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Marc Minkowski: "Les Musiciens du Louvre es un radar dispuesto a dialogar con todas las voces"

Director de orquesta

| NOMBRE FEQWIEOTÓGRAFO

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Marc Minkowski dirige hoy la versión en concierto de la ópera «Mitridate, re di Ponto» en Les Arts. Con tan solo 19 años fundó Les Musiciens du Louvre, una de las agrupaciones de música antigua más cotizadas. Procedente de una familia con raíces británicas, americanas, alemanas y eslavas, el director francés prefiere ver con esperanza el futuro y buscar alternativas para seguir disfrutando de la cultura en pandemia.

Mañana debuta en Les Arts con «Mitridate, re di Ponto», de Mozart. ¿Cómo definiría esta ópera?

Es una de las obras más importantes de Mozart. Es un fuego artificial para las voces. Una obra maestra y estoy muy contento de traerla a València. Conozco desde hace algunos años a Jesús Iglesias y estoy entusiasmado por ver de cerca el Palau de les Arts.

¿Cuando se versiona una ópera en concierto hay más equilibrio entre voces e instrumentos?

La orquesta siempre es importante, lleva el peso. En concreto, Les Musiciens du Louvre es un radar dispuesto a dialogar con todas las voces.

Las circunstancias de este concierto serán especiales. La agrupación ha tenido que adaptarse a las complicaciones derivadas de la pandemia.

Sí. Nosotros teníamos que haber hecho representaciones en Berlín, pero llegamos solo hasta el antepiano, como se llama el último ensayo. A partir de ese momento decidimos transformar las representaciones en una grabación. Justamente venimos de grabar esta ópera. Llevamos una dinámica más de grabación que de espectáculo. Respecto a este tema voy a adelantarme a su pregunta (ríe). Dos de los cantantes que participarán en el concierto de València son sustitutos de última hora. El que iba a representar a Mitridate decidió volver a Nueva Zelanda ante la situación que se avecinaba en Europa y el que iba a interpretar a Farnace estuvo bastante enfermo. Los dos nuevos cantantes son excepcionales. Ni siquiera se pueden llamar sustitutos, porque son todos unos profesionales.

¿Quiénes son?

Mitridate será Michael Spyres, un gran tenor. Un milagro que esté aquí con nosotros. El segundo es todo un descubrimiento. Ha hecho muy poquitas óperas, es Paul-Antoine Benos-Dijan, quien cantará por primera vez esta pieza.

La pandemia ha puesto en jaque un sector tan internacional como el de la música clásica. Ustedes cierran sus compromisos con los auditorios tres años antes de cada representación. ¿Cómo lleva estas circunstancias?

Con mucha paciencia. Prefiero pensar en las cosas buenas. Sin la pandemia no hubiésemos hecho la grabación de «Mitridate» y no hubiese descubierto a estos nuevos cantantes. La Ópera Nacional de Burdeos, la cual dirijo, está cerrada. Sin embargo, hacemos representaciones por las redes sociales. A pesar de las circunstancias he hecho algunas cosas. Estuve este verano en San Sebastián o Berlín. Lo esencial es tener esperanza y seguir haciendo cosas.

Es gestor de un auditorio, director de orquesta, instrumentista y asesor. Conoce todos los perfiles artísticos que se dan en un auditorio.

Sí, me gusta hacer cosas diferentes. También cambiar de sitio y de ambiente. Este dinamismo fomenta mi creatividad.

También vemos dinamismo en la ópera. En Les Arts se han visto últimamente piezas innovadoras, que mezclan lo audiovisual con las artes escénicas. ¿Es favorable a esta unión de formatos?

Lo importante es que los directores de escena conozcan la obra y la respeten. Hay una nueva generación de directores jóvenes que utilizan distintos medios para sacar de verdad lo que dicen los libretos. Aunque existe una generación, ya casi en extinción, que preferían seguir haciendo lo mismo siendo más conservadores.

Se mueve en un estrato global, como lo son sus orígenes. ¿Cómo cree que ha afectado a su manera de entender la música?

Cuando escucho música alemana las emociones son especiales porque pienso en mi madre y sus antepasados. También está mi abuela, que era de origen británico y americano, por lo tanto esa música también me llega por esa parte. Por mi padre, en cambio, siento más la música polaca y rusa. Me gusta pensar que tengo alma eslava. Sin embargo, me considero muy francés. Es el país donde me he educado y he crecido.

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