La remodelación de la exposición de la primera planta de la Casa Museo de Blasco Ibáñez muestra a los visitantes una distribución de objetos según criterios cronológicos y evolutivos. Se trata de la segunda fase del proyecto, en la que destacan objetos personales, recuerdos y fotografías del escritor.

La remodelación, abierta al público ayer, da a conocer el crecimiento personal y cambio físico de Blasco Ibáñez en un discurso en el que los visitantes pueden observar la historia completa y no retazos de elementos sueltos, según explicó el secretario de la Fundación Blasco Ibáñez, Ángel López. En la parte central, un escritorio del autor presidirá la entrada. Junto a un busto de madera o un óleo, objetos personales del polifacético valenciano conviven en una vitrina de esta primera planta, como una colección de cajas de rapé, su carné de congresista o una pipa de espuma de mar.

Seguidamente, se conoce una sección en la que la familia Blasco es protagonista, gracias a una fotografía de familia con datos relevantes de los integrantes, como su hija Libertad, que colaboró como guionista en adaptaciones de su padre, y para Sales, «mantuvo el espíritu de su padre vivo»; Mario y Julio César, los hijos que acompañaron al escritor a Argentina, donde realizaron labores de trabajo para la creación de la colonia Nueva Valencia.

Los viajes de Blasco Ibáñez también tendrán su rincón, ya que se irán viendo obsequios y curiosidades, como un bastón de ébano adquirido en la India, un premio cinematográfico durante su exilio en México, además de abanicos chinos y otros útiles que pertenecieron a la familia.

Por otro lado, se verán retratos de su primera mujer, María, que murió de manera prematura, además de una piezas «muy curiosas» que van desde prismáticos hasta una medalla conmemorativa de su bautizo. El recorrido termina con uno de los elementos más curiosos para Sales, una corbata con una efigie de Blasco Ibáñez dentro de un triángulo, «símbolo de la masonería», además de aparecer en escudos grabados y «pines antiguos», lo que convierte a Blasco Ibáñez «en un icono».

La concejala de Patrimonio y Recursos Culturales, Gloria Tello, avanzó que los inicios de la reforma del jardín deberán esperar un año debido a la plantación de vegetación, donde se realizará un espacio abierto a la ciudadanía.