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TOCCATA MINUTA

TOCCATA MINUTA

TOCCATA MINUTA

Con casi 20 años sobre sus cuerdas, el Cuarteto Leonor presentó en la SFV un programa de obras españolas del XIX en el que, a priori, llamaba la atención la firmada por S. Giner, que resultó ser el músico valenciano Salvador Giner Vidal, muy popular por sus obras de corte regionalista como ‘Foc en l’era’, ‘Nit d’abaes’ y ‘L’entra de la murta’, pasodoble inevitable (y bien escrito) del repertorio autóctono.

Junto a López-Chavarri (fallecido hace exactamente 50 años) fueron los patriarcas de la música valenciana. La inquietud de Giner lo llevó a involucrarse en el creación del Conservatorio de la plaza de San Esteban, la Banda Municipal, ademas de fundar un cuarteto de cuerda y el Orfeón el Micalet.

Su ‘Cuarteto nº 2 en Sol mayor’, cuyo manuscrito se conserva en la Biblioteca Valenciana, es una amable pieza, de escritura cómoda pero superficial, a pesar del empeño de los músicos. Atractivo resultó el Cuarteto en Mi bemol mayor, del folclorista burgalés Federico Olmeda, una obra pensada y trabajada con mimbres más inspirados sin salirse de las posibilidades de quien debió su formación al entorno religioso. Tanto la violinista francesa Delphine Caserta como los madrileños Bruno Vidal y los hermanos Jaime y Álvaro Huerta se escucharon en ella más cómodos, quizás acoplados a la acústica poco agradecida de la sala.

La audición comenzó con el ‘Cuarteto nº 1’, de los 3 escritos por Arriaga, en una lectura un tanto «casual», desganada, e incluso con desajustes internos. Toccata minuta. Tras los aplausos, fue en el bis de Turina donde los «Leonor» desplegaron su mejor interpretación.

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