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Airear habitaciones y distancia social, 500 años de restricciones

Es la primera obra médica impresa en València

Lluís Alcanyís asistió a los enfermos de la peste en València.

Lluís Alcanyís asistió a los enfermos de la peste en València.

Airear las estancias o mantener la distancia entre personas. Son recomendaciones que, por desgracia, nos suenan muy familiares y aplicamos desde hace ya demasiado tiempo en nuestro día a día. Sin embargo, no son nuevas. Ni si quiera del siglo pasado cuando la llamada gripe española diezmó a parte de la población mundial en 1918. Estas normas de higiene en caso de crisis sanitaria se remontan a tiempos mucho más remotos. Por lo menos, al siglo XV, y las pronunció -o más bien, escribió- el médico valenciano Lluís Alcanyís.

En concreto, el galeno nacido en Xàtiva -y quemado en la hoguera en 1506 por la Inquisición- escribió en su libro Regiment Preservatiu i Curatiu de la Pestilencia (1490): «Primerament renovant layre de la habitacio hon lo malalt stara … e si posible fera mudar la cambra o la casa ab condicio que nengu no habite en la casa que desemparara lo malalt de dos o tres meses». En definitiva, airear bien las habitaciones y alejarse del enfermo lo máximo posible.

Esta obra es uno de los incunables -joyas bibliográficas que se imprimieron desde la invención de la imprenta hasta el 1 de enero de 1501- que se puede consultar en las sala de investigación de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu, ubicada en el monasterio de San Miguel de los Reyes y de forma online a través de Bivaldi (Biblioteca Valenciana Digital).

La «bondad» del aire

Este libro es la primera obra médica impresa en València escrita por Lluís Alcanyís con motivo de la epidemia de peste que asoló la ciudad a finales de 1489. El libro comienza con un breve resumen sobre las alteraciones que produce la peste en el cuerpo humano y las causas de la enfermedad y después expone el «régimen preservativo» donde habla de la «bondad del aire», de la alimentación o el sueño. También incluye antídotos contra la peste.

Impreso en letra gótica con algunas iniciales xilográficas, está formado por 14 hojas impresas por ambas caras sin enumerar y un cuadernillo de seis hojas manuscritas con recetas médicas.

Ni el lugar, ni el año, ni el nombre del impresor se explicitan en parte alguna de su texto, aunque de las investigaciones que diversos bibliófilos y bibliógrafos, como Serrano y Morales, Haebler, Ribelles Comín o Vindel han realizado con resultados coincidentes, se desprende que el Regiment de Lluís Alcanyís es un incunable impreso en València por Nicolás Spindeler hacia 1490.

Los otros dos ejemplares que existen de este libro están en la Biblioteca de Cataluña y en la National Library of Medicine (Estados Unidos). Regimen Preservatiu i Curatiu de la Pestilencia es un manual de salud pública contra las epidemias con medidas preventivas y curativas. Algunas de ellas son de gran actualidad, como es la necesidad de airear las habitaciones o de evitar el contacto con los enfermos. Este ejemplar, a diferencia de los otros dos, incluye la receta manuscrita al final del libro expedida por un médico.

Airear habitaciones y distancia social, 500 años de restricciones

Airear habitaciones y distancia social, 500 años de restricciones Begoña Jorques. València

Medio centenar de incunables

Este es uno de los 53 incunables que tiene la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu y que se pueden consultar online. De estos, además, cinco están impresos en València. Vita Christi de Isabel de Villena se imprimió en València por Lope de la Roca en 1497 y fue la primera edición de la obra. Solo se conocen tres ejemplares en todo el mundo: el de la Biblioteca Valenciana (que está incompleto), uno en la Biblioteca Nacional (Madrid) y otro más en Biblioteca de Catalunya. Se trata, según la Dirección General de Cultura, de un obra literaria «indispensable» del Siglo de Oro valenciano. «Es la única obra de sor Isabel de Villena de la que tenemos noticia y que la hace merecedora de ser reconocida como la primera escritora en valenciano y la mejor escritora de las letras hispánicas medievales», apuntan.

Bajo el extenso título Furs nous del regne de Valencia e capitols ordenades per lo rey don Fernando II en la Cort general de Oriola : XXXI de juliol de Any de la natiuitat de nostre senyor, M.cccc.lxxxvIII se terminó de imprimir esta obra en València por Pere Hagembach y Leonardo Hutz el 6 de septiembre de 1493. Es la primera impresión de un cuaderno de fueros de Cortes Valencianas.

Por su parte, el teólogo valenciano Jaime Pérez de Valencia (1408-1490), obispo auxiliar del arzobispo Rodrigo de Borja y gobernador eclesiástico de València, escribió Opuscula, que contiene las obras Tractatus contra iudaeos, Expositio canticorum ferialium, Expositio cantici Augustini super Te Deum laudamus y Expositio super cantica evangelica impresas en València en el taller de Alfonso Fernández de Córdoba entre 1484 y 1485. En el Tractatus contra iudaeos el autor proporciona información sobre el ambiente apologético y antijudío de la época.

La Biblioteca Valenciana cuenta con un último incunable impreso en la ciudad: Expositio in cantica canticorum Salomonis, impresa en València por Lambert Palmart en 1486. Lambert Palmart está considerado como el primer impresor que trabajó en València y el tipógrafo de los más antiguos incunables valencianos fechados hacia 1473-1474.

El incunable más antiguo: una joya de 1470

El incunable más antiguo de la Biblioteca Valenciana es Tractatus de morali lepra, de Johannes Nider, impreso en Colonia por Ulrich Zell en 1470. Se trata de la primera edición de La lepra moral, «un esbozo sobre los vicios humanos, con el que el padre dominico trató de llegar a confesores y predicadores. No se conocen ejemplares en bibliotecas españolas». Desde la Biblioteca Valenciana destacan también otros incunables como Regimen sanitatis (Venecia, ca. 1500), Practica medicine (Venecia, 1497) y Tractatus de virtutibus herbarum (Venecia, 1499), obras atribuidas a Arnau de Vilanova y los Sermones de tempore et de sanctis (1497) de Vicent Ferrer.

Un incunable es el libro impreso desde que se inventó la imprenta hasta el 1 de enero de 1501. Son ejemplares únicos con unas características particulares que reflejan esa transición del manuscrito a la impresión. Como característica peculiar, carecen de portada tal cual se entiende hoy porque los manuscritos tampoco tenían una primera página específica que recogiera el título de la obra.

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