¿Quién es Hans Rudolf Gerstenmaier? ¿Por qué ha donado semejante colección al Museo de Bellas Artes de València? Nadie lo sabe. Y como ha admitido el propio director del museo, Pablo González Torcel, "habría que preguntárselo a él, y ahora eso es muy difícil".

Hans Rudolf, o Rodolfo como le conocían en Madrid, decidió cambiar su testamento un mes antes de su muerte (a causa de la covid-19) para legar al Museo de Bellas Artes de València 41 obras destacadas de la pintura flamenca. Un acto de generosidad que va a posicionar el Museo de Bellas Artes de València como una de las pinacotecas de España con mejor colección de arte flamenco.

La biografía de este coleccionista está repleta de anécdotas y pasión por el arte. Nacido en Hamburgo en 1934, Gerstenmaier llegó en autoestop a Barcelona en 1962, «con 1.000 pesetas en el bolsillo y ganas de comerme el mundo», tal y como afirmó en una entrevista. Era la España franquista, donde imperaba el turismo de 'sol y playa' y la censura. Aunque Hans ya estaba acostumbrado a los gobiernos autoritarios. Pues se crio en pleno auge del nazismo en Alemania.

Durante sus primeros años en España conoció a su marido, Leoncio Fernández Vallejo, quien compartiría sus gustos por el arte.

Diez años después progresó lo suficiente como para amasar ya una fortuna. Fundó una exitosa empresa de recambios automovilísticos en Madrid, sirviéndose de sus contactos en el mundo automovilístico alemán, e inició una colección de pintura que acabaría siendo una de las mejores de España.

Decidió vender su empresa en los años 2000, y desde entonces se dedicó únicamente al coleccionismo.

El coleccionista aleman en una exposición con sus obras.

"España me ha dado todo"

“No tengo más que agradecimiento por este país. España me ha dado todo. Esta es mi patria. Lo mío es una pequeña contribución al gran cariño que he sentido desde que atravesé los Pirineos”, confesó Rodolfo en una entrevista al diario El País. Le entrevistaron tras haber donado 11 pinturas al Prado, del que sería el principal benefactor.

En concreto, este alemán donó al Prado obras de Joaquín Sorolla, Hermen Anglada-Camarasa, Eduardo Chicharro, Ignacio Zuloaga, Joaquín Mir o Darío Regoyos.

Desde sus inicios, Rodolfo guardó su colección en su casa en el barrió de Chamartín, en Madrid. La residencia que comparte con su marido, ahora viudo, Leoncio Fernández Vallejo. El Museo de Bellas Artes de València agradecerá a ambos la donación bautizando con sus nombres el área donde se colocarán las obras.

Las obras de su colección se han visto en más de 70 exposiciones por toda España y el extranjero. Las prestó de manera gratuita.