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Asun Noales Coreógrafa y bailarina

«Cuando sabemos que somos mortales es cuando vivimos la vida con más sentido»

La obra "La mort i la donzella" que ha creado para el IVC aspira a cuatro premios Max

«Cuando sabemos que somos mortales es cuando vivimos la vida con más sentido»

«Cuando sabemos que somos mortales es cuando vivimos la vida con más sentido» Axel Álvarez

Enhorabuena por las nominaciones a los Max. ¿Se lo esperaba?

Muchísimas gracias. Estar nominada a los Max es algo que siempre he visto como algo inalcanzable. Pero parece que se puede. Reconozco que "La Mort i la Donzella" es un trabajo impecable. Hemos hecho un gran espectáculo y el público que lo ha podido disfrutar hasta ahora ha salido fascinado del Teatro. Eso te da alguna pista de que la pieza funciona. Pero una cosa es que le guste al público y otra que convenza al jurado de selección. Hemos trabajado mucho y ese esfuerzo ha dado sus frutos. La noticia de las 4 nominaciones ha sido una noticia maravillosa que ya estoy celebrando.

Además, ha sido finalmente la única obra valenciana nominada. ¿La responsabilidad es mayor por el hecho de ser la única representante de la tierra?

Que este espectáculo represente a toda una Comunidad es un honor y un orgullo muy grande. La danza y las artes escénicas en nuestra zona cuenta con muy buenos creadores, pero sabemos que es difícil muchas veces llegar a unos Max que mayoritariamente son el reflejo de lo que sucede en las grandes capitales. De manera que estar ahí como abanderada de mi tierra me empodera como mujer y como artista.

¿Se ve ganadora?

Yo ya me siento ganadora. Estar entre las tres obras más valoradas este año y además con cuatro nominaciones, es un gran reconocimiento. Lo que ocurra el día 4 de Octubre, será cuestión de que se sigan alineando los astros. Al final, los premios serán el resultado del criterio y gustos del jurado de esta edición, y cualquiera de las piezas que han llegado a la final podrían ser premiadas. Compartir nominación con artistas y profesionales que admiro me llena de satisfacción. Ojalá se cumplan los sueños y la suerte me acompañe.

¿Cómo surgió la idea de esta obra?

"La Mort i la Donzella" es una producción del Institut Valencià de Cultura. Su director, Roberto García, me propuso trabajar sobre el cuarteto n.14 en Do Menor de Schubert. A partir de ahí empezó mi trabajo de creación e inspiración para dar forma a esta obra. Eso se tradujo en meses escuchando la música, por todas partes, a todas horas, y en la búsqueda de información sobre Schubert, el origen de su obra, el por qué de este tema trascendental. Después de este tiempo para la documentación, llegó el momento de poner orden en mi mente y contarle a todo el equipo artístico lo que veía en mi cabeza. Empezó el diálogo con todos los artistas, con Victoriano Simón el vestuarista, con Luis Crespo el escenógrafo, con Juanjo Llorens iluminador, con Telemann Rec en la composición musical. Con todos hablé desde el principio de la idea de dos lados, de la oscuridad y la luz, de la juventud y la muerte, del muro, que separaba tangencialmente el espacio y que fue un pilar importantísimo desde el primer día. Necesitaba ese muro infranqueable, que separara lo visible de lo invisible, muro que pedí a la producción tener desde el minuto uno de la creación. Quería que fuera un elemento orgánico dentro de la obra y que todo fuera en base a ese espacio delimitador. Otro gran pilar del espectáculo es el haber podido trabajar mano a mano con los compositores de Telemann Rec. El espacio sonoro es como un hilo que no cesa, desde el inicio al final de la obra, para terminar con el último aliento. La composición está inspirada en el cuarteto de cuerda, fue algo que dudé mucho, si utilizar o no la obra original. Y fue cuando llamé a Pere y Aurora, los compositores, ya que para conseguir la atmósfera que buscaba necesitaba otros ambientes sonoros, que no me encorsetaran tanto a una partitura de factura clásica. Y la verdad es que fue todo un acierto aventurarnos a esta nueva y fascinante composición. Y por último llegan los intérpretes a la sala de ensayos, escribir la partitura coreográfica con los bailarines es el trabajo más artesanal. Crear, repetir, descartar, improvisar para después ir definiendo, puliendo y cerrando la partitura de movimiento. La creación son muchos detalles, que van surgiendo a lo largo del proceso, arrancas con una idea y eso te lleva a otra y así, hasta que encuentras lo que buscas, o lo que está en tu imaginario. Así aparecen por ejemplo las dos doncellas en la obra, la que representa la juventud y la vida, y la que representa el otro lado, el alma que contempla su caducidad. Y después hay que hacer que todo este puzle encaje, como ha sido en esta ocasión. Ha habido una simbiosis entre todos los artistas que han participado en "La Mort i la Donzella", lo que hacen de la obra una pieza redonda.

