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Entrevista

Bob Pop: "El cuidado mutuo hoy me parece activismo punk"

«Tengo mucha fe en la prensa local, porque está contando todavía historias cercanas»

Bob Pop: "El cuidado mutuo hoy me parece activismo punk"

Bob Pop: "El cuidado mutuo hoy me parece activismo punk"

En tiempos de reivindicar banderas, como es la celebración del Orgullo, se le viene a uno a la cabeza cómo alguna parte de la sociedad se ha apoderado de nuestro país.

Sí, lo que pasa es que cuando decimos que unos se han apoderado de la bandera olvidamos que esa bandera siempre les ha pertenecido. Yo creo que el conflicto está en que hay cierta parte de izquierda por no dejarse arrebatar esa bandera por los de siempre, que siempre han usado esa bandera para aplastar y golpear con su mástil a quienes no estaban de acuerdo porque siempre han pensado que el país les pertenecía, y lo mismo que el país la bandera. Y además no lo han pensado mal porque tienen razón: el país es suyo, la bandera es suya...

Le escucho enumerar los objetivos por los que considera que debemos seguir batallando y parece que estemos en mayo del 68.

Sí señor. Creo que es porque durante un tiempo pensamos que todo esto por lo que se había peleado en mayo del 68 se había conseguido. Y nos relajamos. No solo nos relajamos sino que hubo cierta autocomplacencia.

¿Nos lo creímos?

Nos lo creímos, nos relajamos e incluso celebramos esto como bueno, esto ya está superado, ahora lo que hay que hacer es ganar dinero.

¿Se debe echar mano del activismo punk? Se lo pregunto porque el colectivo LGTBI y parte de la sociedad tendrá que ponerse a la altura de quienes han extremado sus discursos en contra de las libertades de todos.

Soy muy partidario del activismo, incluso del activismo punk, pero es que a mí por ejemplo lo más punk hoy me parece la solidaridad de los barrios; todo ese trabajo que se ha hecho para los bancos de alimentos, para los cuidados mutuos. A mí los cuidados mutuos me parecen muy punk, sobre todo porque es una forma de demostrar que no estamos pidiendo limosnas. No podemos dejar que nos cuenten la historia de la vida de segunda mano ni a través de intermediarios; tenemos que vivirla.

Claro, pero sucede que el relato, si no tiene uno la posibilidad de estar físicamente en el lugar, llega manipulado.

Ese sentido soy muy pesimista respecto al futuro porque creo que la crisis económica que vamos a vivir en los próximos meses la vamos a ver en la precariedad del periodismo. La precariedad del periodismo en los últimos tiempos se ha transformado en tener menos recursos para que haya periodistas contando las cosas como son aprovechando recursos más baratos tirando de tuits, opiniones incendiarias, fakes... Todos debemos ser responsables, tanto quienes trabajamos en medios como quienes los consumimos.

Calidad no está relacionada con el número de visitas en la prensa digital.

No. Y a uno cada vez le da por pensar más que son incompatibles. Hay ejemplos espléndidos de lo contrario: yo tengo mucha fe en la prensa científica bien hecha y en la prensa local. Creo que la prensa local es importantísima en esto porque ahí se están contando todavía historias cercanas que desmontan las mentiras de los macro medios nacionales de ultraderecha. Si sobrevive la prensa local puede ser un grandísimo antídoto ante la prensa fascista.

Preparando la entrevista busqué cuántos seguidores tenía usted en Instagram (70.000) y al ir a ver los de Santiago Abascal (694.000) me salió en el buscador Naty Abascal. El líder de VOX tiene más seguidores que usted y que Naty Abascal (238.000).

Me gusta mucho ese encuentro pero me temo que Naty es más de Santiago que de mí.

¿Le sorprende que Abascal [Santiago] tenga más seguidores que Abascal [Nati]? ¿Dónde estaba toda esa gente?

Estaban ahí. Y concretamente Santiago Abascal estaba donde estaba esa gente que ahora le sigue. Cuando en este país celebrábamos que no había un partido de extrema derecha muchos también lo pensábamos porque creímos que tenían su hueco dentro del Partido Popular, y lo que ha hecho Santiago Abascal es montar un chiringuito, como a él le gusta llamarlo, una franquicia, que además no ha necesitado de la financiación directa ahora del Partido Popular sino de esa internacional fascista que promueve Steve Bannon y los suyos, que le ha dado cobijo, dinero y notoriedad.

¿ Es de quienes piensan que es mejor no mencionar ni hablar de VOX y Abascal porque la crítica y su constante alusión juega a favor de hacerle entre todos una campaña de imagen y comunicación gratis?

Yo lo creo pero tampoco soy nadie para dar una lección. Creo que cuesta mucho dinero montar una campaña como las que montan ellos, como las que pueden montar ellos o cualquier otro partido políticos, y debemos obligarles por lo menos a que se gasten esa pasta y que no les hagamos nosotros esa publicidad y la viralidad gratis.

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