La banda italiana Maneskin llegó a la 65 edición de Eurovisión con el aura de la rara extravagancia roquera premiada en San Remo, pero fue pisar su escenario, prenderle fuego y emprender un «sorpasso» en las apuestas que se ha saldado esta noche con una victoria por la derecha.

Aún con el precedente «heavy» en 2006 de los fineses Lordi, pocos habrían pensado que un día el que se catalogaba como «festival europea de canción ligera» galardonaría a un cuarteto formado en Roma amante del rock garajero de The White Stripes y con el punto seductor de Franz Ferdinand.

Italia, que suma con esta su tercera victoria en Eurovisión, no había vuelto a ganar desde 1990 con Toto Cutugno y su tema «Insieme: 1992».

El representante de España en Eurovisión, Blas Cantó, dio las gracias por haber podido participar en el certamen europeo, en el que ha quedado en 24ª posición, el tercero por la cola. «No hemos ganado Eurovisión; pero ganamos con Eurovisión», señaló tras la finalización del festival.

La final del Festival de Eurovisión en Róterdam (Países Bajos) que se retransmitió en La 1 fue lo más visto el sábado en televisión con una audiencia media de 4.071.000 espectadores y un 29,4% de cuota de pantalla, que alcanzó su punto máximo, el 42,6 %, cuando se desveló el ganador de la gala. Según RTVE, las votaciones, que dieron la victoria a Italia, fueron lo más visto del día, con una media de 4.515.000 personas (34,1%).

La actuación de España, que tuvo lugar pasadas las diez de la noche, reunió a un total de 4.569.000 espectadores y una cuota del 31,7%. La canción «Voy a quedarme» de Blas Cantó llegó a ser seguida por hasta 4.763.000 personas en algún momento.

El minuto más visto del día fue también para Eurovisión, cuando al final de la gala se desvelaba la victoria de Italia doce minutos antes de la una de la madrugada, con 4.857.000 espectadores y una cuota de pantalla del 42,6%.