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"Quino era un filósofo de la vida con el que aprendí a quejarme"

Compañeros, artistas y políticos despiden al autor que miró al mundo "de forma irónica y verdadera"

Dedicatoria de Quino a 
Ortifus y viñeta de Ortifus
para Quino.  l-emv

Dedicatoria de Quino a Ortifus y viñeta de Ortifus para Quino. l-emv

Contaba ayer Antonio Ortiz Fuster, Ortifus, que conoció a Joaquín Salvador Lavado, Quino, en 2001 en Alcalá de Henares, cuando la histórica universidad le concedió al dibujante argentino el Premio Quevedos de Humor Gráfico. «Estuvimos hablando un rato y me dedicó una portada. Me pareció una persona muy humilde con todo lo grande que era».

El humorista valenciano y viñetista de Levante-EMV considera al padre de Mafalda como un «maestro» del que aprendió a quejarse y a protestar a través de los dibujos. «Conocí a Mafalda en los 60 a través de una amiga que tenía una librería en Alcoi. Yo tenía por entonces 18 o 19 años y enseguida me enganchó», recordaba ayer Ortifus.

Aún así, más que la niña contestaría, lo que realmente impactó en el dibujante fueron los tomos más o menos temáticos que Quino publicaba al margen del popular personaje. «Aquellos libros fueron un referente para mí cuando era joven. Franco todavía no había muerto y Quino era un filósofo de la vida que nos enseñaba a ver la vida de otra manera. Por entonces no teníamos inquietudes ni cosas para protestar, y él nos dio las razones. Yo gracias a él aprendí a quejarme, a no resignarme a ver que las cosas no son así, y que las puedo dibujar».

Ortifus quiso destacar ayer como, además de la palabra irónica y certera, Quino era también un maestro con los lápices. «Sus dibujos son brutales, dibuja como le da la gana y con un estilo inconfundible -subrayaba ayer Ortiz-. Y encima tiene un texto corto, no se extiende demasiado y todo te hace pensar».

Desde que ayer a primera hora de la tarde se hizo público el fallecimiento de Quino, decenas de compañeros de profesión, artistas y políticos quisieron tener un recuerdo para él. «Sus certeras palabras viajaron a ambos lados del Atlántico gracias a sus viñetas y su peculiar sentido del humor», lamentaba la Real Academia Española (RAE), una de las primeras en dar el pésame. Con su fallecimiento, resaltó la Fundación Princesa de Asturias, «desaparece con él una forma de mirar al mundo irónica, tierna, original y verdadera, por la que siempre le recordaremos con especial admiración, cariño y gratitud».

El actor Santiago Segura recordó que se va «un genio del humor. Un titán del cómic argentino», mientras que la banda Vetusta Morla agradeció a Quino su «ingenio y manera de mostrar el mundo». El cantautor Ismael Serrano ha reconocido que aprendió a leer con Mafalda: «A día de hoy sigo haciéndolo. Leyéndolo y aprendiendo a leer».

El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes recordó que «sus dibujos, sus personajes, la genial Mafalda, forman parte de nuestras vidas, de nuestra memoria, de nuestros recuerdos». Por su parte, el vicepresidente segundo Pablo Iglesias señaló que las «miles de historias que hicieron sonreír y pensar» del argentino, «permanecerá en sus viñetas, que muchos enseñaremos a la próxima generación. Hasta siempre, maestro». La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, también ha alabado a este «genio entrañable que ha llevado el español por todo el mundo. Siempre nos quedará su inolvidable obra», destacó.

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