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Elísabet Benavent: "Me dan vértigo las expectativas y tengo miedo a decepcionar al lector"

La valenciana publica "El arte de engañar al Karma"

Recomendación del libro de Elísabeth Benavent

Elísabet Benavent tiene un estilo tan propio que ya es toda una marca. Sus libros son todo un fenómeno literario. La autora de la saga de Valeria publica ‘El arte de engañar al karma’, la historia de Catalina, «una actriz frustrada, que piensa que ha tenido mala suerte en la vida y que por casualidad consigue en un desván unos cuadros de su tía y decide venderlos para sacarse una pelillas sin más aspiración que esa. La suerte es muy puñetera y esta le da la oportunidad de interpretar el papel de su vida. El problema es que nadie debe notar que está actuando para que todo salga bien. A partir de ahí pasan un montón de cosas», relata.

En las páginas hay mucho amor, sexo, arte y sobre todo mucha vida.

Con la que está cayendo y con una reactivación de la vida un poco extraña lo que me apetecía era llenar un libro con vida, con personajes que se mueven arriba y bajo sin restricciones y con la pandemia a sus espaldas superada. Quería que lo personajes vivieran todo lo que ahora no podemos.

Cata, la protagonista, es feminista, descarada y reflexiva. Es un personaje que atrapa al lector.

Soy la primera sorprendida porque cuando me siento a escribir sobre todo busco entretenerme. Busco meterme en la historia y olvidarme de todo lo demás. Con Catalina lo tuve muy fácil porque es un personaje muy agradable de ponerse en su piel.

Te cito: La mentira es como una escalera hacia abajo con forma de caracol, en la que cuantos más peldaños bajas, más te hundes y más te pierdes.

Lo dice la madre de Catalina y es un enseñanza. Mi madre, que es un pozo sin fondo del refranero español, dice que las mentiras tienen las patas muy cortas y los mentirosos tienen que tener mucha memoria. En el libro reflexiono sobre la mentira ya que, en tiempos del postureo, no es que estemos todo el tiempo mintiendo pero quizás sí interpretando un papel. Yo, no obstante, soy una gran defensora de la naturalidad en las redes. Con la mentira, cuanto más la alargas más te pierdes.

Sí, pero la historia gira alrededor de una mentira a la que todos animan a construir.

Sí, porque muchas veces la sociedad te empuja a interpretar un papel, lo que pasa es que ella va a tener su propio camino a través de la mentira y esta le va a servir de trampolín para encontrar qué es lo que le acelera el corazón porque ella está muy empecinada en el sueño que tuvo de jovencita y frustrada porque no lo ha conseguido. A través de esta mentira es cuando logra abrir un poco los ojos.

¿Qué es más difícil inventarse otra vida o construir una vida irreal? 

No lo sé. Es muy fácil meterse en la historia que estoy escribiendo y en esa historia pasa sólo lo que yo quiero que pase. Soy como la mano que mece la cuna y decido lo que pasa en cada momento. Tengo un papelito en el escritorio que pone "¿Qué quieres vivir hoy?" y esa es la motivación con la que me siento a escribir. es una gozada escribir e inventar. Yo a veces escribo cosas que me gustaría vivir.

¿Es lo mismo engañar que mentir?

Para mí sí, pero muchas veces mentimos más por omisión que por palabras. De todas formas le damos demasiada importancia a la verdad. No soy fan de la mentira, porque tengo muy mala memoria, pero muchas veces nos hace la vida más fácil. A veces es bueno omitir ciertas verdades que no suman.

¿El amor es tramposo?

Claro, porque cuando estás enamorado vives en una montaña rusa de emociones y cualquier cosa te puede parecer algo que no lo es. Hasta que uno no encuentra un amor maduro y tranquilo no empieza a ver la realidad tal y como es. Yo diría que es tramposo y bonito porque te hace ver la vida, igual no como es, sino de una manera mucho más benigna.

¿Has llegado a sentir que la mentira se convertía en un vicio?

Un poco al revés, conforme iba escribiendo me iba dando cuenta del peso y la mochila que supone una mentira porque, hasta a Catalina, le ocurre y se le hace complicado porque al principio no se lo había preparado bien y luego, cuando se lo prepara, le pesa la culpa porque la que consigue las cosas no es ella. Ella se siente atraída hacia esa mentira y le encantaría ser la persona que finge ser pero empieza a pesarle porque en un momento vital en el que ella está buscándose a así misma se tapa con una mentira y se siente confusa.

¿Se puede vivir siendo un personaje?

Sí, porque no somos personajes pero sí tenemos diferentes caras para cada una de las situaciones de nuestra vida. Creo que somos un poco camaleón y nos vamos adecuando a las circunstancias. El ser humano tiene una capacidad brutal de ir acomodándose a las situaciones y a mi eso me parece maravilloso.

Un concepto interesante, es el de la decepción.

Es algo que se aprende con los años. Yo he aprendido a vivirla, masticarla, digerirla y convertirla en otra cosas. Si te empecinas la decepción es como el odio, que te va carcomiendo.

 

Elísabet Benavent publica "El arte de engañar al Karma" Andrea Comas

¿Crees en el destino y las casualidades?

No mucho porque creo que nos resguardamos muchas veces en el destino para no tomar decisiones. Me gusta sentirme dueña de mi vida. Con el karma me pasa un poco lo mismo y no sé si creo en él. Me gusta mucho el refranero y el refrán Quién siembra viento recoge tempestades, peor me parece más una actitud que el karma.

Vas a libro por año, ¿cómo lo haces?

Durmiendo muy poco. En todos los nuevos proyectos le pido a mi editora tomármelos con calma porque ajustamos calendarios y luego soy yo a la que le entran las prisas y le digo que no puedo estar tanto tiempo sin escribir.

Ese ritmo demuestra que contigo no van los bloqueos.

Sí, que me bloqueo y casi en cada proyecto. Me crea cierto vértigo pensar que hay ciertas expectativas y me da mucho miedo decepcionar al lector y al editor. Esa sensación de responsabilidad se torna a veces en un bloqueo heavy del que me cuesta salir, a veces una tarde, dos semanas o me puede complicar mucho la vida. Tengo pillada, un poco, la manera de salir de ello que es alejarme de la historia, salir un poco y vivir para contar.

Mucha gente sueña, se evade o soporta el dolor y vive gracias a ti.

Una nunca termina de ser consciente de eso porque son palabras grandes y al final los escritores trabajamos en soledad. Las redes sociales sí que me han acercado a la experiencia del lector. Cuesta asimilarlo porque es grande y crea un gran sentimiento de responsabilidad para no decepcionar o que no les haga felices.

Tus textos se han trasladado a una serie de televisión y pronto "Fuimos canciones" se estrenará en cines, ¿qué sueño te falta hacer realidad?

Un montón, me gustaría aprender más del sector audiovisual, a escribir guiones. Me gustaría que mis libros visitaran más países y que cuando se espabile la situación pueda volver a hacer firmas en otros países. para mi esto es una carrera de fondo.

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