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Concha Márquez Piquer, la artista que quiso ser algo más que "la hija"

La cantante y actriz, que permanecía hospitalizada desde hace un mes, falleció ayer a los 75 años - Tras intentar su propia carrera en la copla, acabó especializándose en el repertorio de Doña Concha

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La vida de Concha Márquez Piquer, en imágenes Levante-EMV

La cantante y actriz Concha Márquez Piquer, hija de la histórica artista valenciana Concha Piquer y del torero Antonio Márquez, falleció ayer a los 75 años tras permanecer más de un mes ingresada en un hospital madrileño por una infección pulmonar.

Nacida el 31 de diciembre de 1945 en Buenos Aires y amadrinada por Evita Perón, desde joven Concha Márquez Piquer quiso seguir los pasos artísticos de su madre. Estudió en la School of Drama de Londres y con el ballet de Conchita Huarte y canto junto al maestro Juan Solano. Aun así, no debutó como cantante hasta los 24 años en un festival benéfico en el madrileño teatro Calderón junto a Julio Iglesias y Raphael.

Un año más tarde, el 21 de junio de 1970, hizo su presentación oficial en el teatro de la Zarzuela, con un recital de veinte canciones, acompañada por una orquesta de treinta y cinco músicos. El éxito de aquella actuación le llevó a firmar un contrato con la discográfica Columbia, con la que graba varios discos con letras de Rafael de León o Charles Aznavour. También participó en el programa de TVE «Pasaporte a Dublín», al lado de artistas como Nino Bravo, Karina, Rocío Jurado y otros, para seleccionar el cantante que representaría a España en el Festival de Eurovisión.

Durante los siguientes años, Concha Márquez Piquer fue alternando entre la conocida como «canción española» y la comedia musical o revista. También actuó en México (donde recibió el Premio a la Mejor Cantante de Habla Hispana de manos de «Cantinflas») y Estados Unidos.

Boda con Curro Romero

En 1978, en el programa «Cantares» presentado por Lauren Postigos, la cantante reconocía que esa indefinición entre la tonadilla y la canción moderna había sido una barrera para su popularidad en España. También indicó en ese espacio televisivo que su matrimonio con el torero Curro Romero, con el que empezó su relación de noviazgo cuando ella tenía 14 años, fue otro impedimento para su carrera. «Cuando me casé con Curro me lanzó un ultimátum: o amor o arte», le contaba Márquez Piquer a Postigo. La artista había contraído matrimonio con Romero con solo 17 años y con él tuvo dos de sus hijas, Coral y Conchitín. Concha se separó del Faraón de Camas en 1979, y obtuvo el divorcio tres años después, cuando Fernández Ordóñez ya había sacado adelante la ley que permitía la disolución de los matrimonios tras la llegada de la democracia.

Nada más lograr la sentencia de divorcio, la actriz se casó por lo civil con el actor Ramiro Oliveros, y de esa unión nació su hija Iris. Con Oliveros protagonizó la película «El Cafre», rodada en México D.F. y en Tijuana. También actuó en «Pecos Kid and Yellow Hair» a las órdenes del director americano Mat Cimber. A principios de los 80 realizó diversas giras por España, principalmente en València, y estaba preparando un espectáculo sobre la vida de Doña Concha pero la muerte de su hija Coral en un accidente de automóvil en 1986 la llevó a retirarse de toda actividad artística durante cinco años.

Regresó a los escenarios ya a principios de los 90 con varios espectáculos de corte nostálgico dedicados a la copla en general, y a la música de su madre en particular. En 2015 escribió una biografía sobre Doña Concha y en 2017 publicó sus memorias.

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