Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Dana Gynther

"Los Baños del Almirante es todo un superviviente que estuvo 700 años en funcionamiento"

Las protagonistas del libro «Los Baños del Almirante», de Dana Gynter, son cuatro mujeres que luchan contra los prejuicios de sus épocas

Dana Gynther (a la derecha) con la traductora del libro, Inés Benlloch. | JURGEN HORN

Dana Gynther (a la derecha) con la traductora del libro, Inés Benlloch. | JURGEN HORN

Los antiguos baños públicos del centro histórico de València son el nexo de unión de Fátima, Àngels, Clara y Rachel, cuatro mujeres de distintos siglos pero con mucho en común en la novela Los baños del Almirante, de la norteamericana Dana Gynther.

¿Cómo acaba una escritora de Missouri escribiendo sobre los Baños del Almirante de València?

La novela surgió de un trabajo de traducción. Llevo más de 25 años viviendo en València y, hace ya mucho tiempo, hacía traducciones de vez en cuando. Cuando los Baños del Almirante fueron reformados, es decir, hace unos 15 años, traduje la página web para el monumento. Fue un trabajo realmente exhaustivo, de la arquitectura y restauración, de su historia, los propietarios, el funcionamiento de los baños… Y después de unas semanas trabajando sobre los textos, me enamoré del lugar.

¿Qué le cautivó de ese lugar?

Un día, estaba traduciendo el capítulo de los propietarios y me topé con un párrafo seco sobre una pareja humilde que compró los baños y el horno del Almirante en el año 1530. Flequers, ya con un horno, fueron los primeros dueños que no eran nobles. Asumieron una gran deuda y un par de años más tarde, el marido murió. Luego, la viuda se vio obligada a vender los hornos y los baños a un hombre con más recursos. Aunque parezca poca cosa, me quedé intrigada. Empecé a hacerme preguntas: ¿Qué tipo de persona «humilde» y ya con un negocio se arriesga a comprar otro? ¿Qué pensaba su mujer frente a tal deuda? ¿Estaban enamorados o se habían casado por otro motivo? ¿Cómo murió el marido? ¿Y el hombre rico que compró sus propiedades? ¿Era un oportunista buscando una ganga? ¿O su salvador? Este párrafo de la traducción fue la semilla de esta novela.

¿Qué otros espacios de València tienen protagonismo en su novela?

Algunos de los espacios en el libro ya no existen, como, por ejemplo, la Morería, el Hospital dels folls e innocents, o el enorme prostíbulo amurallado… Pero, la novela también habla de la Catedral y el Miguelete, de la Alameda o de la fiesta del Corpus.

¿Qué tienen en común las protagonistas, cuatro mujeres de distintas épocas?

Aparentemente, las cuatro son muy diferentes. Vienen de los siglos XIV, XVI, XIX y XXI y son de culturas distintas: las tres valencianas son una musulmana, una judía -o más bien, una conversa- y una cristiana y, la protagonista del siglo XXI es norteamericana. Además, hay una adolescente, una mujer casada, una «solterona» y una divorciada. Pero, cada una es una mujer decidida, con sus deseos, decepciones, tragedias y victorias. Tienen que luchar contra los prejuicios y la opresión de sus épocas y, quizás, de la nuestra también.

Por muchos siglos que pasen, las cuestiones esenciales del ser humano (amistad, amor o dolor) no cambian y eso se ve en su novela.

Por supuesto. Creo que un lector de hoy puede imaginar perfectamente los problemas que los personajes sufren en el pasado. Son cosas tan universales como las complicaciones de género, etnia, clase, orientación sexual, religión, apariencia y desamor.

¿Por qué una historia en cuatro tiempos?

Para mí, lo más interesante de los Baños es su longevidad. Es todo un superviviente. Estuvieron abiertos y en funcionamiento durante unos 700 años lo cual es casi impensable para una norteamericana. Para la novela, no quería limitarme a una época. Pensaba que, con una historia tan larga, sería una lástima. Una pérdida. Decidí entonces escribir cuatro historias interconectadas.

La novela se publicó por primera vez en 2017 en inglés. ¿Es la traducción de Batidora la primera que se hace en español?

La edición en inglés salió en 2017. Sí, es la primera traducción al castellano. Tuve la suerte de trabajar con la traductora Inés Benlloch, que también es amiga mía. Quedamos con frecuencia para debatir los significados, matices y detalles del texto, a la vez que tomábamos muchas tazas de té. Incluso, gracias a nuestra colaboración, hice unos cambios en el manuscrito. En septiembre, la novela saldrá en valenciano.

¿Qué recepción tuvo en Estados Unidos?

Tuvo una buena acogida, sobre todo el audiolibro. Pero, la verdad es que siempre quería compartir ese libro con el público español. Pertenece a aquí.

Compartir el artículo

stats