"La mort i la donzella", de Asun Noales para el IVC. Germán Antón

En la pieza aborda un tema como la vida y la muerte. Casi nada. ¿Cómo se enfrenta una a un tema así?

No es la primera vez que hablo sobre la vida y la muerte en mis creaciones. Los ciclos vitales, o la casualidad de existir son temas recurrentes en mi creación. En este caso lo abordé desde la perspectiva de la muerte joven, una muerte inesperada, que trunca el destino de una manera abrupta y fuera de tiempo. Para ello trabajé sobre la idea de la muerte como un animal acechante, que siempre merodea a nuestro alrededor y que en cualquier momento nos puede atacar. La muerte como la vida, como un espejo que se mira, que sabemos que está ahí y que en cualquier momento puede llegar. Además inicié este proceso justo después del confinamiento más duro, de todas esas noticias demoledoras, de cientos de personas falleciendo al mismo tiempo por el virus, de todas las edades y generaciones. Esa ansiedad está en algún momento en la pieza, esa falta de aire, de respiración, es una búsqueda en toda la obra.

¿Este trabajo ha cambiado su forma de ver la vida y la muerte?

Siempre pienso que la vida hay que vivirla intensamente, disfrutar cada instante, cada momento es un regalo que a veces no somos conscientes que tenemos. Quizá el paso del tiempo es lo que ahora veo de otra manera. El tiempo es algo que pasa tan rápido... Que no se puede detener. Así que hay que intentar ser conscientes de lo que tenemos día a día y no desperdiciarlo.

¿Y cómo lo afronta en su día a día, es decir, cómo vive y contempla la muerte Asun Noales?

La conciencia de la muerte, de esta amenaza, cuando sabemos que somos mortales, es cuando vivimos la vida con más sentido. La muerte está presente en el día a día. Cada ciclo, cada amanecer, cada atardecer, la muerte está vinculada al paso del tiempo, a la transformación, a la extinción. La muerte también es la pérdida y la ausencia del otro. Pasar del mundo consciente al mundo de la memoria. La persona se convierte en recuerdo. Recuerdo de su presencia, sus olores, sus anécdotas. Cuando alguien falta, solo vive en nuestros recuerdos, en nuestros pensamientos. La muerte es algo de lo que no se habla, es un tema tabú. Pero todos sabemos desde que llegamos a este mundo, que vamos a morir antes o después.

En plena pandemia, imagino que habrá tenido que ser muy cuidadosa a la hora de afrontar la muerte con tantas víctimas como estamos viendo, desgraciadamente.

Ha sido una de las cuestiones que más he cuidado a la hora de iniciar esta creación. No podía hacer un espectáculo que fuera insensible hacia todo lo que nos estaba pasando. Las emociones estaban a flor de piel cuando iniciamos el proceso. Los bailarines estaban también desentrenados, había que cuidar a todo el equipo, para iniciar de nuevo un trabajo que requería tanta implicación física y psicológica por parte de todos. Y así fue y así se ve en el resultado. Es una pieza conmovedora.

