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La aparición de humedades obliga a realizar más obras en el Palau

Ciudadanos pide un estudio «para evitar más sorpresas»

El Palau de la Música se mantiene sin actividad artística desde julio de 2019. | M.A.M.

A la espera de que se inicien las obras de rehabilitación del Palau de la Música de València -cerrado desde que en 2019 se desprendiera por las filtraciones de agua parte del techo de una de sus salas principales y sin fecha para la reapertura-, el Organismo Autonómo Municipal (OAM) ha tenido que adjudicar otro contrato para reparar nuevas deficiencias provocadas por la humedad en el edificio.

El problema se ha detectado en el edificio subterráneo anexo, donde se encuentran las oficinas del Palau y donde ensaya la Orquestra de València. Por eso, según señalaron ayer fuentes del OAM, esta actuación no se ha incluido en el proyecto de rehabilitación que afecta a la fachada principal, a las salas Rodrigo e Iturbi o a la sala de exposiciones.

También es cierto que estos nuevos desperfectos se detectaron el pasado 1 de septiembre, cuando el proyecto de rehabilitación integral, cuyo coste rondará los 12,5 millones de euros, ya se había presentado. Estas obras no se han licitado todavía con lo que es probable que el Palau esté más de cuatro años sin dar servicio al público.

Las humedades aparecidas tras el verano y que obligaron el pasado octubre a firmar un contrato menor valorado en 17.131 euros para realizar las reparaciones necesarias, afectan al anexo subterráneo del edificio que se construyó en 2002 y en el que, pese al cierre del auditorio a la actividad artística, continúa la actividad administrativa y se llevan a cabo los ensayos.

En concreto, las humedades y los problemas de pintura se han detectado en el anfiteatro de la sala García Navarro (donde en la actualidad ensaya la Orquestra de València), en varios baños y en la zona de acceso a los camerinos. La actuación -que tiene que estar terminada antes del 31 de diciembre-, también incluirá la impermeabilización de las zonas afectadas de las terrazas inferiores.

Según recoge el expediente de contratación al que ha tenido acceso este periódico, los «desperfectos de pintura y humedades» en esta parte del edificio fueron detectados el 1 de septiembre de 2021, el mismo día en el que el Palau recuperaba la actividad -principalmente administrativa-, tras las vacaciones de verano. El contrato se firmó el pasado 18 de octubre y las obras tendrán que estar terminadas antes de que termine el año.

Fuentes del OAM consultadas por este periódico subrayaron que estos desperfectos no han provocado ningún desprendimiento como los ocurridos en las salas principales del Palau ni en las fachadas en 2018 y 2019. El pasado septiembre, y con el Palau únicamente abierto en la zona de taquillas, ensayos y oficinas, también se desprendió una placa de pladur debido a una condensación en el circuito hidráulico de aquella zona.

Las fuentes consultadas no supieron determinar el origen de las humedades que afectan a la zona anexa subterránea del Palau, aunque señalaron que no usa el mismo sistema de climatización cuyo mal funcionamiento acabó provocando los desprendimientos en los auditorios o las humedades que también afectan a la sala de exposiciones. Las fuentes también señalaron que estas nuevas obras «de mantenimiento» no afectan a la actividad del OAM.

«¿Se ponen cubos si llueve?»

El grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de València ha solicitado información sobre esta actuación y ha anunciado que propondrá la realización de un estudio «sobre las condiciones de esa parte del inmueble para evitar sorpresas como las sucedidas en el edificio principal».

«Queremos recordar que cuando cayó una parte del techo en una de las dos salas en 2018 se realizó un proyecto para repararla y, precisamente, cuando se iba a hacer cayó el techo de la otra sala -indicó ayer la edil de Cs, Amparo Picó-. Hace tres años se debía haber hecho un estudio y ahora deprisa y corriendo se hacen obras en la zona nueva debiendo ejecutarse antes del 31 de diciembre».

Picó aseguró ayer en declaraciones a este periódico que «el Palau de la Música ha dejado de ser un referente cultural por la nefasta e irresponsable gestión de las delegaciones competentes y ahora tenemos nuevas obras donde se presuponía no pasaba nada». «Me pregunto si hay zonas con cubos cuando llueve, algo que no es difícil comprobar», concluyó la edil.

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