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Festival Serenates

I desprès de Joan Fuster, què?

Obras de Jaume Santonja (Rapsodia bocairentina), Vicent Garcés (Marinada), y Voro García (Terra en la Boca). Cor de la Generalitat. Orquestra de València. Director: Jaume Santonja. Solista: Paloma Chiner (soprano). Lu­gar: Centre Cultural La Nau. Entrada: Alrededor de 250 personas. Fecha: Jueves, 30 julio 2021.

 

El Cor de la Generalitat y la Orquestra de València, el jueves en La Nau Live Music Valencia

“I desprès de Joan Fuster, què?”. Así, con esta pregunta inquietante, cierra el compositor suecano Voro García la obra que dedica a su paisano universal, el escritor Joan Fuster, nacido también en Sueca, en 1922, con motivo de cumplirse este año el primer centenario de su nacimiento y las tres décadas de su muerte, en 1992, en su ciudad natal. Pues… después de Fuster han pasado tantas y tantísimas cosas, para todos los gustos. Algunas, ni las hubiera imaginado el escritor de aforismos. Entre las mejores, precisamente el estreno de Terra en la Boca, el gran poema sinfónico-coral estrenado el jueves en el marco del festival Serenates que promueve la Universitat de València en el claustro neoclásico del Centre Cultural La Nau. Fuster, personaje de saberes plurales, se hubiera agitado con la obra de arte que su paisano Voro García ha construido bajo el impulso de la inspiración y la memoria de sus letras.   

“No tinc altra autoritat que aquesta: la d'haver-me apassionat, fins a  l'obsessió, per la vida i el destí del meu poble. Potser és l'única passió noble que reconec en mi". Voro García se apasiona con el recuerdo de Fuster y crea una obra impactante, ambicioso, de un lenguaje propio conocedor del oficio y de los sentires del alma. El estreno de Terra en la Boca supone una de las mayores obras de Voro García, pero también una de las composiciones más remarcables de la música valenciana del siglo XXI. El uso del coro -genial el Cor de la Generalitat-, a modo del teatro griego, es deudor del neoclasicismo de Stravinski (Oedipus Rex; Sinfonía de los Salmos…) y de la maestría puntillosa y sin fin de Falla en Atlàntida. Como en la Sinfonía de Berio, abundan las citas, desde el “Là ci darem la mano” del Don Giovanni mozartiano a Gesualdo, Vivaldi, Serrano, Porter, y hasta a sí mismo, al joven Voro García, que aparece autocitado  a través de un motivo de una obra coral de sus años mozos,  basada en el poema de Fuster No tenir-te.

El compositor Voro García y el director Jaume Santonja. Live Music Valencia

Pero, más allá de las referencias específicas y el homenaje explícito a Joan Fuster, Voro García ha cuajado una obra de alta entidad musical. Media hora aproximada de música, un “melodrama sonoro” en el que la orquesta genera sonoridades y efectos acústicos valientes y personales, casi un caos sonoro que, sin embargo, oculta riguroso orden alquimista y lógica estética. Los frecuentes y vistosos solos instrumentales son recaladas y puntos de inflexión, como la respiración entre verso y palabra. Voro García, valiente y arriesgado, huye de lugares comunes, de cualquier recuso fácil. Incluso el logrado final elude cualquier hueco“ ¡Viva Cartagena!”, y llega con potencia al oyente sensible. El éxito y la muy calurosa  acogida del público fue a tono con la calidad e interés de la nueva partitura. Aplausos y bravos absolutamente desacostumbrados en un estreno arroparon las diversas salidas del compositor a saludar desde el escenario. Un éxito al que, obviamente, no es ajeno el Cor de la Generalitat y una Orquestra de València digna de aplauso sin reservas por su disposición y voluntad de ser el mejor escaparate de la nueva música valenciana y universal.

La soprano Paloma Chiner. Live Music Valencia

En el podio, el bocairentino Jaume Santonja, uno de los directores valencianos más activos dentro y fuera de España, cuidó con mimo y complicidad la compleja y novedosa partitura de Voro García. No fue el único estreno: en el mismo programa el propio Santonja dio a conocer su Rapsodia Bocairentina, una recopilación de temas populares del terruño natal dicha desde un lenguaje convencional y previsible impropio e inesperado en un músico joven y cosmopolita del siglo XXI. Si lo hubiera firmado Felip Pedrell o Barbieri, tendría un pase, claro, pero… ¡en 2022!

También eclipsado por la fuerza novedosa de Terra en la Boca quedó el “ballet sinfónico” Marinada, compuesto en 1949 por Vicent Garcés (1906-1984), defendido en su parte solista por la soprano Paloma Chiner, artista de clara dicción, que cantó y dijo con expresión y sentido dramático los versos de Fuster que también sirvieron de inspiración al músico de Benifairó de les Valls. El cielo estaba divino y corría una bendita brisa. Preciosa noche, también por el estreno de Voro García.

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