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Cultura planea abrir un nuevo acceso al Centre del Carme por Blanqueries

La Generalitat trabaja en la expropiación de una nave industrial sin uso para que el museo cuente con una entrada y una zona de carga y descarga en la parte norte del edificio - La parcela quedará unida al espacio externo que acogerá el proyecto eCOR

Entrada a la antigua nave industrial en la calle Blanqueries que la Generalitat quiere convertir en un acceso para el Centre del Carme. | M.A.MONTESINOS

Entrada a la antigua nave industrial en la calle Blanqueries que la Generalitat quiere convertir en un acceso para el Centre del Carme. | M.A.MONTESINOS

La Generalitat trabaja en la expropiación de una antigua nave industrial en la calle Blanqueries con el objetivo de proporcionarle al Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC) un nuevo acceso alternativo al actual en la calle Museu. El objetivo de esta intervención, según explicó ayer el director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont, es proporcionar a la institución mayor visibilidad desde el antiguo cauce del Túria y facilitar servicios fundamentales como la carga y descarga de obras de arte.

El inmueble en cuya expropiación está trabajando la Conselleria de Cultura es un antiguo edificio fabril, «sin valor arquitectónico», según apuntó Pérez Pont, aledaño a un solar situado a espaldas del Centre del Carme y que ya es propiedad de la Generalitat.

En este solar que queda detrás de las salas Goerlich-Ferreres, la institución quiere realizar iniciativas comunitarias participativas como un huerto de plantas tintóreas y aromáticas. «Será un espacio abierto de acercamiento a la ecología y al mundo rural, bajo el nombre Espai eCOR, un proyecto dirigido por el artista Marco Ranieri», tal como anunció Pérez Pont el pasado enero en la presentación de la programación del centro para 2021.

Así pues, si finalmente se realiza la expropiación de la antigua nave industrial -«este tipo de procesos son largos»-, subrayó Pérez Pont, el Centre del Carme sumará al solar que ocupará ahora el huerto urbana una nueva parcela que conectará directamente la parte norte de sus instalaciones con la calle Blanqueries.

«El objetivo es ganar espacio y un nuevo acceso al Centre del Carme desde Blanqueries -explicó el director-. Pero, además, dará más visibilidad porque Blanqueries tiene más tráfico que la calle Museu. Y también evitará los problemas que provocan actualmente los trabajos de carga y descarga de obras de arte cuando se monta alguna exposición».

La apertura del nuevo acceso implicaría además un acondicionamiento de esta zona mediante un ajardinamiento. En este sentido, y aunque el proceso de expropiación ya se ha iniciado, el objetivo coincide con el del proyecto del «eje de los museos» que están impulsando la Conselleria de Vivienda y la de Cultura y que incluye la expropiación y recuperación de inmuebles sin uso o abandonados para destinarlos a actividades artísticas.

Obras paralizadas

El Centre del Carme inició el pasado verano el proyecto de la cafetería, librería y recepción de visitantes, aunque parte de las obras están actualmente paralizadas mientras se modifica el proyecto tras hallarse en el aula capitular (donde va a instalarse el servicio de hostelería) unos arcos que formaban parte del antiguo convento, tal como han confirmado fuentes del CCCC.

Las obras, adjudicadas a la empresa Talent Ingenieria, instalaciones y servicios, S.L -Bluedec, S.L por importe de 768.178,67 euros, comprenden una actuación sobre la iluminación de fachada, elementos arquitectónicos en el claustro gótico y la escalera barroca y Sala Goerlich-Ferreres (que ya se han entregado) donde se modifica la rampa de acceso a Ferreres para la construcción de una nueva que mejore la accesibilidad de los visitantes.

La dirección general de Cultura y Patrimonio impulsó en 2019 la adecuación del Centre con el fin de «reconvertirlo en un contenedor cultural». «Con estas obras se optimizan los espacios del Centre del Carme y se amplía el servicio a los visitantes realzando el claustro gótico como un punto de encuentro cultural y social», señaló el pasado verano la directora general de Patrimonio, Carmen Amoraga.

«Se trata de una intervención que nos va a permitir mejorar la atención a los públicos, hacerlo más accesible y renovar la mirada hacia este enclave histórico y patrimonial con una iluminación innovadora sobre algunos elementos de su arquitectura como las bóvedas góticas del claustro gótico», añadía Pérez Pont sobre este proyecto que también incluye la iluminación de algunas zonas del inmueble.

Un Aula Capitular neutra, terraza en el claustro gótico y nueva salida

La cafetería, que se ubicará en el Aula Capitular contará con una terraza exterior en el claustro gótico. Según el proyecto original que ahora se está rediseñando tras el hallazgo de los restos arquitectónicos, el Aula Capitular se proyectará un espacio neutro en el que los elementos y la arquitectura sean los protagonistas. La obra incluirá la realización de cuartos de baño que quedarán enfrentados a la salida del patio exterior que queda detrás de esta zona.

En cuanto a las intervenciones de la escalera barroca y la escalera a dormitorio, se centrarán en una reorganización, redistribución y reacondicionamiento de la iluminación de los espacios. En ambas, para la iluminación se optará por la utilización de la última tecnología en proyectores led aportando profundidad en cornisas y realzando los espacios.

La remodelación del centro no ha afectado a la programación. La novedad más evidente es el cambio de entrada, que se ha desplazado unos metros y que desde este verano se encuentra al otro lado de la pancarta «Ens declarem en estat d’emergència climàtica». Este acceso, que ya fue utilizado entre 2009 y 2011 durante la IV fase de rehabilitación del Centre del Carme, se seguirá utilizando cuando como salida cuando las obras en la entrada principal finalicen.

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