Serialparc, el ciclo de conciertos de Agència Districte que busca promocionar a través de la música los espacios verdes de València, celebra este domingo su última parada de la temporada. El evento tendrá lugar en el Jardí de Les Hespèrides y pondrá sobre el escenario a El Buen Hijo, Sierra Leona y Francisco Nixon. El que fuera miembro fundador de dos de las bandas más relevantes del indie español -Australian Blonde y La Costa Brava- hará un repaso a su carrera con dos estas formaciones y en solitario, incluyendo temas de su nuevo disco "Quiero a todo el mundo".

Tu último disco es de 2015 y desde entonces has publicado un libro, un documental y varios singles. ¿Cómo es hoy en día tu vida como músico y que proyectos tienes en el futuro?

Intento compaginar mi actividad como músico con el trabajo y la paternidad, lo cual no es fácil. La verdad es que a día de hoy la música es más que nada una excusa para ver a los amigos y pasar un buen rato. Tengo algunas canciones nuevas que he ido colgando en Internet y que me gustaría publicar más adelante, pero de momento no tengo nada previsto.

Creo que has dicho en alguna entrevista que la Costa Brava fue un grupo sin más expectativas que pasarlo bien y hacer buena música. Y tengo la sensación de que Francisco Nixon comparte los mismos objetivos. A estas alturas de tu vida, ¿lamentas o celebras no haber podido dedicarte profesionalmente a la música?

Es muy diferente dedicarte a la música con veinte años o con cincuenta. Dar conciertos es una actividad muy exigente físicamente, y como es sabido, los ingresos por la venta de discos han desaparecido, con lo cual es muy complicado plantearse siquiera una carrera musical a largo plazo. Yo me siento afortunado de haber podido dedicarme a ello durante un tiempo, pero no lo cambiaría por lo que tengo ahora.

Una de tus últimas publicaciones, de 2018, es “Normandia y Algora”, un precioso homenaje y recuerdo a Sergio Algora. Para ti, como queda claro en la canción, Algora fue muy grande y, sobre todo, fue tu amigo, pero ¿qué crees que significó para el pop español?

Creo que la principal aportación de Sergio es la de apostar por cantar en castellano en un contexto hostil para ello, pero no sólo eso. Su visión de la vida, su francofilia, su erudición, su valentía, su melomanía, su sentido del humor… No sabría destacar un sólo aspecto, Sergio era único en muchos aspectos. Si tuviera que destacar alguno, sería la generosidad. Conmigo se portó muy bien, me dio su confianza y puso su prestigio en juego en un momento en el que yo no tenía nada que perder, pero él sí. Y eso que hizo conmigo le he visto hacerlo muchas veces, animando a la gente a escribir, a hacer cosas, a arriesgarse. En ese sentido me recuerda mucho a Félix Romeo, que tenía un carácter muy parecido y que falleció en circunstancias similares.

Sergio Algora era único en muchos aspectos, pero si tuviera que destacar alguno sería la generosidad. Me dio su confianza y puso su prestigio en juego en un momento en el que yo no tenía nada que perder

Los que fuisteis Australian Blonde os volvéis a juntar de vez en cuando pero por razones obvias no se puede hacer lo mismo con La Costa Brava ¿Te apetece sacar a pasear en directo las canciones que tocaste con él? ¿Qué sientes cuando lo haces?

En mi repertorio habitual hay muchas canciones mías de la época de La Costa Brava, lo veo como una extensión natural. Cuando son canciones que hablan de Sergio me suelo emocionar.

Contrasta la naturalidad de tus letras o el tono fantástico que tenían las de Algora, con el lenguaje normalmente metafórico y los estribillos grandilocuentes (y para mí muchas veces ininteligible) que se gastan muchas bandas “indies” de ahora. Como ávido consumidor musical que también eres, ¿por qué crees que ocurre esto?

Creo que cada uno debe buscar su propia voz, y creo que eso depende mucho de tu personalidad. No creo que haya una fórmula mejor que otra ni sólo un modo correcto de hacer las cosas, sino que, como alguien me dijo una vez, “yo escribo aquello que puedo cantar”. Yo me escondo detrás del humor, otros detrás de la retórica… Depende mucho de la distancia que quieras interponer entre tú y el espectador.

Ahora vamos por la nostalgia de los 80 y antes hubo nostalgia por los 70 y los 60. parece inevitable que más pronto o más tarde vendrá la nostalgia de los 90 y se reivindicará el chup chup de Australian Blonde. ¿Te apetece?

Yo no creo que llegue a haber nostalgia de los 90 ni de las décadas posteriores porque a diferencia de lo que sucede con los 80, no hay una cultura compartida. El movimiento indie en el que yo me moví nunca dejó de ser algo minoritario, salvo contadas excepciones. De todas formas si eso sucediera, pues genial.

¿Dirías que aquello que empezasteis unos pocos en los 90 es el principio remoto de los grandes festivales hiperpatrocinados de hoy y de la feliz convivencia entre “indies” y multinacionales?

La convivencia ya existió en los 90, al fin y al cabo muchos de los grupos indies de la época fuimos fichados por multinacionales y aparecimos en los grandes medios. La diferencia es que en los 90 existían dos canales de distribución (“lo indie” y “lo mainstream”) y ahora sólo uno, controlado por un puñado de oligopolios a nivel mundial. Esa tendencia hacia la concentración es algo que sucede en todos los ámbitos de la economía.

Para Australian Blonde fue un error hacer el anuncio de Pepsi. Fue útil para darnos a conocer al gran público, pero una gran parte de nuestra base de fans se sintió traicionada.

¿Crees que la adhesión a un estilo determinado o a la etiqueta musical tiene ahora la misma importancia para el fan que en aquella época? Recuerdo que para muchos amigos míos militar entre los fans de tal grupo o de tal escena era una cuestión casi religiosa.

Había un factor de identificación que ha desaparecido. Por un lado está el tema de los oligopolios que te comentaba. Por otro, tener toda la música disponible a un sólo click ha hecho que la música pierda valor, y hay tantos grupos que descubrir música nueva es muy difícil. La inversión emocional no es la misma.

En “Aquí vivo yo” Joan Vich habla de dos tipos de indies que iban a FIB: los “indietrágicos”, más snobs y elitistas, y los “agroindies”, menos pretenciosos pero más alérgicos al riesgo. Visto así como los describe Vich, no parece que los indies fueran gente muy divertida. ¿Quizá por eso le pillaron tanta manía a Australian Blonde, por el éxito que tuvisteis?

Yo creo que el error fue hacer el anuncio de Pepsi. Fue útil para darnos a conocer al gran público, pero una gran parte de nuestra base de fans se sintió traicionada. Un grupo no hace canciones, sino que cuenta historias. Tardé tiempo en darme cuenta de eso.

Tus fans han crecido contigo. ¿Han crecido bien o los ves mayores?

Son todos guapísimos. Les quiero mucho.