«Mi conclusión después de ver la gala es que quienes organizan estos premios no saben quién era Carles Santos». Dolors Cid, esposa durante años del artista valenciano ha arremetido contra los premios que otorga la Generalitat y que llevan el nombre del pianista, compositor, escritor y performista fallecido en 2017. Considera Cid que estos premios -creados en 2018 para «potenciar a los y las artistas y la industria musical valenciana, contribuir a aumentar los públicos y para que la sociedad conozca los trabajos y la labor impecable que lleva a cabo el sector»-, «no representan la concepción de la música» que tenía Santos. «No creo que estén maltratado su nombre -subraya-, pero creo que no han entendido su obra».

Psicoanalista de profesión, Cid fue esposa de Santos y durante años participó en algunas de las acciones artísticas y performativas que realizó el músico de Vinarós en las décadas de los 60 y 70. «Toda la vida hemos estado muy juntos y, por supuesto, he compartido sus gustos y disgustos en muchos ámbitos y también en lo creativo, porque él era sobre todo un creador -afirma-. Por eso estoy muy afectada por los premios Carles Santos que organizan el Institut Valencià de Cultura y la Generalitat. Me duele mucho que tenga que llevar su nombre un acto como este, que no le representa y con el que de ninguna forma él se sentiría en sintonía».

La gala de entrega de premios de la tercera edición de los premios de la música valenciana tuvo lugar el pasado miércoles en un acto celebrado en el Teatre Principal de Alicante. «En la primera edición ya vi que andaban un poco despistados, que no sabían quién era Carles y, si lo sabían, no habían hecho caso de sus gustos y sus ideas –explicaba ayer su ex esposa a Levante-EMV-. La segunda edición ni la vi. Pero la de este año sí la he visto y me ha dado una rabia incontenible».

El problema, según explica, tiene que ver sobre todo con ciertos géneros musicales cuyos artistas son reconocidos empleando para ello el nombre del compositor de Vinarós, e incluso recibiendo como trofeo una representación del «piano con orejas» que creó el propio Santos.

«Carles tenía las ideas muy claras sobre lo que hacía, era polifacético, pero nunca hacía mezclas, en todo caso podríamos hablar de condensaciones muy personales y siempre con una clara línea estética de nivel muy alto -explica su compañera-. Sabía muy bien lo que le gustaba y lo que no, y tenía especial aversión -yo diría que era casi una fijación-, contra el mundo de los cantautores, de los que en general no quería ni escuchar hablar. Lo folclórico tampoco era santo de su devoción, en general, y no estaba cerca de otros géneros que aparecen el el programa de los premios».

Efectivamente, los Carles Santos entregan varios premios relacionados con estas músicas por las que, según Cid, el compositor tenía aversión, como los de canción de autor o canción de raíz. Es más, en la primera edición de los galardones, celebrada al año siguiente del fallecimiento de Santos, el IVC le entregó el Premi d’Honor de la Música Valenciana a Vicent Torrent, fundador de una de las bandas más importantes del folk valenciano, Al Tall.

En cambio, y pese a la naturaleza vanguardista de la obra de Santos, los premios que llevan su nombre no reconocen la música experimental o de vanguardia. «Entiendo que es un artista muy difícil si no te lo tomas en serio, que requiere a alguien que lo haya trabajado a fondo -insiste Dolors Cid -. Mi conclusión es que no lo entienden».

Por eso, la ex esposa Santos pide que se «repiensen» los premios que llevan el nombre del compositor «consultando a las personas que han seguido y entendido su trayectoria». «O, directamente, que se retire su nombre si la línea de los premios ha de continuar siendo la misma», concluye.