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"A ratos perdidos" en las memorias de Rafael Chirbes

Hoy se cumplen seis años de la muerte del escritor

«A ratos perdidos» en las memorias de Rafael Chirbes

Hace seis años que Chirbes se fue para siempre. Lo hizo en pleno verano. Falleció un soleado 15 de agosto, cuando el pueblo donde residía, Beniarbeig, estaba a reventar de esos personajes de los que él siempre escribía en sus novelas. Desde su muerte, la Fundación que lleva su nombre, regentada por su familia, ha trabajado con varias entidades para que su legado viaje más de lo que lo hizo Chirbes, si eso es posible. Este año, la Fundación cumplirá uno de los deseos del escritor, ya que la editorial Anagrama publicará sus memorias el próximo mes de octubre.

El libro estará formado por dos tomos de sus memorias, que abarcan desde 1992 hasta 1997. Esta primera entrega de la biografía llevará por título A ratos perdidos, según ha podido saber Levante-EMV. El coordinador de estas memorias ha sido Juan Manuel Ruiz Casado, compañero de Chirbes en la revista Sobremesa, donde el escritor publicó numerosos reportajes de sus viajes, muchos de los cuales ha digitalizado la fundación para su consulta.

El autor de Tavernes de la Valldigna dejó sus memorias -seis tomos en total- preparadas para que fueran publicadas tras su muerte. Están formadas por seis tomos que abarcan desde los años 90 hasta la actualidad. Los dos primeros tomos, los que saldrán publicados este mes de octubre, son «los menos personales», explica su sobrino, Manolo Micó, vocal de la fundación.

Según él, en estos primeros tomos, Chirbes se centra en hablar sobre literatura, cine, teatro o algunos de los viajes que hace. «Son reflexiones que acercarán al lector al Chirbes más sesudo», asegura Mico. La edición ha sido muy comedida, pues según la fundación, se ha querido respetar al máximo lo que dejó el autor.

Entre 1992 y 1997, años que abarcan los dos primeros tomos de las memorias, el valenciano publicó La buena letra (1992), Los disparos del cazador (1994) y La larga marcha (1996), a través de la editorial Anagrama. El boyante año 92 impactó de buen grado en la vida de Chirbes. Fue en este año cuando el escritor dio un vuelco y comenzó a sentirse un poco más confiado en el mercado de las letras. Minoum, su primera novela, saltó a las letras inglesas e italianas.

También en esta época publicó Mediterráneos, con piezas periodísticas publicadas en Sobremesa, firmadas entre mayo de 1986 y mayo de 1997 sobre Creta, València, Estambul, Lyon, Benidorm, Roma, Venecia, Alejandría, Djerba, Dénia, El Cairo y Génova. El prólogo de esta primera biografía de Chirbes estará escrito por Marta Sanz y Fernando Valls, tal y como adelantó Levante-EMV.

Por otra parte, la Fundación Rafael Chirbes convocará el segundo congreso sobre el escritor a finales de 2022, para ser celebrado durante el primer trimestre de 2023. Además, actualmente prepara la publicación del primer número de la revista de la entidad, Universo Chirbes, que saldrá las próximas Navidades.

Anagrama sacó a la venta el pasado mes de marzo una edición previa de esta publicación, pero con los textos que surgieron del primer congreso dedicado al escritor en 2018. Este compendio de conclusiones fue editado por Javier Lluch-Prats.

Tal y como ha podido saber este periódico, hasta la fecha, tan solo dos investigadores han trabajado con estancia en la Fundación Chirbes, que tiene su sede en la casa del escritor, en Beniarbeig. Debido a la pandemia, algunas de las visitas quedaron anuladas.

Por otro lado, la entidad ha acabado el proceso de digitalización del fondo documental. En total, unos 400 artículos en prensa sobre la obra de Chirbes; un centenar de entrevistas publicadas; 200 trabajos de investigación; 400 artículos de viajes y gastronomía, casi todos aparecidos en Sobremesa; y la colección fotográfica de viajes para artículos compuesta de 20.000 diapositivas totalmente digitalizadas. Además, este año la fundación convocará dos becas dotadas con 6.000 euros cada una, para plazas de documentalista e investigador.

Tal y como publicó Levante-EMV el pasado mes de enero, el Ayuntamiento de Tavernes de la Valldigna prepara la creación de un centro cultural, «La llar de la bona lletra», dedicado a tres autores fallecidos de la localidad: Chirbes, José Monleón y Joan Vicent Clar. Se ubicará en la casa natalicia del autor de Crematorio, justo en la plaza del municipio de la Safor, donde se encuentra el Centro Cultura y el Archivo Municipal. Según ha podido saber este periódico, el proyecto continúa reuniendo apoyos para adquirir el inmueble y poner en marcha el proyecto de rehabilitación.

«A ratos perdidos» en las memorias de Rafael Chirbes

«La llar de la bona lletra» será donde se reunirán estos tres autores nacidos en la localidad y que consiguieron hacerse con destacados reconocimientos. Rafael Chirbes ganó el Premio Nacional de Narrativa en 2014; José Monleón el Premio Nacional de Teatro en 2004; y Joan Vicent Clar, el Premio Vicent Andrés Estellés de los galardones Octubre en 1984, siendo el más joven que lo ha recibido en la historia. La Fundación Chirbes se ha comprometido con el consistorio en aportar materiales que doten de contenido el espacio.

Aunque Tavernes no es el único municipio que trabaja en homenajear al escritor. El Ayuntamiento de Dénia ha inaugurado recientemente una sala de lectura con la denominación «Rafael Chirbes». La Fundació ha aportado una colección de 50 libros traducidos en varias lenguas, así como una colección de revista Sobremesa.

