Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El nexo callejero entre Pinazo y Luce

El museo defiende la conexión entre ambos artistas en la forma de entender el espacio urbano

Sonia Martínez, Casar Pinazo, Luce, Nuria Enguita y Eva Bravo, en la mesa de trabajo del artista urbano, ayer en el IVAM. | FERNANDO BUSTAMANTE

¿Qué conexión puede haber entre el pintor Ignacio Pinazo (València, 1849-Godella, 1916) y el artista urbano Luce (València, 1989)? Aparentemente, poca. Sin embargo, desde el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) no están tan seguros. «Toda obra de arte encierra un futuro nunca visto», dijo su directora, Nuria Enguita, quien pronunció estas palabras en la presentación del proyecto «Estudio abierto, Luce. Un diálogo con Pinazo en el espacio público».

Esta iniciativa -que combina exposiciones, recorridos por la ciudad y la instalación del taller de Luce en el IVAM- busca conectar la obra del pintor impresionista con la del joven artista valenciano, cuya firma plasma en las farolas de la ciudad, entre otros espacios. La intención del IVAM es demostrar que, aunque con un siglo de diferencia, ambos artistas «hacen una aproximación similar a la ciudad», señaló Enguita, que estuvo acompañada en la presentación por el propio Luce y José Ignacio Casar Pinazo, director de la Casa Museo Pinazo.

Ubicada en la segunda planta del museo -tras su traslado por riesgo de filtraciones en la Sala de la Muralla- la nueva sala dedicada al pintor expone «Pinazo en el espacio público», un conjunto de obras que reflexiona sobre las formas de habitar los espacios públicos. Hasta ahí una exposición tradicional. Sin embargo, el visitante deberá bajar un solo piso para encontrar a un joven artista, Luce, que hasta septiembre ha trasladado su taller al centro de arte de la calle Guillem de Castro y desde el que pretende conectar su forma de ver la ciudad como espacio artístico con la visión que tenía Pinazo hace más de 100 años. «Pinazo y Luce se fijan en las mismas cosas, todos aquellos lugares menos importantes de la ciudad y que les sugieren ideas que les hace entender el territorio», explicó Casar Pinazo. «Puede que Pinazo saliera, al igual que Luce, a la calle para pintar sin un propósito concreto, solo con su material», añadió. «Hay una conexión con la actitud, de no fijarse en lo tópico, en las grandes escenas. Pinazo iba a la plaza del Mercado y le interesaba la gente, no el mercado», aseguró el director de la casa museo del pintor.

La misma manera de hacer ciudad

Por su parte, Luce, quien dijo conocer a Pinazo «desde la distancia», dijo sentirse «fascinado» por encontrar «coincidencias en su manera de hacer ciudad, buscar rarezas o cosas no tópicas». El artista urbano explicó que la sala a la que ha trasladado este verano su taller quiere ser dinámica pues, además, de mostrar algunas de sus actuaciones, será el lugar donde el visitante podrá encontrarlo trabajando o conversar con él. Además, está previsto una serie de paseos por la ciudad, que tendrán paradas en espacios registrados en la obra de Pinazo y que coinciden con la geografía personal de Luce.

En la sala que hace de taller, Luce expone algunas de sus intervenciones y creaciones. El propio artista destacó un conjunto realizado con las gomas elásticas que recoge de los alrededores de los carteles publicitarios de la ciudad, botes de pintura que encuentra en las basuras y que una vez pintaron habitaciones o las imágenes de un edificio abandonado en el que intervino martillo en mano realizando orificios por los que introducir su brazo y pintar la fachada con el cuerpo como única limitación.

Casar Pinazo recordó que su bisabuelo pintaba «lo que le interesaba» y preguntó a Luce cómo casaba su trabajo con las reacciones a una intervención en un espacio que es de todos. A ello, el joven artista urbano señaló que «siempre he pretendido construir y vincular, aunque a veces te expones y entras en los límites de lo legal y lo ilegal, aunque yo lo veo más como ‘alegal’», matizó. «No busco el conflicto. Mi reflexión hace ver la ciudad de una manera diferente», puntualizó. «Son cartografías de la ciudad que marcan espacios abandonados», añadió Enguita sobre el trabajo de Luce, que se distingue por la desaparición de la figura humana, al contrario -paradójicamente- que ocurre en la obra de Pinazo. «Y los dos tenían una relación y visión política sobre la ciudad», dijo la directora del IVAM.

Sobre la figura de Pinazo, Luce asegura que este proyecto le ha ayudado a «vivir el espacio de una manera más intensa». «He notado que había alguien sintiendo estas emociones en ese lugar. Hay una empatía. Es como si alguien me estuviera acompañando», dijo entre misterioso y con risas.

Inspiración urbana

El trabajo de Luce nace ligado al ámbito de la ciudad y la tipografía. Investiga las asociaciones que se generan entre arte y entorno, «fomenta la comunicación con la ciudad e invita a explorarla para comprender su funcionamiento y la manera como nos relacionamos con ella», señala el IVAM. Su trabajo «se traduce en sutiles intervenciones en el mobiliario urbano, así como en piezas creadas a partir de objetos que encuentra durante sus derivas por la ciudad. La dualidad entre grafiti y escritura se extiende por su obra para dar lugar a un cuerpo de trabajo en el que las ideas son transmitidas a través de las palabras, y estas son generadoras de unas historias que ponen en relación elementos como una calle con un nombre o un objeto. Luce resignifica objetos con sus acciones, normalmente documentadas en fotografías, y recurre a la repetición para que su práctica se vuelva reconocible y fomente el desarrollo de nuevos discursos», concluyen desde el IVAM.

La Sala de la Muralla, a la espera de la licitación de las obras

El gerente del IVAM, Sergi Pérez, explicó ayer que el museo está a la espera de sacar a licitación -el proyecto ya está redactado- las obras de la Sala de la Muralla, ahora cerrada, para mejorar sus instalaciones. El contrato, para mejorar la sala y su entorno, tendrá un valor de 450.000 euros más IVA y una duración de seis meses. No obstante, señaló que los plazos estarán condicionados por la catas arqueológicas de la zona.

Compartir el artículo

stats