La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Gloria Calero, ha defendido este lunes que la celebración el sábado del 9 d'Octubre "ha sido igual de compleja que otros años pero mucho más segura" y ha valorado que se haya saldado con "cero" disturbios, detenidos y daños personales y materiales.

Así lo ha explicado en una rueda de prensa para hacer balance del Día de la Comunitat en València, en donde había un dispositivo especial de mil agentes para velar por la seguridad en la procesión cívica matinal y las cinco manifestaciones de la tarde -otras cuatro no se permitieron-, que en conjunto congregaron a 3.000 personas. "El objetivo era garantizar el derecho de manifestación y paz en las calles y creo que hemos cumplido", ha aseverado Calero, quien ha incidido en que, "lamentablemente, es uno de los momentos con más riesgo de violencia en las calles".

Se llevaron a cabo 45 identificaciones y se cursaron dos sanciones por desobediencia, frente a las 130 y 20 actas de 2019 y 148 y 58 actas de 2018, respectivamente. "Por eso ha sido un 9 d'Octubre igual de complejo pero mucho más seguro", ha asegurado, y ha valorado que no se hayan tenido que lamentar daños personales ni materiales y que "gracias a la gran actuación policial" se puede hablar de "cero personas detenidas, cero personas heridas, ningún comercio dañado o desperfectos en mobiliario urbano".

Ha defendido que todas las manifestaciones y actos oficiales se desarrollaron en "un clima festivo y reivindicativo" y que "ante todo se protegió el derecho a la manifestación", y lo ha comparado con lo que sucede en otras ciudades con "altercados y detenciones". Calero ha lamentado que estos dispositivos pueden ser "molestos para la ciudadanía" pero son necesarios, y ha recordado que por la situación sanitaria y por la necesaria seguridad el dispositivo "contemplaba cerrar el acceso a la plaza -del Ayuntamiento- a toda persona que no tuviera cargo público o representara a una entidad".

Respuesta a Compromís

Preguntada por las críticas de Compromís y su petición de dimisión porque se impidió a algunos de sus militantes el acceso a la procesión cívica de la Senyera, Calero ha defendido que la organización "es de ámbito municipal" y la Delegación del Gobierno "se limitó a desplegar el dispositivo de seguridad". "Se desplegaron agentes entre el público y existía un riesgo muy elevado de violencia como en 2017", ha apuntado para añadir que por eso los agentes de la Policía Nacional cerraron las vallas e impidieron el acceso.

Ha defendido que ella no interviene en la toma de decisiones una vez el dispositivo está en marcha sino que son "los mandos policiales" y todo "responde a criterios de seguridad", y ha señalado que está a la espera de un informe sobre lo ocurrido y propuestas de cómo podría mejorar la colaboración y coordinación con el Ayuntamiento para los puntos de entrada.

"Me preocupa la contundencia de determinadas afirmaciones. Que se prohíba procesionar a militantes de base de grupos políticos por razones ideológicas es absurdo y pido sentido común", ha sostenido mientras ha calificado estas afirmaciones de "barbaridad".

"Hemos pedido un informe detallado sobre lo sucedido a la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero no tengo competencia de levantar o no una valla", ha insistido Calero, quien ha lamentado que le preocupa que "se fomente el odio hacia la Policía e instituciones".

"¿Creen que iba a prohibir la entrada a Compromís, Podemos y PSPV? Son criterios de seguridad en ese momento de la Policía y ya he pedido el informe para ver si se han extralimitado o no", ha añadido.

Por otra parte, ha asegurado que el primer fin de semana sin restricciones por la covid en la Comunitat se ha desarrollado "sin ninguna incidencia" y con la "mayor normalidad".