Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Todo el arte de Carmen Alborch

El Centre del Carme homenajea a la que fue ministra de Cultura con una exposición en la que se muestra una parte de su colección de arte compuesta por obras de Carmen Calvo, Campano, Mariscal, Miquel Navarro o Andreu Alfaro

33

El universo de Carmen Alborch se expande en València J. M.L./ A.B.

Apasionada de la vida. Carmen Alborch no establecía jerarquías. Liberal por encima de todo, la «Sofi», como la conocían sus amigos por su parecido a Sofía Loren aunque con la edad fue pareciéndose más a Rita Hayworth , disfrutaba de todo. Ella, valoraba por igual una conversación con un rey o un tendero, pasar la noche en soledad leyendo un libro o aprovechar el mediodía para acercarse hasta la playa para tomar un refresco con Carmen Calvo, viajar a Londres con Todolí para explorar las últimas adquisiciones de la Tate Modern o pasear del brazo de Francis Montesinos por el barrio del Carmen... A Carmen lo que le gustaba era exprimir y disfrutar cada uno de los momentos de la vida. Ella, como se desprende de la exposición que ya se puede visitar en el Centre del Carme, era una disfrutona. Disfrutona de la vida.

Y así lo han querido reflejar Salvador Albiñana y José Vicente Plaza en la muestra «Carmen Alborch. L’art i la vida», que anoche inauguró el president de la Generalitat Ximo Puig, junto al conseller Vicent Marza y la vicealcaldesa Sandra Gómez. «Si ella le tenía que dar un tijeretazo a un traje de Issey Miyake se lo daba», bromeaba ayer su hermano Rafa Alborch que, como tantos otros, ha rebuscado en cajas, cajones y archivos en busca de material inédito para mostrarlo en una exposición que, con el libro autobiográfico La ciudad y la vida como guion, comienza en 1965 con el inicio de sus estudios en la Facultad de Derecho y, a modo de bucle, finaliza en 2016 cuando, tras ser senadora, regresó a la Universidad. Una vuelta efímera porque el cáncer se la llevó con 70 años el 24 de octubre de 2018.

Todo el arte de Carmen Alborch | J.M. LÓPEZ

«Ordenar y documentar el legado de Carmen ha sido una labor amable y agradecida. Tres años después de dejarnos sigue emocionando su energía y su mirada sobre la vida. Porque era una persona alegre, positiva y moderna, valores que se aprecian en esta exposición» compartía emocionado el hermano pequeño de la política valenciana. Obras de arte, fotografías o vídeos son parte del legado que la familia ha cedido al museo «con la intención de dar a conocer los ideales y la intensa trayectoria vital de Carmen». Hace unos años, según desveló el hermano de la abogada, la familia donó su biblioteca a la Universitat de València y sus vestidos al Museo del Traje, de ahí que ambas colecciones no aparezcan en esta muestra. Eso sí, en la sala y en todo un guiño a su gusto por el vestir y a su amistad con Francis Montesinos aparece un vestido de la colección Popurri que la ministra utilizó en la primavera-verano de 2002.

Todo el arte de Carmen Alborch | J.M. LÓPEZ

No fue coleccionista, pero casi

Ordenada en sentido cronológico, la colección de arte de la que fuera directora del IVAM y ministra de Cultura en el Gobierno de Felipe González, es el eje de la exposición. Según los comisarios «no fue una coleccionista al uso, pero reunió un interesante conjunto de obras que proceden de los años en que formó parte de la Galería Temple, entre 1983 y 1987, y sobre todo de su amistad con artistas como Andreu Alfaro, Carmen Calvo, Miguel Ángel Campano y Manuel Sáez».

Así, entre las piezas que cuelgan de las paredes o aparecen en las vitrinas, destaca un gran cuadro de Carmen Calvo (la autora más representada en la muestra y que viajó expresamente ayer desde Madrid para estar en la inauguración) de su serie «Paisajes» junto a una cita de Elvira Lindo con la que se hace hincapié en la independencia de Alborch como uno de sus más importantes legados -«No pensó que aparentar sobriedad la convirtiera en alguien respetable, ni creyó que la elegancia fuera incompatible con ser de izquierdas; jamás enmascaró sus ganas de disfrutar de la vida para parecer más solidaria o comprometida. Supo demostrar que el carácter no es negociable»-. Y es que, como escribió en La ciudad y la vida (2009) «Ser transgresora ha sido en mí una constante vital. Desde pequeña era así. Ha sido algo natural».

Todo el arte de Carmen Alborch | J.M. LÓPEZ

Todo el arte de Carmen Alborch | J.M. LÓPEZ amparo barbeta. valència

Una de las novedades que se encuentran en la Sala Dormitori es una obra inédita de Campano -catalogada por primera vez-, varias obras de Mariscal con dedicatorias incluidas y una serie de retratos tanto en dibujo, como pintura y fotográficos.

Según Rafael Alborch, preparar la exposición les ha servido para « realizar tareas de conservación de las obras y documentos. Restaurar y enmarcar, rescatar negativos de fotos y hacer nuevas digitalizaciones, recuperar archivos audiovisuales de formatos obsoletos, etc. También ordenar el archivo fotográfico y audiovisual de Carmen. Cajas y cajas de fotografías, recortes de prensa y vídeos que poco a poco hemos ido agrupando y documentando. En la actualidad ese archivo consta de un millar de imágenes ordenadas cronológicamente y digitalizadas», explica el hermano de una mujer que, como se recoge en uno de los panales, cuando mejor se sentía era cuando era ella misma: «Soy Carmen Alborch, soy profesora de universidad y tengo sesenta y ocho años. Y cuando lo hago, respiro. Siento alivio».

32

Inauguración de la exposición de Carmen Alborch en València Fotos: Miguel Ángel Montesinos.

Compartir el artículo

stats