Freno a la traducción

La buena letra se tradujo al valenciano en 2018 de la mano de Carles Mulet. Según el vocal de la Fundación Rafael Chirbes, «de momento no se esperan más traducciones», ya que la recepción en el mercado no ha sido la que se esperaba. «El objetivo era que se incorporara en textos de estudio en enseñanza media y no se ha cumplido. Es curioso que en regiones de Francia y Alemania este libro es de lectura referencia y en casa ni se reseña», lamenta Manolo Micó.

A pesar de ello, la fundación augura un largo recorrido a La buena letra, ya que el productor valenciano Fernando Bovaira trabaja en la adaptación de la novela al cine. La directora sevillana Celia Rico (Viaje al cuarto de una madre) será la encargada de llevar la historia a la gran pantalla. El rodaje se iniciará a finales del año que viene.

El escritor Rafael Chirbes se fue para siempre hace seis años. Decidió hacerlo en pleno verano, cuando el pueblo donde residía, Beniarbeig, está plagado de esos personajes de los que Chirbes siempre habló en sus novelas. Desde su fallecimiento, el 15 de agosto de 2015, la Fundación que lleva su nombre, regentada por su sobrino Manuel, ha trabajado con varias entidades para que su legado viaje más de lo que lo hizo Chirbes, si eso es posible. Este año, la Fundación cumplirá uno de los deseos del escritor, ya que este mes de octubre Alfaguara publicará sus memorias.

El libro incluirá dos tomos de sus memorias, que abarcan desde 1992 hasta 1997. Esta primera entrega de la biografía llevará por título A ratos perdidos, según ha podido saber Levante-EMV. El coordinador de estas memorias ha sido Juan Manuel Ruiz Casado, por expreso deseo del escritor. Este periodista coincidió con Chirbes en la revista Sobremesa, donde el escritor valenciano escribió numerosos reportajes de sus viajes, muchos de los cuales ha digitalizado la fundación para su consulta.

El autor de Tavernes de la Valldigna dejó sus memorias preparadas para que fueran publicadas tras su muerte. Están formadas por seis tomos que abarcan desde los años 90 hasta la actualidad. Los dos primeros tomos, los que saldrán publicados este mes de octubre, son «los menos personales», explica su sobrino, Manolo Micó, vocal de la fundación y personalmete muy ligado a Chirbes, como su otra sobrina, María José Micó, presidenta de la entidad.

Según él, estos primeros tomos, Chirbes se centra en la literatura, el cine, el teatro o sus viajes. «Son reflexiones que acercarán al lector al Chirbes más sesudo», asegura Mico. La edición ha sido limitada, pues según la fundación, se ha querido respetar al máximo lo que dejó el autor, dejando un «escrito mucho más fresco».

Entre 1992 y 1997, época que abarcan las primeras memorias de Chirbes, el valenciano publicó La buena letra (1992), Los disparos del cazador (1994) y La larga marcha (1996), a través de la editorial Anagrama. También en esta época publicó Mediterráneos, con piezas periodísticas publicadas en Sobremesa, firmadas entre mayo de 1986 y mayo de 1997 sobre: Creta, València, Estambul, Lyon, Benidorm, Roma Venecia, Alejandría, Djerba, Denia, El Cairo, y Génova.

La Fundación Rafael Chirbes convocará el segundo congreso sobre el escritor a finales de 2022, para ser celerbado en 2023. Además, prepara el contenido de la primera revista de la entidad, con fecha de publicación de diciembre de este año. Se titulará Universo Chirbes.

La Fundación publicó el pasado mes de marzo una edición previa de esta publicación, pero con los textos que surgieron del primer Congreso dedicado al escritor en 2018. Este compendio de conclusiones fue editado por Javier Lluch-Prats para la editorial Anagrama.

Hasta la fecha, tan solo dos investigadores han hecho han trabajado con estancia en la Fundación Chirbes, que tiene su sede en la casa del escritor, en Beniarbeig. Debido a la pandemia, algunas e las visitas quedaron anuladas.

Por otro lado, la entidad ha acabado el proceso de digitalización del fondo de Chirbes. En total, unos 400 artículos en prensa sobre la obra de R. Chirbes; un centenar de entrevistas publicadas; 200 trabajos de investigación, tesis y otros, publicados o no; 400 artículos de viajes y gastronomía, casi todos aparecidos en Sobremesa; La colección fotográfica de viajes para artículos compuesta de 20.000 diapositivas totalmente digitalizadas.

Además, este año la fundación convocará dos becad dotadas con 6.000 € cada una: una dirigida a archivero-bibliotecaro, con el objetivo de “profesionalizar” y poner en valor la colección de biblioteca y hemeroteca; y otra de investigación sobre la obra.

Tal y como publicó Levante-EMV el pasado mes de enero, el Ayuntamiento de Tavernes de la Valldigna prepara la creación de un centro cultural dedicado a tres autores fallecidos de la localidad: Chirbes, Monleón y Clar. Se ubicará en la casa natalicia del autor de Crematorio, justo en la plaza del municipio de la Safor. Según ha podido saber este periódico, el proyecto continúa en espera y reuniendo apoyos para adquirir el inmueble y poner en marcha el proyecto de rehabilitación.

La Fundación Chirbes se ha comprometido con el consistorio en aportar materiales que doten de contenido el espacio.

Aunque Tavernes no es el único municipio que trabaja en homenajear al escritor. El Ayuntamiento de Dénia ha inaugurado una biblioteca, sala de lectura, con la denominación «Rafael Chirbes». La Fundació ha aportado una colección de 50 libros traducidos en varias lenguas, así como una colección de revista Sobremesa.

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