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La Colección Delgado deja el Bellas Artes para hacer sitio a los fondos del museo

Los dueños de obras como un Velázquez o un Murillo inéditos deciden sacar todos sus cuadros del centro valenciano tras tres años y medio - La pinacoteca exhibirá en su lugar piezas de su colección permanente como un retrato de Murillo

La Colección Delgado deja el Bellas Artes para hacer sitio a los fondos del museo | D. T.

La Colección Delgado deja el Bellas Artes para hacer sitio a los fondos del museo | D. T.

La Colección Delgado -que incluía un Velázquez y un Murillo no exentos de polémica- abandona después de tres años y medio el Museo de Bellas Artes de València. El comodato establecía un máximo de cinco años, pero año y medio antes de cumplirse el plazo ambas partes han puesto fin a la presencia de estas piezas en la pinacoteca de la calle San Pío V. Según fuentes del museo, han sido los propietarios de la Colección Delgado los que han pedido salir del museo.

Las obras abandonaron el Bellas Artes el lunes y en su lugar se exhibirán algunas piezas que conforman la exposición «Más museo», en la que se exhiben hasta el día 17 las piezas adquiridas por la institución durante los últimos diez años. También se expondrán algunas obras que permanecen en el almacén. Entre otras, destaca un retrato poco conocido de Murillo.

Según las mismas fuentes, el acuerdo de salida entre el Bellas Artes y los propietarios de la Colección Delgado ha sido «tranquilo» por lo que no quisieron entrar en la polémica sobre las atribuciones que hace poco más de dos años se levantó en torno a estas piezas. Es más, desde el museo aseguran que «desconocemos los motivos que ha tenido el propietario» para sacar los cuadros del Bellas Artes.

Atribuciones en entredicho

Era julio de 2017 cuando el Museo de Bellas Artes, con el entonces director José Ignacio Casar Pinazo al frente, anunció la aparición y su exposición en la pinacoteca valenciana de un cuadro de Velázquez inédito: Dama de perfil, propiedad de una colección de origen andaluz, la Colección Delgado. La autenticidad de la obra (un retrato de pequeñas dimensiones de una joven desconocida) venía avalada por la doctora en Historia del Arte y Conservadora de museos, Carmen Garrido, recientemente fallecida. Entre otros cargos, fue jefa del gabinete de Documentación Técnica del Museo Nacional del Prado.

A esta «joya» del pintor sevillano se sumó otra obra nunca vista de otro maestro de la pintura: Murillo. También propiedad de la Colección Delgado es Religiosa en contemplación, un retrato de una monja que el Bellas Artes exhibió en sus salas.

Sin embargo, en diciembre de 2018, pocos meses después, las dudas sobrevolaron estas obras -o más bien, a su atribución- pues los máximos expertos en ambos artistas sevillanos se sorprendieron al no haber sido consultados al respecto. Pese a todo, en marzo de 2019, la Conselleria de Cultura dio por «válidas» ambas autorías al no existir un informe formal que las contradijera.

Atribuciones acertadas o no, lo cierto es que las 32 obras de la Colección Delgado dejaron el lunes las instalaciones del Bellas Artes para dejar paso a la propia colección del museo. La intención del museo es ahora «dar brillo» a la colección permanente y «sacar músculo». Estas piezas propias se ubicarán, seguramente en un par de semanas -una vez desmontada la exposición «Más museo»- en el espacio que ahora deja libre la Colección Delgado.

De este modo, el museo ofrecerá a su público el retrato de un hombre desconocido de Murillo y otras obras de artistas como Ribalta, Vicente López Portaña, Juan Pantoja de la Cruz o Joan Do. Este discurso, según señalan desde el museo, pasa por no diferenciar el arte valenciano y de otros maestros españoles y ponerlos en «contraste y comparación».

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