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La valenciana que ha reabierto el crimen de los Marqueses de Urquijo: "El caso fue un vodevil de culpables aún sin resolver"

La periodista Angie Calero escribe junto a Macarena López-Roberts, hija de uno de los inculpados por encubrimiento, la novela 'Honor, las otras víctimas del rimen de los Marqueses de Urquijo'

Macarena López-Roberts y Angie Calero en la presentación de 'Honor. Las otras víctimas del crimen de los Marqueses de Urquijo' B.F.

Han corrido ríos de tinta sobre el crimen de los Marqueses de Urquijo, aquel suceso del 1 de agosto de 1980 por el que María Lourdes de Urquijo y Morenés y su marido Manuel de la Sierra y Torres fueron asesinados a sangre fría en su casa de Somosaguas. Más de cuarenta años después sigue sin haber certezas sobre los culpables aunque su yerno, Rafi Escobedo, ingresó en prisión como único sospechoso del crimen en 1983. Murió cinco años después y dejó más interrogantes que certezas. En esa búsqueda incesante por arrojar algo más de luz, una valenciana se ha introducido en los 3.000 folios de los dos sumarios del caso. La periodista de ABC Angie Calero ha dado una nueva mirada a este tremendo suceso con la empresaria y escritora Macarena López-Roberts, hija de otro de los inculpados por encubrimiento: Mauricio López-Roberts, V Marqués de Torrehermosa.

'Honor. Las otras víctimas del crimen de los Marqueses de Urquijo' B.F.

La espontánea unión de estas dos mujeres es un acto de reconciliación entre dos mundos: el de los medios de comunicación y el de los protagonistas de los sucesos. ¿Por qué? Porque la idea surgió de Macarena López-Roberts. "A ella jamás han dejado de preguntarle por qué les resultaba familiar su apellido, siempre vinculado con el crimen, y quería restaurar el honor de su padre, quien fue inculpado por no revelar una información cuando debía, pero desde luego no fue el asesino, como quedó probado", señala Calero. La sobreexposición del caso en los medios de comunicación y las intervenciones posteriores de su padre después han creado un maremágnum de información contradictoria que no hace más que enmarañar las pocas verdades que se saben de este crimen: que López-Roberts no estuvo allí aquella fatídica noche de 1980.

Con el ánimo de reparar esta reputación y poner las cosas en su sitio, Angie Calero y Macarena López Roberts han escrito 'Honor. Las otras víctimas del crimen de los Marqueses de Urquijo' (Almuzara, 2022) que ya han presentado en Madrid y que este jueves presentaron en València ante medio centenar de personas. "Conocí a Macarena y surgió de ella escribir este libro, a mi era un tema que me fascinaba lo suficiente como para dedicar horas a investigar lo ocurrido", señala la valenciana.

Con una veintena de entrevistas a implicados en el caso y cuatro años de documentación exhaustiva, el libro trata de arrojar algo más de luz sobre un caso en el que reina la desinformación y poner sobre la mesa un debate que se alargará a lo largo de nuestro siglo: el derecho al olvido. "Es un gigante de algo más de 30 años que hay que regular. En casos específicos, cuando la información induce a errores, sí que creo que es absolutamente necesario. Ahí Macarena y yo discrepamos: ella es más radical y borraría todo lo que hay referido a su padre, pero eso roza la censura, pero sí hay ciertas informaciones sobre su padre por las que se debería poder apelar al derecho al olvido", explica Calero.

Macarena López-Roberts y Angie Calero en la presentación de 'Honor. Las otras víctimas del crimen de los Marqueses de Urquijo' B.F.

A fin de poner en su sitio López-Roberts "como encubridor, no como autor", las dos mujeres se embarcaron en un trabajo de documentación sobre un caso que sigue enganchando 40 años después, tanto a gente nueva que llega a él por casualidad, como a los que vivieron en los medios de comunicación el suceso. "Tiene todos los ingredientes para que sea un caso que engancha, fue el primer suceso mediático de la crónica negra en este país. Las víctimas eran los propietarios del Banco Urquijo, uno de los cinco bancos que había en España. Tenían poder y dinero, una mala relación con sus hijos, un yerno que nunca fue aceptado y un mayordomo que aireó trapos sucios. Son solo algunos de los condicionantes de esta historia", destaca la periodista.

Así, la novela repasa lo que sucedió aquella noche de forma novelada, donde las escritoras intervienen como sujetos activos en la obra, que relata los avances en la investigación. Según apuntó Macarena López-Roberts en la presentación de la obra, "solo hay un 2 % de ficción, el resto es puramente real".

El tiempo no siempre repara. De hecho, en esta situación, ha empeorado las circunstancias porque como Calero lamenta "ni quedan testigos, ni los que hay tienen clara la realidad". "Se ha distorsionado tanto la historia que los protagonistas mezclan recuerdos con informaciones posteriores", dice.

Además, la relación establecida entre ambas autoras ha superado lo profesional. La empatía que la periodista desarrolló no nubló su opinión respecto al crimen, pero sí cree que los hijos "no deben pagar los errores de sus padres". "Durante todo este proceso, Macarena siempre me decía que si recurría a mi era precisamente porque yo no estaba contaminada. He nacido en los 90, yo tenía unos ojos nuevos que no iban a prejuzgar lo que pasó. Aún así, nunca he perdido la perspectiva en tanto en cuanto sé que Mauricio cometió un delito", explica la periodista.

Macarena López-Roberts y Angie Calero en la presentación de 'Honor. Las otras víctimas del crimen de los Marqueses de Urquijo' B.F.

A López Roberts se le condenó porque su amigo Rafi Escobedo le contó, una semana después del crimen, todo lo que había pasado. En ese momento, el marqués debió haberlo contado todo a la policía pero no lo hizo, y solo cuando Escobedo fue condenado a prisión tres años más tarde, López-Roberts lo contó, lo que le convirtió en un encubridor de Escobedo. "La policía comprobó que él tenía una coartada porque esa noche estuvo en otra casa, y el silenciador que había encargado no era para la pistola del crimen, sino para un rifle", relata Calero.

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