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La 'Black Mirror' valenciana

El director Francisco Sánchez publica en Internet «#confinados. Coronavirus España», una película rodada íntegramente durante la cuarentena - La cinta reflexiona sobre las interacciones digitales

La 'Black Mirror' valenciana

No será fácil olvidar lo ocurrido en estos dos meses. Forma parte de nuestra vida. Pero puede que, dentro de unos años, lo vivido se acabe difuminando en nuestra memoria, y su recuerdo no refleje realmente lo que ocurrió. Para tratar de evitar este fenómeno quedan en el estante las decenas de obras audiovisuales espontáneas con las que la ciudadanía ha ido inmortalizando la cuarentena a lo largo de las últimas semanas. Una práctica que el director valenciano Francisco Sánchez ha llevado más allá con #confinados. Coronavirus España, un largometraje de ficción que ha sido ideado, escrito, y producido dentro del confinamiento decretado por el gobierno, durante la cuarentena, y que fue estrenado el pasado 1 de mayo.

Se trata de una cinta que pretende formar parte del conjunto de obras que han nacido del confinamiento, por lo que está a disposición de todo el público a través de YouTube. No obstante, quien acuda a verla no se encontrará con un relato de la cuarentena: #confinados es, más bien, una reflexión sobre la condición humana en la era digital, era que se ha visto potenciada por la reclusión de la pandemia. Joss Doménech y Ángela Bermúdez, dos de los actores que han participado en el proyecto, coincidían en señalar la «sorpresa» que les generó el guion, que se acerca a un episodio de la famosa serie Black Mirror. En la cinta, una influencer decide popularizar los vídeos sexuales en grupo, iniciativa que sirve de macguffin para desencadenar una trama que reflexiona sobre el bullying por Internet, la impostura de las relaciones a través de las redes sociales e incluso las estafas y conspiraciones.

Más allá de la película como obra, el valor añadido de #confinados reside en las entrañas de su producción. Toda la cinta ha sido creada en esta cuarentena. Los móviles de cada actor y actriz han sido las cámaras que han registrado la película; sus propias casas, los escenarios; su propio trabajo con las luces, ropa y pinturas, los encargados de iluminación, vestuario y maquillaje. «Yo estaba en mi casa, pero no tenía que mostrar para nada un ambiente doméstico. Tuve que forrar una pared con una tela roja, y meter una luz que tenía encasquetada en mi nuca», ilustra Ángela Bermúdez sobre las especiales vicisitudes del trabajo en esta película. Francisco Sánchez se encargaba de dirigir todos estos aspectos, a través de WhatsApp; con todo el material, se lanzó a montar la película, que si bien estaba pensada como un cortometraje, ha terminado como un largo de 64 minutos.

Un rodaje atípico

«Ha sido una experiencia muy entretenida, todo un reto», valora Joss Doménech, «con los ensayos, pasándole vídeos a Francisco, él corrigiéndome... A pesar de estar cada uno en su casa, se notaba cierto ambiente de rodaje», ilustra. Un rodaje atípico, en el que ninguno de los actores ha compartido espacio. María Salazar, natural de Santa Cruz de Tenerife, no ha conocido a Sebastián Atienza, de Madrid, y ninguno de los dos ha visto nunca al resto de artistas, oriundos de València. Pero, al cabo, todos han compartido un proyecto genuino, que ya disponible en la red.

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