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"Chapa y pintura" para la cara oculta del cascarón de Les Arts

La ópera aprovecha el verano para limpiar y repintar el reverso de su cubierta por primera vez desde 2005

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Trabajos de pintura y reparación del cascarón en Les Arts Daniel Tortajada

También por la ópera valenciana pasan los años. Si en 2015 el Palau de les Arts se vio obligado a restituir parte del trencadís que recubre su cascarón y en 2016 se sometió la cubierta exterior y la pluma a un proceso de limpieza de suciedad y óxido, esta misma semana se han iniciado los trabajos para limpiar y repintar los intradoses de la cubierta, la «cara oculta» del cascarón diseñado por Santiago Calatrava.

Se trata de un proceso costoso pero necesario, que tendrá una duración de casi cuatro meses -dependerá, en parte, de las condiciones climáticas de aquí a finales de septiembre- y que supone una inversión de cerca de un millón de euros.

«Chapa y pintura» para la cara oculta del cascarón de Les Arts

Nunca desde que el Palau de les Arts abrió sus puertas en 2005 se había intervenido en la parte interior de la característica cubierta que rodea los auditorios y el resto de instalaciones. Dos décadas de desgaste provocado por el paso del tiempo, la agresividad del agua de lluvia, la salinidad del viento procedente del mar, la polución del tráfico de la ciudad y, especialmente, la radiación ultravioleta, se han manifestado a través de suciedad, desprendimientos de pintura y manchas de óxido.

Al igual que la de 2016, esta intervención estaba prevista en el plan de conservación estética del Palau, pero, después de los años de pandemia, no ha sido hasta este verano cuando se ha podido llevar a cabo. El proyecto se adjudicó el pasado mes de mayo y la fundación del Palau ha esperado a que se celebrase el último acto público de la temporada para dar vía libre a las obras.

Aun así, todos han asumido que cuando el 11 de septiembre se vaya a celebrar la jornada de puertas abiertas de la nueva temporada, los operarios, los andamios y las plataformas elevadoras seguirán allí. Incluso también que cuando el 1 de octubre se estrene la primera ópera, Anna Bolena, Les Arts reciba a los melómanos con su proceso de «chapa y pintura» todavía en marcha. Tal como apunta Ignacio Alcañiz Serra, responsable de Infraestructuras y Servicios del Palau, se trata de una intervención que «afectará a la estética del edificio y a los selfies que nos podamos hacer cuando vengamos a la ópera, pero no a la actividad artística de Les Arts».

«Chapa y pintura» para la cara oculta del cascarón de Les Arts

Alcañiz apunta algunas de las cifras que rodean esta intervención. Por ejemplo, que estos trabajos de «chapa y pintura» se desarrollarán en una superficie de unos 10.000 metros cuadrados entre los intradoses de las cáscaras del edificio y las «costillas» que los sostienen. O que está previsto que más de 40 camiones transporten los andamios y plataformas necesarias para realizar los trabajos. O que se ha contratado a diez escaladores especializados para intervenir en las zonas de más difícil acceso. O que se realizarán tres capas de pintura: una capa en la que se emplearán hasta 2.000 litros de pintura de imprimación Epoxy bicomponente con fosfato de zinc para dotar al sistema de protección anticorrosiva, y dos capas para las que se usarán entre 900 y 1.000 litros de poliuretano acrílico blanco, especial contra la radiación ultravioleta.

Primera fase

A lo largo de la semana pasada, los escaladores ya estuvieron trabajando en la colocación de los anclajes de seguridad para realizar la primera fase de la intervención, la de la limpieza con agua a presión de entre 700 y 1.000 bares de la superficie que se va a pintar. Una acción que no solo ayudará a quitar la suciedad sino que también desprenderá la pintura que no esté bien adherida.

Tal como indica Alcañiz, no es un trabajo sencillo ya que se realiza en la zona en la que la curvatura de los cascarones es más pronunciada. Para evitar el riesgo de que estos operarios choquen con los muros exteriores de la caja escénica si se produce algún desenganche accidental, la concesionaria del proyecto ha ideado una especie de tela de araña que los protegerá en caso de caída.

Desde el lunes de esta semana se están montando los andamios en las zonas de más fácil acceso y se están situando plataformas elevadoras para las zonas en las que no se pueda acceder ni mediante escaladores ni mediante andamios. El plazo previsto en le pliego de condiciones establece que la operación terminará entre el 17 y el 20 de octubre. Dependerá de los días de lluvia que se registren en agosto y septiembre ya que las precipitaciones impedirán el trabajo de los pintores.

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