¿Qué suponen los premios?

Supone un gran reconocimiento. Acompañado de una gran promoción, situándose en el panorama nacional. Lo que me encantaría es que éstos premios se tradujeran en que el espectáculo gire y lo disfrute cuanta más gente mejor.

"La mort i la donzella". Germán Antón

¿A quién le dedicaría el Max?

No lo sé. Hay tanta gente que me ha acompañado en esta trayectoria. Y tanta gente que me cuida para poder estar trabajando, viajando, haciendo lo que me gusta.

¿Cuál es su fuente de inspiración para sus trabajos?

Me inspiran muchas cosas, las imágenes, la fotografía, el cine, la música, todo lo que voy descubriendo cuando me pongo a investigar. Pero sobre todo me inspira el trabajar día a día, en el estudio, con mis intérpretes. El poder probar cosas, ideas, pautas de movimiento, que después se convertirán en otras ideas. Necesito estar en el estudio para componer. Es como el compositor que necesita su piano para crear la partitura, yo necesito del espacio y los cuerpos. 

¿Qué próximos proyectos tiene en marcha?

Pues acabo de preestrenar una pieza para calle, "La Banda". Cuyo estreno es el próximo 28 de Agosto en el Festival HOP de Villena. Es un trabajo que busca la conexión con el público desde una fusión entre danza y circo, con cinco peculiares intérpretes que te conquistan desde el minuto uno.

¿Cuál es el estado de salud actual de la danza valenciana?

La danza valenciana goza de muy buena salud. Tenemos grandes creadores y creadoras valencianos, lo que ocurre es que la gran mayoría trabajan fuera de nuestra Comunidad. La vida dancística en la Comunidad todos sabemos que es muy precaria. De hecho de las producciones anuales del IVC solo ha habido una es de danza este 2021. Si quieres sobrevivir y que se tomen en serio tu trabajo y tu profesión, tienes que emigrar al extranjero, como lo han hecho, por ejemplo Marina Mascarell ó Iván Pérez, que actualmente son dos creadores muy reconocidos en el extranjero. En otras comunidades también tenemos nombres valencianos como Marcos Morau o Sol Picó, que llevan años trabajando desde Cataluña y que han crecido además de por sus propios méritos, también por la presencia de la danza catalana en todos los lugares. La mayoría de profesionales de la danza en la Comunidad Valenciana se ve obligado compaginar trabajos para tener una vida más digna. La Comunidad todavía está muy verde en estructuras para la danza, el circuito va mejorando pero queda mucho por hacer. Hacen falta centros de residencia y creación. Poco a poco se están moviendo hilos, ya tenemos la Granja (antiguo Centro Coreográfico que se ha vuelto a abrir por fin después de muchos años cerrado). En Elche, afortunadamente, tenemos el Centro de Cultura Escorxador desde hace 12 años, donde se ha creado esta producción, "La Mort i la Donzella". Pero todo sigue yendo muy lento. La Comunidad necesita de mediadores que promocionen lo que se hace y se firma desde aquí. Que presuman de sus creadores y creadoras y les ayuden a crecer, a nivel nacional e internacional. La danza no requiere de traducción es un lenguaje universal, desde aquí les animo a que exporten marca valenciana a través de la danza.

Hace unos días el sector de las artes escénicas se reunió con el conseller de Cultura. ¿Están las aguas más calmadas?

El diálogo siempre es más eficaz que los conflictos y las guerras. Y la reunión con el conseller fue muy positiva. Al final todos vamos en el mismo barco. Y lo que queremos es que ese buque funcione y avance. No existiría un conseller de Cultura si no existiera un sector artístico que necesita de su mediación. Ayudémonos y cuidémonos. Estamos en un momento complicado para todos, y los nervios están a flor de piel. Las maneras no han sido las más adecuadas, pero a veces, para que te escuchen, hace falta hacer un poco de ruido. Busquemos entre todos la mejor manera de crecer, con unos buenos cimientos. Y que el apoyo institucional sea algo natural.

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