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Las últimas líneas de dos dibujantes represaliados

Son caricaturas, escenas familiares o retratos que los ilustradores hacían para entretenerse

Las últimas líneas  de dos dibujantes represaliados

Las últimas líneas de dos dibujantes represaliados

La vida en la cárcel de San Miguel de los Reyes era durísima. Lo cuentan cada fin de semana los guías turísticos del antiguo monasterio a los visitantes. El frío, las enfermedades y la falta de libertad hacían mella en los presos que allí sobrevivían desde la llegada del franquismo.

Sin embargo, no todo eran calamidades. La amistad se abría paso en el patio y en las celdas. Dejan constancia de ello los dibujos u objetos que la Dirección General de Cultura y Patrimonio lleva reuniendo desde septiembre dentro de la iniciativa «La memoria de los objetos». Entre los archivos recabados se encuentran varios dibujos de Carlos Gómez Carrera (Bluff) y José María Carnicero, dibujantes de la revista satírica valenciana La Traca, depurada con la llegada del franquismo. Bluff murió fusilado en el cementerio de Paterna junto al editor de la revista, Vicent Miquel Carceller, y Carnicero se mudó a Barcelona tras salir de la cárcel.

Las últimas líneas  de dos dibujantes represaliados

Las últimas líneas de dos dibujantes represaliados carla melchor. valència

De Bluff se conservan dos dibujos «carcelarios», pero las escenas que representan se aleja mucho de la vida en San Miguel de los Reyes. Son escenas bucólicas protagonizadas por un niño y a una niña, que representan a Pilar Rosado de la Iglesia y a José Bonet San Juan, amigo de Bluff en la cárcel. «Hizo unas once. Las tengo todas en casa. Son testimonio de una época de incertidumbre, porque mi padre no sabía cómo iba a acabar todo aquello. Estos dibujos significan mucho para la familia», señala Pilar Bonet, hija de José Bonet, desde el otro lado del teléfono. «Estas postales las hacía Bluff y mi padre se las mandara a mi madre, que en ese momento todavía era su novia», explica.

Las últimas líneas  de dos dibujantes represaliados

Las últimas líneas de dos dibujantes represaliados carla melchor. valència

Bonet entró en la cárcel Modelo de València en 1939 y salió en agosto de 1941, poco después de que Bluff y el editor de La Traca fueran fusilados. «La cárcel Modelo tenía un taller de artistas y dibujante muy importante. Mi padre se hizo amigo de todos ellos, por eso tenía dibujos de Bluff, José María Carnicero, Manuel Monleón o Rafael Pérez Contel», afirma su hija.

Él estaba encarcelado por «auxilio a la rebelión», según las autoridades de la época, ya que en aquel momento era el secretario de las Juventudes Socialistas Unificadas de València y era miembro de la Federación Universitaria Escolar (FUE). «Intentó salir de España cuando acabó la Guerra Civil, pero no lo consiguió. Fue uno de los cientos que se quedaron esperando en el Puerto de Alicante. Lo llevaron al campo de concentración de los Almendros y después al de Albatera».

La familia de José Bonet colaboró con el cineasta valenciano Ricardo Macián para el desarrollo del documental Carceller. El hombre que murió dos veces, que se estrena próximamente en la Seminci de Valladolid. «Sin saberlo, teníamos tesoros en casa, ya que nadie después del franquismo conocía a estos dibujantes. Mi padre los recordaba con mucho cariño», explica Pilar Bonet. De hecho, su padre también coincidió con Juan Peset, rector de la Universitat de València, y con el artista Tonico Ballester.

Las últimas líneas  de dos dibujantes represaliados

Las últimas líneas de dos dibujantes represaliados carla melchor. valència

Pilar también conserva de su padre un dibujo muy particular, que representa a su madre, médico analista, en el laboratorio. Son de José María Carnicero, dibujante madrileño de La Traca, que pasó tres años en la cárcel. De él también tiene dibujos Manuela García, hija del abogado y capitán del Cuerpo Jurídico del Ejército de la República Manuel García Corachán, condenado a 30 años por rebelión. «Fue una odisea que empezó en el Puerto de Alicante y acabó en San Miguel de los Reyes», cuenta la hija. Manuel contó este periodo de incertidumbre en Memorias de un presidiario en las cárceles franquistas (PUV), cuyo original se encuentra en la Biblioteca Valenciana.

«Mi padre salió en el 1942, pero al poco tiempo nos fuimos todos a Barcelona porque querían meterlo otra vez en la cárcel. Vivió con nombre falso y decidió no hablar mucho de su época en prisión», señala su hija. Ella decidió participar en el proyecto «La memoria de los objetos» con dos dibujos de Carnicero. En uno caricaturiza a Manuel García Corachán y en el otro retrata a la propia Manuela, cuando tan solo tenía unos meses de vida.

Continuidad

Los familiares que deseen mostrar los recuerdos pueden enviar una fotografía del objeto al correo presosensamiguel@gva.es con el asunto ‘Objetos’, indicando el nombre de la persona a quien pertenecía, la cárcel y el tiempo que estuvo encarcelado. Las fotografías serán exhibidas en la web de «Música Empresonada», el espectáculo que rinde homenaje a los músicos que estuvieron prisioneros en San Miguel de los Reyes, y que se representará en la antigua cárcel hasta el 17 de octubre.

Tanto Bluff como José María Carnicero dibujaron a los familiares de sus amigos en la prisión. Arriba, un dibujo de la mujer de José Bonet en el laboratorio (Carnicero). A la izquierda, las postales que hizo Bluff representando a Bonet y su mujer de niños. A la derecha, una caricatura de Manuel García, y abajo, un retrato de la hija de este, Manuela, ambos realizados por Carnicero.

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