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El futuro de los museos está en Netflix

«La digitalización no es solo subir conferencias a la web»

La Joven de la Perla en un escaner.

El futuro de los museos será digital o no será… Pero no dejará de ser «presencial». Esta es la principal conclusión a la que llegaron dos de los máximos responsables de los museos Thyssen, Evelio Acebedo y Lourdes Moreno, en el «diálogo» sobre los efectos de la pandemia en el sector cultural que organizó en València la Fundació Ernest Lluch-Ivie.

Pero ojo, este proceso de digitalización que ya es «imparable» no consistirá únicamente en «trasladar lo que tenemos de la sala a lo digital sino en crear nuevas actividades para nuevos formatos y nuevos públicos», advirtió Moreno, que es directora artística del Museo Carmen Thyssen de Málaga. «Un museo debe seguir siendo un museo con su modelo museístico, pero en un concepto más amplio en el que lo digital sea una palanca que potencie lo presencial», añadió Acebedo, director gerente de la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza.

En la presentación del acto, celebrado en la Fundación Bancaja, el director de Investigación del Ivie, Joaquín Maudos, habló de la doble presión -la de las restricciones y la del cambio tecnológico-, que ha provocado la pandemia en el sector cultural, pero también de las «nuevas oportunidades» y «nuevas necesidades» que han surgido en estos meses.

«Cuando se produjo la pandemia y el confinamiento, se pensó que el cambio iba a ser más abrupto y decidido de lo que estamos viviendo -añadió Moreno-. Hemos visto que hay una convivencia de lo presencial y lo digital y una aceptación de que lo digital tendrá una importancia cada vez mayor, pero que irá adaptándose de forma paulatina».

Para la responsable artística del Thyssen de Málaga, esta adaptación no pasa por mostrar simplemente en la web las obras de los museos. «La experiencia en la sala no se puede suplantar», proclamó. Hay que sacar «ex profeso» contenidos digitales con capacidad para conectar con nuevos y «más diversos» públicos.

Acebedo recordó cómo la pandemia y, sobre todo, el confinamiento obligaron a la Fundación Thyssen a «abordar improvisadamente» una transformación digital que ya se había iniciado pero cuyo rumbo ha habido que cambiar en este tiempo. «Nos dimos cuenta de que la digitalización no era solo subir conferencias y contenidos a la web ya que algunas cosas funcionaban mejor que otras. Lo digital requiere un lenguaje específico», aseveró.

Equipos especializados

Ante esto, el museo madrileño ya ha creado un equipo artístico especializado en contenidos digitales para trabajar en un presente en el que montar una exposición internacional «física» es, según Acebedo «cada vez más difícil y más caro» por el coste de los transportes o de los seguros, entre otros motivos. Por eso, los museos «tendrán que acomodarse a una nueva realidad, así que las exposiciones digitales, incluso las puramente digitales, tendrán cada vez más importancia», anunció el directivo.

Será una transformación pausada, agregaba Moreno, y no será fácil, añadió Acebedo, quién también habló de cómo sacarle un provecho económico a estas «exposiciones digitales». Según el gerente de la fundación, el contenido que se ofrece a través de la web ha de tener la suficiente calidad y originalidad para justificar el cobro a los visitantes y monetizar una inversión inicial que no ofrecerá ingresos inminentes.

Para ello, hará falta que las instituciones culturales cuenten con socios capitalistas -o mecenas-, y equipos de especialistas. «Me encantaría que los contenidos del Thyssen se puedan ver en Netflix y HBO, eso es a lo que tenemos que ir, pero eso requiere una inversión».

No vale con grabar un vídeo

Sobre cómo deben ser los contenidos digitales especializados, tanto la responsable artística del Thyssen de Málaga como el económico del de Madrid insistieron en que «no te vale con grabar un espacio con un vídeo, sino ir a productos que te hagan sentirte como si estuvieras en el museo y que, además, te enriquezcan la visita con documentos, vídeos o testimonios».

Acebedo puso como ejemplo las visitas virtuales que ya ofrece la fundación en su página web donde, además de mostrar la colección o las exposiciones temporales, se ofrecen contenidos como las imágenes subyacentes de las pinturas que no encontrará un visitante «presencial».

Pero, tal como advirtió Moreno, el número de museos que pueden ofrecer sus colecciones con un contenido digital de este tipo es estos momentos, «bastante bajo». Efectivamente, si por ejemplo uno echa un vistazo a la web del Bellas Artes de València podrá ver varias piezas de su colección y vídeos de especialistas hablando sobre las obras o exposiciones recientes. En la web del IVAM, ni siquiera encontramos vídeos de este tipo.

En conclusión, la pandemia ha impulsado la necesidad de digitalización de los museos y, según los dos ponentes, también ha demostrado la resiliencia de los centros culturales españoles, aunque algunos hayan tenido que cerrar. Aun así, Acevedo criticó la «estructura decimonónica» de la gestión cultural en España y reclamó que las instituciones «piensen en las necesidades del público, con personal de perfiles más adaptados a los nuevos tiempos». Moreno insistió en que el Estado debería plantearse de forma veraz que la cultura es una de las principales industrias del país y genera mucha riqueza. «Es nuestra mayor empresa común», señaló.

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