en aprovechar nuestros recursos, más siendo un medio público.

P ¿Veremos alguna exclusiva contra el Consell en À Punt?

R Si en la redacción hay acceso a una exclusiva relevante, rigurosa y contrastada por supuesto que se publicará todo lo que sea denunciable. Esa es la misión del servicio público, servir a la ciudadanía, no a los gobernantes. El patrimonio público no se puede destruir haciendo favores, ni minimizando asuntos. Los asuntos que sean relevantes periodísticamente, afecten al partido que afecten, o a cualquier empresa, por supuesto que se van a publicar.

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