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Secun de la Rosa: "Benidorm todavía tiene que luchar con los prejuicios de otros"

"Las personas con ilusión tienen que sobrevivir en un mundo bárbaro y mezquino, donde la gente suele idolatrar más al vanidoso"

El actor de teatro acaba de debutar como director de cine.  | LEVANTE-EMV

El actor de teatro acaba de debutar como director de cine. | LEVANTE-EMV

Actor y director. Pese a llevar 20 años dirigiendo y escribiendo teatro, sigue siendo recordado por su papel en «Aída» o «Días de fútbol». Es por eso que De la Rosa temía las críticas en su debut cinematográfico. Aunque nada más lejos de la realidad. «El cover» es un canto a la capital del turismo sin complejos

Su amor a los artistas «de guerrilla» le llevó hace tres años a visitar Benidorm, escenario de su debut como director de cine, El cover. Llevar a cabo el proyecto no fue nada fácil a causa de la pandemia, que paralizó el rodaje en la capital del turismo. Hace pocos días que De la Rosa ha recibido el alta tras estar hospitalizado por covid-19. El virus le impidió acudir a la presentación de la película al Festival de Málaga.

La crítica ha descrito «El cover» como una comedia de iniciación. ¿Es así?

Bueno, sí, estoy de acuerdo. Pero no es del todo acertado. El cover es una caja de sorpresas. También se ha dicho que es luminosa, veraniega e incluso un musical porque está ambientada en el mundo de la música. Es una película con muchas capas. Cuenta la historia de unos cantantes que luchan por sobrevivir. También cuenta lo que son las herencias familiares y el paso del tiempo. El cover es aparentemente una película comercial, divertida, con mucha luz, pero con un poso de cine de autor. Es una cinta de autor disfrazada de comercial.

¿Cuál es el origen de su relación con Benidorm?

Llevo muchos años escribiendo y dirigiendo teatro. Y durante uno de mis trabajos tuve la oportunidad de conocer lo que es la vida de los artistas de guerrilla, con ello me refiero a músicos, cantantes y bailarines que son los «números 1». Ellos no tienen discos grabados, ni se codean con artistas de primera línea. La gente que vive para profesiones vocacionales luchan de manera tremenda. En mi teatro siempre me he decantado por tramas con contenido social. Por eso, me parecía que Benidorm encajaba perfectamente en esta historia de superación. Esta ciudad todavía tiene que luchar con los prejuicios de otros.

¿La vocación es una moneda de cambio?

Quien tiene una vocación, quien es idealista, quien sueña, sufre mucho. El racismo, la homofobia, el clasismo... Es difícil ser soñador en este mundo, querer salir de la norma. Con vocación e ilusión se hacen muchas cosas. La película también habla de eso, como los artistas son capaces de subirse a un escenario por cuatro duros y aún así están preocupados por cantar bien. Las personas que aman su profesión, con magia e ingenuidad, son los héroes de nuestro tiempo. Tienen que sobrevivir en un mundo bárbaro y mezquino, donde de repente la gente idolatra al más vanidoso. Es un mundo infantilizado y vanidoso. Es el mismo mundo que veía en la televisión desde mi cama del hospital. Me refiero a la gente que hacía botellón.

Hace poco han anunciado que Benidorm acogerá la gala en la que se elegirá el representante de España en Eurovisión.

Sí, ha sido casualidad. Hace tres años, cuando decidí hacer esta película en Benidorm, la gente reaccionaba con extrañeza. Te voy a contar una anécdota. En la película, quería que en la residencia donde vive el personaje de Juan Diego colgaran carteles del Festival de Benidorm y mi equipo de fotografía dudaba. Las nuevas generaciones, en cambio, abrazan la diversidad y tienen mucho menos prejuicios. Lo bonito es defender Benidorm como si fuera un bar de ahora, donde se juntan personas mayores de toda la vida y gente joven. Un bar donde te puedes encontrar lo más moderno de tu ciudad y las personas de siempre a las 2 de la madrugada. Para mi eso es Benidorm. Antes, la gente estaba orgullosa de veranear ahí, pero ahora, lo repudia para ir a veranear a Menorca. Es síntoma de una España acomplejada y clasista.

Se lanzó al vacío desde muy joven para labrarse una carrera como actor en Madrid. ¿Se inspiró en su propia historia para «El cover»?

Lo autobiográfico lo he descubierto después con las reseñas de cine. Sí que hay mucho de mí en la película.

¿Tenía miedo a la reacción del público y a la de sus compañeros del sector?

Sí, mucho. Sin embargo, las reacciones han sido muy buenas. No me lo esperaba para nada. Pensaba que la gente se iba a quedar en lo superficial, pero todo lo contrario. Han sabido ver muchas más cosas. Sobre todo, en el personaje de Juan Diego, que es con quien más me siento identificado. Es un abuelo que ha creído en esta España, y que pese haberse tirado 50 años de camarero, tiene fuerzas para decirle a su nieto que persiga su sueño de ser artista. Para mí, ese es el mensaje de la película, que no hay que quedarse donde los demás quieren que estemos.

¿El miedo al fracaso le ha limitado a la hora de escribir o planificar escenas?

No me he tenido que cortar porque afortunadamente llevo años planificando obras de teatro con poco presupuesto. Sabía que con esta película quería aprender, ser muy honesto. Por ejemplo, la música es en directo. No había playback. Àlex Moner, Carolina Yuste o yo mismo hemos cantado. He hecho muchas películas como actor y nunca antes había recibido tanto cariño de las redes sociales. Muchos me han escrito, incluso me han pedido hacer una serie sobre la peli.

¿Tenía más miedo por las críticas a causa de los papeles que ha hecho?

Claro. Estaba preparado para que se me echasen encima. Secun de la Rosa, es sinónimo de actor de comedia y de personajes al límite. He interpretado al gay de «Aída», al amigo gordito, al sufridor....

El camino de «El cover» no ha sido fácil. Su rodaje fue [casi] truncado por la pandemia. Algunas escenas tuvieron que grabarse en Madrid.

Sí, pero muy poquitas. El rodaje fue ante el público, con gente de allí. Cuando estalló el estado de alarma, paramos, y cuando quisimos continuar rodando después del confinamiento, los bares que habíamos filmado ya no existían. Y no había nadie en la calle.

¿Veremos alguna obra suya de teatro en la gran pantalla?

Sí, es mi sueño. Tengo algunas en mente, pero no digo los títulos para no gafarlas.

¿Cómo se encuentra de salud?

Ahora mucho mejor. Ya tengo el alta completa. Estuve ingresado con neumonía bilateral a causa del coronavirus. Después me he tenido que pinchar heparina, lo que te deja flojísimo. Ahora estoy al 80 % de mi energía.

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