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MÚSICA ANÁLISIS

Llíria, cuna de batutas

Llíria, la ciudad de la música por antonomasia, presentó el martes en el Palau de les Arts la primera edición del Concurso Internacional de dirección de orquesta «Llíria, City of Music», así en inglés. Esta nueva iniciativa, promovida por el Ayuntamiento edetano, viene a cubrir, según aseguró durante el acto su promotor y alma mater, el director de orquesta Cristóbal Soler, «un vacío importante en el mundo sinfónico español, acentuado por la desaparición del Concurso de Cadaqués». Por su parte, el alcalde de Llíria, Manuel Civera, habló con palabra clara y concisa del oportuno y perfecto encaje «que tiene una cita de estas características en una ciudad que desde siempre ha estado volcada en la música, con músicos en todas las orquestas españolas y muchas extranjeras».

No se equivocan el director artístico Cristóbal Soler ni el alcalde Civera Salvador al referirse a la «necesidad» de un concurso importante en España -no solo en Llíria o la Comunitat Valenciana- y a la idoneidad para albergarlo de una ciudad plagada de músicos de todos los pelajes, y cuna de directores de orquesta tan sobresalientes como el veterano y siempre joven Manuel Galduf -¿quién mejor que él para presidir el jurado?- o Álvaro Albiach, actual titular de la Orquesta de Extremadura y con una ejemplar carrera artística a sus espaldas.

Sabido es que por Llíria, por sus dos prestigiosas bandas de música y escenarios, han pasado algunos de los mejores directores de orquesta de la historia, desde Antal Doráti, a Celibidache, Giulini o Zubin Mehta. Nada hay más razonable que la ciudad que ha invitado a tantas estrellas de la música, además de cuna de tantos instrumentistas de primera, se convierta ahora en plataforma de descubrimiento y lanzadera de los nuevos valores de la dirección de orquesta. Este es el espíritu y la letra declarada de esta bienvenida iniciativa, que, a tenor de lo visto y escuchado el martes en la presentación en el Palau de les Arts, es acometida por el Ayuntamiento y su equipo gestor con parámetros de alta profesionalidad y exigencia artística.

No solo por llegar avalada por una personalidad como Cristóbal Soler, que, entre otras muchas actividades, ha sido director musical del Teatro de la Zarzuela de Madrid, y es en la actualidad director de la Semana de Música Religiosa de Cuenca y mentor del Concurso de violín de Cullera. La oportunidad y relevancia que incluso ya antes de nacer tiene el concurso reclama y merece la involucración decidida (financiera, sobre todo) tanto de la Diputació de València como de la Generalitat y, evidentemente, del Ministerio de Cultura.

El concurso llega envuelto en nombres incuestionables, como el compositor Francisco Coll -de quien los concursantes tendrán que dirigir una obra, Cantos, en una versión para orquesta de cuerdas nacida expresamente para el concurso-, el también compositor, director de orquesta y profesor de dirección de orquesta en la Royal Academy of Music de Londres John Carewe, o los igualmente directores de orquesta Carlos Riazuelo, Virginia Martínez y el propio Cristóbal Soler, que actuará como secretario sin voto. Como presidente, y como ya se ha apuntado, la figura señera y maestra de Manuel Galduf, uno de los más honorables y e intachables valores de la música en Comunitat Valenciana durante los últimos cincuenta años.

El concurso se desarrollará entre el 12 y el 17 de julio, y constará de cuatro fases, en las que los aspirantes tendrán que dirigir un repertorio cuidadosamente seleccionado, que incluye obras como La historia del soldado, de Stravinski, Serenata para cuerdas de Chaikovski, Sinfonía 29 de Mozart, y, ya en la fase final, Cantos de Francisco Coll, un fragmento del Don Giovanni de Mozart y la obertura Coriolano de Beethoven. El concurso está abierto a directores de orquesta de cualquier nacionalidad, «que, a fecha del 27 de abril, no superen los treinta y cinco años de edad», según especifican las bases.

La profesionalidad y buen criterio que impulsan el nuevo concurso se aprecia también en sus premios. Como explicó en la presentación su director artístico, «más que ofrecer a los ganadores una cuantiosa dotación económica, hemos priorizado lo que para ellos y para todos es más importante: hacer conciertos, darles la oportunidad de dirigir buenas orquestas profesionales». En este sentido, la organización se ha esforzado en cerrar acuerdos y convenios con diversas orquestas españolas para que los ganadores puedan desplegar una selecta agenda de conciertos. Entre las formaciones sinfónicas que durante las próximas dos temporadas dirigirán las batutas ganadoras del concurso figuran las de València, Nacional de España, Sinfónica de RTVE, Extremadura, Sinfónica de Sevilla, Granada, Región de Murcia, Filarmónica de Granada o Ciudad de Granada. Un verdadero caramelo para cualquier director. Y una oportunidad de oro para los más jóvenes. Si se anima, el plazo de solicitud de participación permanece abierto hasta el próximo 10 de mayo. Suerte y que ganen los mejores.

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