Quedan pocas horas para que conozcamos el nombre del nuevo representante de España en Eurovisión. Los favoritos están claros. La cosa está entre Rigoberta Bandini y Tanxugueiras. La competencia es feroz y así lo reflejan las redes sociales. Ambas candidaturas apuestan por el mensaje feminista, aunque a través de diferentes vehículos. Mientras el trío de gallegas lo hace a través del folklore y la tradición, terreno poco valorado y dominado por la mujer, Rigoberta reivindica la teta como símbolo de libertad y empoderamiento.

Aunque la competición entre ambas candidaturas no se haya notado sobre el escenario, lo cierto es que la organización ha aprovechado la polarización del público para echar leña al fuego. «No tenemos ningún tipo de problema entre nosotras. Nos admiramos. Qué rollo, qué necesidad de meter mierda. No va de esto, va de música». Así se mostró la cantante de «Ay mama» en la rueda de prensa de ayer, donde los finalistas entablaron una conversación con la prensa.

«Somos mujeres con el mismo mensaje de empoderamiento e inclusión. Sea la que sea la que gane, pedimos que nos apoyen, porque será una propuesta empoderada, que es lo que se necesita en este momento», replicaron las gallegas.

Hay otro componente que hace que la candidatura de Tanxugueiras resulte atractiva para un gran porcentaje de los espectadores: no cantan en castellano. El trío interpreta ‘Terra’ en gallego, y de salir elegidas, sería la primera vez que España lleva a Eurovisión un tema cantando en una de sus lenguas cooficiales tras el intento fallido de Serrat en los 60. La sociedad española todavía tiene pendiente superar el trauma lingüístico y Tanxugueiras podría ser una manera de hacerlo.

Todos los finalistas han prometido mejoras en sus actuaciones, al igual que alguna que otra sorpresa. De este modo, la escenografía podría cambiar en algunas de las candidaturas finalistas, como en el caso de Rigoberta Bandini, que intentará dejar atónito al público como lo hizo el jueves con la ya famosa Falla de la teta planetaria.

El ganador tendrá que compartir el protagonismo de la noche con el coronavirus. Gonzalo Hermida lleva desde el martes encerrado en el hotel Don Pancho de Benidorm viendo desde la televisión cómo parecía que se le escapaba la oportunidad para ir a Eurovisión. Sin embargo, tanto el jurado como el público quisieron darle una oportunidad al andaluz posicionándole en la final. Pero claro, Hermida sigue con coronavirus.

El cantante espera hoy el negativo, aunque no han pasado los siete días pertinentes de cuarentena que exigen las autoridades sanitarias. Aunque no todo ha sido malo, la situación de Hermida también ha aportado algunos de los momentos más divertidos de la semana.

Tras la segunda semifinal del jueves, los finalistas ofrecieron una surrealista rueda de prensa para hablar sobre sus impresiones sobre la gala. Participaron Rigoberta Bandini, Rayden, Xeinn y Gonzalo Hermida, pero desde la habitación de su hotel. En la silla reservada para Hermida, la organización colocó un portátil, en cuya pantalla se podía ver al cantante casi en pijama, en su habitación y con cara de pena.

Próximo objetivo, Eurovisión

Blas Cantó será el encargado de otorgar el micrófono de oro al ganador del certamen. Eurovisión se celebrará en Turín el 10, 12 y 14 de mayo. Más de tres décadas después, Italia albergará de nuevo Eurovisión gracias al triunfo de la banda de rock Måneskin con el tema «Zitti e buoni». Será la primera vez que Turín acoja el certamen y la tercera que se celebra en el país.