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Entrevista

Loquillo: "No soporto a los artistas que callan y practican la autocensura"

El cantante responde al lapsus pandémico con un álbum de transformación interior, ‘Diario de una tregua’, donde modula su personaje histórico con composiciones de Sabino Méndez, Gabriel Sopeña e Igor Paskual

Loquillo.

¿La pandemia ha sido una tregua o un rearme?

Hice ‘El último clásico’, y a quince días de presentar la gira saltó todo por los aires con la pandemia. Pero decidí retomar la gira de poesía contemporánea, todos en una ‘furgo’, e ir donde nos llamaran. Salimos de gira en 2020, sin vacunas. La gira más importante y emocionante que he hecho en mi vida. Quienes no estuvieron ahí no tienen ni idea de lo que significó eso y jamás podrán mirarse al espejo. Yo, sí. Y en ese momento empecé a notar que no me podía abrochar las camisas en el cuello.

El bocio que le apareció en la garganta.

Estaba justo en las cuerdas vocales, y eso podía cambiar mi voz u obligarme a dedicarme a otra cosa. Un día de relax, cogí unos volúmenes de ‘Joyas literarias juveniles’, de editorial Bruguera. ‘Historia de dos ciudades’, de Dickens. Al abrirlo, me dije: “Esto es hoy”. Definía el final del siglo XX y el cambio que vivimos: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos”. Luego, cuando lo grabé, noté que el bulto desaparecía. ¿El poder curativo de la música? Lo que quieras. Y empecé a darme cuenta de una cosa. Soy muy fan de Cirlot, y el simbolismo de la portada de ‘El último clásico’, con el personaje y la llama, me indicaba que era el final del siglo XX y del personaje. Entonces, ¿la tregua cuál es, la pandemia? No, la de uno mismo. Aprovechar un momento tan contundente para transformarte.

Yo me divierto mucho con las aventuras de Loquillo, y me río con sus precuelas

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Esas circunstancias, cabalgado sobre su 60º aniversario, ¿le hicieron revisar la relación íntima con ese personaje, con la figura de Loquillo?

Yo me divierto mucho con las aventuras de Loquillo, y me río con sus precuelas. La primera canción y la última resumen los dos personajes: ‘El Rey’, el personaje de rock’n’roll excesivo, y ‘Voluntad de bien’, el que he definido en mis discos de poesía. Una es de Igor, y la otra de Sabino. Y el invitado, Dickens, por Sopeña. Hay un equilibrio perfecto. Supongo que el tiempo me decantará hacia ‘Voluntad de bien’, porque yo no pienso estar pegando saltos en un escenario con 70 y tantos.

Esta es la canción menos rock del disco, cercana a la ‘chanson’ de un Gilbert Bécaud.

Mi proceso en los discos de poetas era eso, y va a llegar un momento en que será eso. Uno debe saber envejecer con la edad, aunque en eso nadie va a ganar a David Bowie. Yo soy un artista europeo, no un artista latino: pop español, francés, italiano, ‘nouvelle vague’, ‘chanson’, ‘cançó’, neorrealismo, ‘free cinema’, Antonioni, Rovira-Beleta, Alain Delon, Jean-Paul Belmondo, Michael Caine, Vittorio Gassman… Esa es mi cultura, y cada vez se verá más reflejado.

Cuando tienes que enfrentarte al mundo debes ir con la Sexta Flota

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Tras probar con autores nuevos (Santi Balmes, Leiva, Marc Ros, Mario Cobo), aquí cierra filas con los compositores centrales de su carrera: Sabino Méndez, Gabriel Sopeña e Igor Paskual.

Cuando tienes que enfrentarte al mundo debes ir con la Sexta Flota. Nadie diría que ‘El Rey’ no la he escrito yo. La ha hecho Igor, porque lleva veinte años a mi lado.

¿Cómo consigue que esos autores escriban como si estuvieran dentro de su cabeza?

Hay amistad y vida. La visión de Sabino es la del amigo que conoces desde que empezaste y con el que has pasado circunstancias difíciles. Igor era fan del personaje, ha crecido con él y le ha dado una vuelta de tuerca. El equilibrio es perfecto, y si a eso le añades a Sopeña, ya lo tienes.

Paskual y Sopeña tienen sus propios discos, pero Sabino Méndez es un autor que, por lo visto, solo compone canciones para Loquillo.

Tiene muy claro eso, y yo. Hay una relación personal muy bestia. El personaje y sus letras van a la par. Sabino, aparte de escritor, es un tío muy comprometido, y aceptar el reto de ser vicepresidente de la SGAE no es ninguna broma. La directiva actual ha conseguido derribar la rueda, y se ha ganado muchos enemigos. Me consta.

Cada vez es más difícil decir lo que piensas, y por eso me gustan los autores que ponen en duda el ‘statu quo’

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A veces se habla de rock de autor respecto a canciones intimistas, con guitarras eléctricas, pero donde el rock’n’roll ya apenas se percibe. Aquí hay cierto primitivismo orgulloso: el tacto a lo Bo Diddley de la nueva versión de ‘La mafia del baile’ o la pulsión tribal de ‘La lluvia dice’ y ‘Velas a San Antón’.

Sin duda, rock potente. Esto es cosa de Josu (García; guitarra y producción). Fíjate que él trabajó durante años de lo que se conocía como ‘negro’, con Alejo Stivel. Estuvo detrás de ’19 Días y 500 noches’ (Sabina) y de muchos éxitos del rock español. Aquí le he dejado jugar en todo. 

Otra canción del álbum es ‘La libertad’. ¿Un concepto que la izquierda ha permitido que la derecha haga suyo?

No lo creo, y no entraré en ese debate. La libertad eres tú; lo dice Sabino claramente. Y no es gratis, hay que defenderla, como la democracia. Que se quemara Notre Dame es un símbolo. Europa, la decadente Europa, que siempre se muere, como el rock’n’roll, pero justo ahí es cuando tiene más creatividad y vida, y cuando sus valores se realzan. Cada vez es más difícil decir lo que piensas, y por eso me gustan los autores que ponen en duda el ‘statu quo’: Jota (Los Planetas), Albert Pla, Robe Iniesta… Te hacen dudar y pensar. No soporto a los artistas que callan, que no dicen nada, que practican la autocensura. Tiene que aparecer un Manolo García o un Kiko Veneno a decir lo que dicen.

Es el momento de decir lo que te dé la gana, y no me refiero a "caca, culo, pedo, pis"

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Hay miedo a los titulares expuestos en las redes.

Pues es el momento de decir lo que te dé la gana, y no me refiero a “caca, culo, pedo, pis”. Es necesaria una campaña a favor de la cultura para fomentar que la gente vuelva a teatros, cines y conciertos. ¿Qué hace el ministerio? Al anterior ministro ya lo puso en su sitio Echanove. Pero, Miquel (Iceta), ¡haz algo! Porque la situación no está normalizada. El Estatuto del Creador se tiene que aprobar ya. Y es también necesario un compromiso de los artistas, porque no hay tanto taquillaje para tanta oferta.

En los próximos meses, la agenda de conciertos sacará humo. Si todo va bien.

Y no hablemos de los precios de las entradas. Vamos a mirarnos un poquito a nosotros mismos también. Y mientras el cine y el teatro son gremios que luchan, en la música eso no existe. Cuidadito. No estamos como antes. Hay que volver a empezar.

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