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"Noruega" amplía sus fronteras

Drassana publicará en diciembre en toda España la traducción al castellano de la novela de Rafa Lahuerta con una tirada de 5.000 ejemplares

Rafa Lahuerta, autor de "Noruega" Germán Caballero

Después de vender alrededor de 13.000 ejemplares en menos de un año, y cuando está a punto de salir de la imprenta su séptima edición, ‘Noruega’, la novela de Rafa Lahuerta, el gran fenómeno editorial de la literatura valenciana y en valenciano de los últimos tiempos, tiene ya a punto su traducción al castellano. Drassana, su editorial, ha anunciado que el singular relato de Albert Sanchis Bermell y su viaje por las entrañas de la València desaparecida empezará a venderse en toda España a partir de la segunda semana de diciembre con una primera edición traducida de 5.000 ejemplares.

Tal como destacó ayer uno de los responsables de Drassana, Toni Sabater, la aparición de la primera edición en castellano de "Noruega" coincide con un importante incremento de las ventas de la novela en Cataluña en los últimos meses. «Nos ha costado que empiece a hablarse de ‘Noruega’ en Cataluña, pero de septiembre a esta parte las ventas allí han crecido espectacularmente», subraya el editor.

Traducir ‘Noruega’ del valenciano al castellano no ha sido fácil, asegura Sabater. La primera novela de Lahuerta, ambientada en la València de los años 80 y 90, es, según el editor, emplea un lenguaje tan «genuino y particular» que hacerlo completamente inteligible a un lector no valenciano «ha sido un reto».

Tanto es así que, tras encargar el trabajo a un traductor profesional, Carles Morera, la traducción «en bruto» fue revisada por Sabater y el historiador Vicent Baydal, además del propio Morera. El principal motivo de debates y discusiones entre los tres se centró en qué palabras, nombres o frases había que mantener en el idioma original.

«El criterio para algunas palabras o frases hechas es que si se podían entender con el contexto, había que mantenerlas en valenciano -señala Sabater-. En cuanto al nomenclátor urbano, hay nombres que los hemos traducido al castellano porque tienen también una tradición en ese idioma, como puede ser ‘Plaza del Ayuntamiento’. Y otros cuya traducción quedaba extraña, como podría ser ‘Carrer Tundidors’, dejarlos en valenciano». Todo este proceso ha supuesto, según la editorial, unos cinco meses de trabajo hasta lograr una versión que, a juicio de los editores, «no desmerece en nada a la original».

Portada de la primera edición traducida al castellano de "Noruega", la novela de Rafa Lahuerta publicada en valenciano en diciembre de 2020 y que ya ha vendido más de 13.000 ejemplares.

"Que se lea en valenciano"

El autor, por su parte, quiere distanciarse lo máximo posible de este nuevo paso adelante de su obra. «La novela ha superado todas mis expectativas y no me preocupa nada -aseguraba ayer a Levante-EMV-. Si hubiera sido por mí, no la hubiera traducido. Pero entiendo que hay una voluntad, y la editorial tiene derecho a intentar que tenga el mayor número de lectores posibles».

Lahuerta ha contado más de una vez, y ayer lo volvió a repetir, que empezó a escribir la historia de Albert Sanchis Bermell en castellano y que cambió al valenciano cuando comprobó que los diálogos, sobre todo los del protagonista con su padre o su abuelo, «chirriaban» si no eran en la lengua materna de los personajes. «Cuando empecé a escribirla en castellano no me creía la novela. Cuando cambié de idioma es cuando empecé a ver que había una novela», indica.

Por eso, Lahuerta recomienda que, pese a la traducción al castellano, ‘Noruega’ se lea en valenciano. «Al releerla ahora traducida me he dado cuenta de que fue un acierto escribirla así», insiste. «Está claro que nunca será igual en castellano, pero estamos contentos con el resultado de la traducción -insiste Sabater-. Cuando se hace un gran esfuerzo, atención y cariño, acaban por salir bien».

El recorrido meteórico de ‘Noruega’ empezó tras ganar el Premi Lletraferit de Novel·la 2020 y ser publicada por Drassana. Para su salto más allá de las fronteras del valenciano, Lahuerta ha mantenido su confianza con la editorial que también le publicó en 2014 su primer libro, ‘La balada del Bar Torino’.

Transatlánticos editoriales

Y eso que el éxito local de ‘Noruega’ ha atraído en los últimos meses a «varios trasatlánticos de la edición en España», según los definió ayer otro de los responsables de Drassana, Felip Bens, que se ofrecían a traducirla y distribuirla por todo el Estado.

«Sí, ha habido ofertas -reconoce el escritor- pero creo que la apuesta ha de ser Drassana. Es un tema muy propio y personal y han de ser ellos los que saquen provecho de esto. A parte de que para mí es más cómodo trabajar con Drassana que con cualquier otra editorial, entre otras cosas porque son muy amigos, tenemos una relación personal de hace muchos años, y eso para mí es fantástico. No necesito clavarme en otras historias que ni controlo ni me apetecen».

La apuesta estatal para una editorial local como Drassana es importante pero sus responsables confían en, de alguna forma, repetir el éxito «valenciano» de la ‘Noruega’ porque, a su juicio, es una obra que va mucho más allá de lo local. «No es más local que el ‘Ulises’ de Joyce -defiende Sabater-. ’Noruega’ es literatura de primer nivel, que cuenta una historia humana, de familia, de dolor, de amor, de muerte, que son temas universales. Que el escenario sea València es algo bastante relativo».

El club de los "traducidos"

Con la traducción de «Noruega», Rafa Lahuerta se une al pequeño club de escritores contemporáneos que han visto sus novelas escritas en valenciano traducidas otros idiomas. En él encontramos autores como Isabel-Clara Simó, Ferran Torrent, Martí Domínguez, Joan Francesc Mira, Núria Cadenes, Vicent Usó, Xavier Aliaga, Gemma Pasqual o Teresa Pasqual, entre otros.

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